Misión Marx y Engels I
Esta "Misión" está
dedicada a los
Revolucionarios Bolivarianos a escala mundial,
quienes desean aprender las Raíces de
la Revolución-Emancipación Global Actual.
Sección 1
INTRODUCCIÓN
UNO NO DEBE TRAICIONAR SUS SUEÑOS DIURNOS JUVENILES
A los pequeños y grandes niños de Venezuela
Siempre estamos esperando alguien o algo. Pero, no sabemos quién o qué. Esta
aspiración tiene muy poco que ver con la demora capitalista. El ser humano
anticipado está en expectativa en la sala de espera de la revolución actual,
de la emancipación futura, está armado para presentar sus respetos a la
humanidad, para atender a las necesidades transhistóricas. Todo el mundo todavía
sano siente este impulso erótico ingobernable hacia la vida errante, esta pasión
intranquila de viajar hacia el infinito, la eternidad, más bien, hacia la
excelencia trascendental.
Pero nunca llegamos. Muchos andan desesperadamente por las calles, andorrean por
las discotecas y casillas de recreo. Otros entran por el aro o son echados al
mar por los negreros o piratas. Los demás van y vienen, están gozosos y
ufanos, y aquellos que tienen mala suerte, estudian clínica en los hospitales
en vez de estudiar sus equivocaciones, sus juegos "mal" volados, sus
vocaciones vulgarizadas.
La vía entre nosotros y la esperanza social es muy serpentina, peligrosa y
pedregosa. Casi nunca el buitre que está volando se corresponde con el pájaro
en mano, jamás la aviatriz machihembrada en la discoteca puede concurrir con la
manucodiata encerrada en la jaula casera alienada. Siempre queda algo de la
original imagen esperada, y esto es la razón, por la cual estamos frustrados,
estamos melancólicos. Si el paisaje es tan aburrido como lo contemplé, si la
mujer es tan vacía como refleja su "belleza artificial” y si el hombre
es tan machista como su bestialidad expresa, entonces no queda ningún resto
esperanzador, ningún chasco o privación.
Por supuesto, los pesimistas no sufren cuando lo inesperado aparece
inesperadamente. Pero, ellos ni siguiera pueden disfrutarlo, porque no fue
aspirado, no lo conocen, y éllo no los conoce. No obstante, aparece como un
regalo muy barato. El extranjero, lo extraño, los países tropicales, la pequeña
"Venetia", en sí no son exóticos, ni eróticos. El único exótico y
erótico es el viajero que entra en el dominio foráneo, en el
todavia-no-experimentado, en la época de la revolución. La mujer que acaba de
conocer su "amor a primera vista", en sí no es erótica ni exótica,
al contrario, en este instante, el "viejo" Yo es la persona más
forastera, atractiva y sexy. Después de algunas semanas lo sabrá muy bien.
Cuando los sueños diurnos se aproximan a la realidad fluyente práxico-teórica,
y esta realidad paulatinamente se acerca al compa(ma)triota exótico-erótico, sólo
entonces aproximará zonam solvere, perderá el homo sapiens sapiens verdadero
el estado virginal, obtendrá la virilidad pregnante, y materializará el sueño
diurno emancipador.
A despecho de que existen supuestamente varios casos de comunicación telepática,
¡Qué suerte tenemos que nadie sabe realmente lo que estamos pensando y
sintiendo! ¡Qué "escualido", qué "oficialista" somos! Por
fin, nuestros favoritos y cotidianos sueños diurnos quedan como los secretos más
íntimos. A pesar de que el capitalismo, "las jineteras del
apocalipsis", son la fuente principal de nuestra diversión mental privada,
de verdad, el dominio de los sueños despiertos es una de las pocas dimensiones
humanas todavía no totalmente alienadas. Efectivamente, en la juventud el ser
humano sueña mucho más. Como veremos en adelante, tanto mejor.
Ya que en la niñez aprendimos que lo deseado y lo esperado jamás llegaron a
tiempo. Andando el tiempo, comprendemos que los adultos autoritarios nos
prohiben aún el propio desear y esperar. Como quiera que sea los niños todavía
vivos desde muy temprano comienzan con el espíritu rebelde, investigando todo
lo que se encuentra en los alrededores. No importan los rapapolvos de los
padres, siempre tratan de hallar algo que todavía no conocen; donde quiera que
estén, siempre buscan lo desconocido, cada vez que es posible, hacen las
preguntas más incómodas. Inocentemente los pequeños ingenieros destruyen los
juguetes más caros, inspirados por el único motivo de analizar su maquinaria,
la esencia interna. Por mal que vaya, el niño filosófico está buscando lo
nuestro, lo bonito, y ni siquiera está desapareciendo como el mercurio entre
los nerviosos y pequeños dedos. En cuanto a eso, ¿Qué tiene de extraño que
lo nuestro fluya? Lo corriente es que lo nuestro sea un proceso, esté en
proceso. Estamos apoyando el proceso, el proceso de la Revolución. Esto
equivale a decir que los niños sueñen con nuestro proceso histórico. Por lo
tanto, no hay motivo para sorprenderse de que lo nuestro, la emancipación,
todavía no exista. ¡De eso se trata! Pero ni por eso, los adultos están
conscientes de esta verdad fluyente.
Poco después, en la infancia, los sueños anticipatoríos llegan a ser tanto más
concretos, de más en más radicales. Cada vez más los deseos se dirigen hacia
los sujetos y objetos más conocidos. Con gran sorpresa, ahora Anica, Frasquita
y Chucha quisieran ser enfermeras, cocineras, doctoras o abogadas famosas; en el
barrio estéril, Marica, Conchita y Lolita, a todo trance, desean convertirse en
Carmen, Aspasia o en la marquesa, Madame de Pompadour. Por supuesto, los
varones, favorecidos desde la cuna hasta el féretro, siempre sueñan despiertos
con la "grandeza" venidera; no importa si su estado social y clasista
real ni sueña ni truena. Dieguito quiere salirse con la suya, desea ser gran
marinero, va a descubrir El Cabo de la Esperanza. Carlitos está hechizado por
la riqueza familiar, pero piensa en ser un gran economista político. Por otro
lado, Tobalito y Bartolo acaban de averiguar las costumbres exóticas de los
habitantes de las Islas Vírgenes; en todo caso, Chavito ya es Presidente de la
República Revolucionaria Democrática Mundial. En el Hotel Hilton, Pepe está
bailando con Marisela Peña, Doloritas y Dolorcitas, pero, de todos modos,
anhela casarse algún día con la reina vírgen, con Belita.
En la aurora humana, todavía todo cambia, intercambia, fluye y vive. Da la
casualidad, que ayer Paquita fue una mariposa, hoy es una serpiente seductiva, y
mañana será una esfinge viva; todo el día está hablando con la muñeca; de
vez en cuando, con la piedra, y en la noche, con la luna llena. Se ve que Pancho
y Panchita están jugando con la pelota viva, la cual, en cambio juega con
ellos, les escapa y les espera. Cae de su peso que en los procesos juveniles
existen fuertes contradicciones y negaciones. Los niños y chicos muchas veces
están confrontando varios temores reales e irracionales. ¿Cuántas veces la
sombra se ha convertido en un dragón chino? En la medianoche, el cuarto llega a
ser un mar tempestuoso; en la madrugada, la cama se transforma en un volcán
activo, y las lágrimas caen como lava perpetua. La espinaca se cambia en un
brujo, y a pesar de la esperanza de competir con Sansón o Popeye, el chico ni
siquíera quiere tocarla más. Durante los años tiernos de la pubertad,
paulatinamente el joven se interesa en las frutas prohibidas, en los asuntos
ominosos, en las películas reservadas para los adultos, por lo general, en las
cosas que acontecen después de las ocho de la noche, cuando él urgentemente
tiene que entrar en el mundo maravilloso de Alicia.
De súbito, la mozuela registra la discriminación de sexo subrepticia; el joven
odia al autoritarismo subdominante; en general, la juventud madurante llega a
ser consciente de su existencia subdesarrollada. Siempre un adulto lo está
llamando. En todo caso, concierne al trabajo o algún castigo. Los jóvenes
comienzan a odiar sus propios nombres, hasta quieren "matar" a sus
tiranos familiares. Se despliega una rara contradicción "Odio-Amor”. Así
surge el proceso emancipatorio contra el status quo patriarcal y autoritario. El
resultado lógico es que los padres no comprenden más á sus propias creaciones
y procreaciones.
Ahora, Goyo o Tula desean tener alas para volar hasta la Isla de San Salvador;
Carlito desafía al invierno ruso, quiere conquistar a San Petersburgo en el
Octubre venidero. Aquellos que no aspiran hacia las estrellas simplemente
quieren desaparecer, desean llegar a ser invisibles. Están aplicando la política
del avestruz, se convierten en el Hombre Invisible de la televisón. Al fin, los
pavos, las chamas y panas, los canarios y los vientos turbulentos, están
inspirados por la mirada a largo plazo, esperan la distancia larga, invitan a
los horizontes fluyentes, entran las islas exóticas y aproximan el paraíso
citereo. Ellos llegan a ser extraños en su propio hogar edénico, quieren huir
de la insoportable realidad social. Quieren estar en todas partes al mismo
tiempo. No desean perder ninguna fiesta, ¿Quién sabe?, tal vez, lo esperado y
lo inesperado se encuentren ahí.
Bruto y Xantipo siempre están esperando al ladrón favorito; quisieran
mostrarle todas las cosas secretas y valorables, debería llevarsélo todo,
incluso a ellos mismos. En todos los papeles disponibles, Marlene está diseñando
sus proyecciones anticipatorias, en panoramas, países e islas desconocidos,
lejanos y utópicos; Ellyselda hace lo mismo, sólo prefiere pintarlas en los
colores del arco iris; Norma las transforma en palabras, en literatura y poesía;
Marina las eleva a la dimensión musical, al dominio de Paganini. Ventura y
Simbad disfrutan la vida turística en el Pacifico del Sur. Magellan y Magdalena
acaban de llegar a la Isla de las Aves. Así, todo el mundo quiere mejorarse,
está soñando con el mundo mejor, pero, ¿Hasta cuándo? Y, ¿Quo vadis? Pero
no importa, esta juventud no tiene ningún problema con el ¿Qué hacer?
leninista.
Para entonces, en la pubertad, las futuras carantoñeras todavía flirtean con
la timidez angélical, todavía no hacen los "cocos locos" en las
fiestas; los venideros buscaplaceres aún irradian una frialdad congelada. Claro
que si, en la radiovisión, en Venevisión, artificial y prematuramente, los
"Mini-Pops" y las "Mini Estrellas" supuestamente ya cantan
las claras, pero sin saber nada del canto del gallo golpista capitalista. Los más
oprimidos ya sufren del orgullo falso, del narcisismo psicopático, de la
dissociación psicótica. No obstante, el castillo de Drácula todavía no es un
"Eros-Centro" sangriento; mucho más tarde, el chamo soñará con su
harén oriental privado, visitará su "Strip-Tease" especial, llegará
la "princesa azul", el "Gran Amor". Después, del mismo
modo, la pava madurante deseará la vida solitaria, quisiera ser soltera, pero
quiere tener su propio hijo, el producto sexual de un hombre distinguido.
De ahí que, muy pronto, hasta en los barrios, alrededor de la edad de trece a
quince años, los dulces deseos exótico-eróticos se introducen. Ahora, ningún
joven quisiera estar a solas. Paulatinamente, todo el mundo pierde el interés
en la soledad subjetiva. Si el "príncipe dorado" , no llega a tiempo,
la fantasía juvenil tendrá que reemplazarlo. Físicamente los pavos se
transforman en sus idolos internacionales, en Grace Kelly, Camilo Sesto, Yuri,
Melissa, Bertie Osborne, aún en Ché Guevara o Fidel Castro. Ahora, lo
aparente, la apariencia, gana suma importancia. Todo el mundo pregunta: ¿Espejito,
quién es el más guapo en todo el universo?
Ahora, ha llegado el momento triunfante del capitalismo, de la ideología, los
comerciales, la propaganda, la religión, los productos de cambio, todos dan la
respuesta: ¡el Superindividuo, Tú! "Superman" y la "Mujer
Maravilla” están a las mil maravillas del consumismo.
Lentamente, si la Revolución no avanza, la juventud envejece, aprende a
olvidar, olvida sus sueños diurnos juveniles. Olvida el 27 de febrero, el 11 de
abril, el "Viernes negro", el golpe petrolero. Los deseos explosivos
desvanecen, pero sus imágenes quedan. La melancolía de la no realización se
radica en la vida cotidiana. Los temores incrementan y las esperanzas
disminuyen. Pero algo, algo no realizado, algo no pensado, como vis vitalis,
como energía erótica, siempre está tocando a la puerta del ser humano
alienado. Perpetuamente estamos buscando este Mejor, esta realización de
nuestros propios sueños despiertos juveniles. Al fin y al cabo, Realización es
Materialización, es Hacer-Pensar, es Práxis-Teoría. La Teoría es la
continuación de nuestros sueños diurnos juveniles, la Práxis es la realízación
permanente de ellos, a través de una larga vida fructífera y productiva. El
producto transhistórico de esto, la Síntesis, es la Revolución-Emancipación
Humana. ¡Hasta la Victoria Siempre, A Paso de Vencedores!