**** BOLIVIA:
CARLOS MESA, EL NUEVO PRISIONERO DE PALACIO
EL PUEBLO FESTEJA LA CAÍDA DE GONI
REHÉN DE LAS MASAS, EL CONGRESO ALISTA POSESIÓN DEL NUEVO PRESIDENTE
*** AND NOW, BOLIVIA, WHAT IS TO BE DONE
NEXT?
Jutta Schmitt commenting:
CARLOS MESA, EL NUEVO PRISIONERO DE PALACIO
Tras derribar a piedra y palo al gobierno del
millonario Gonzalo Sánchez de Lozada, la rebelión de los
pobres y excluidos ha conminado al nuevo Presidente Mesa a no exportar
el gas, a industrializarlo en el país y recuperarlo de las manos
de las transnacionales. Menuda tarea para un hombre que no tiene partido
ni apoyo social y se sustenta solo en la Embajada y en un desmoralizado
Ejército.
WHO IS NEXT? WHAT IS TO BE DONE?EL PUEBLO FESTEJA LA CAÍDA DE GONI
Redacción de Econoticiasbolivia.com
El Alto, octubre 17, 2003 (Hrs. 22:30).- Desbordante de alegría, el pueblo rebelde del Altiplano derramó lágrimas y se abrazó en las calles y esquinas en las que luchó, sufrió, sangró y venció a los tanques y a la metralla.
"Este es el triunfo del pueblo boliviano", dijo el principal dirigente de la Central Obrera de El Alto, Roberto de La Cruz, rodeado de hombres, mujeres, viejos y niños forjados en la pobreza y dignidad.
"El Alto de pie, nunca de rodillos", gritan los héroes anónimos, los héroes del gas, mientras la televisión muestra al arrinconado Parlamento, donde se leía la renuncia del ahora ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, el millonario que escapó de la furia popular bajo la protección directa de la Embajada de Estados Unidos.
El festejo de El Alto se repite en las calles de La Paz, regadas con sangre de los más pobres, de los más humildes. Allí cayeron muchos para demostrar, hoy y siempre, que La Paz es "cuna de libertad y tumba de tiranos". En la Plaza San Francisco están los mineros, estallan las dinamitas, se abrazan y lloran. Suenan las zampoñas, truenan las tarkas.
En el Congreso ya ha jurado como nuevo Presidente, Carlos Mesa, empresario neoliberal. "No hay confianza en Carlos Mesa. Tiene que ponerse a las órdenes del pueblo, si no lo vamos a sacar", advierte de La Cruz, que instruye a no bajar la guardia. La gente lo abraza, lo besa, lo escucha como cuando llamó a sus hermanos y hermanas a resistir. "Diosito nos va ayudar", decía cuando llovía la metralla.
Mesa ya está dando su discurso. Dice que hará un referendum para que el pueblo decida si se vende o no el gas. Todos los medios están ahí. Nosotros preferimos estar acá a cuatro mil metros de altura, en la ciudad de El Alto, donde hoy brillan como nunca las estrellas. El pueblo está festejando, mañana otra vez estará luchando.
Mesa habla de la Asamblea Constituyente, pide plazo para hacerlo y ofrece convocar a nuevas elecciones cuando así lo quiera el Congreso, dominado en sus dos tercios por los partidos que han acompañado hasta la víspera a Sánchez de Lozada. Habla de cumplir la ley, de luchar contra la corrupción y los parlamentarios lo aplauden. Pide tregua a los sectores sociales, los parlamentarios vuelven a darle un aplauso.
Afuera, lejos de la Plaza Murillo, donde recién empieza la Patria, el festejo popular se repite y multiplica en los pueblitos del Altiplano, en Oruro y Cochabamba, en los Yungas de La Paz, en las minas, en los valles de Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz. En toda la Patria, en todo lugar, dentro y fuera de Bolivia, donde están los bolivianos dignos.
REHÉN DE LAS MASAS, EL CONGRESO ALISTA POSESIÓN DEL NUEVO PRESIDENTE
Redacción de Econoticiasbolivia.com
La Paz, octubre 17, 2003 (Hrs. 16:30).- Prisioneros de las masas insurrectas, los líderes y partidos políticos neoliberales que controlan el Parlamento boliviano, y hasta hoy eran parte del gobierno, buscaban al atardecer de hoy recuperar lo que han perdido en las calles y preparaban la salida constitucional para que Gonzalo Sánchez de Lozada formalice su renuncia a la Presidencia, abandone el país y se entregue el poder al vicepresidente Carlos Mesa. La renuncia de Goni ya es un hecho.
Las negociaciones están concluidas y en proceso de ser ejecutadas. Al Parlamento, conformado en sus dos tercios por representantes de los partidos neoliberales, ya arriban los diputados y senadores para escuchar el último mensaje presidencial de Sánchez de Lozada. En la casa presidencial, los periodistas ya especulan sobre la inminente llegada de un helicóptero que lo trasladará al aeropuerto internacional de El Alto.
En las puertas de ingreso a El Alto, a pocos kilómetros del aeropuerto, hay escaramuzas, gases y piedras que cruzan policías militares y vecinos convocados por la Central Obrera Regional (COR). "Tenemos que estar vigilantes para que no escape el gringo (Sánchez de Lozada)", dice su líder Roberto de La Cruz.
"Solo basta un pelo de gringo para derrotar al neoliberalismo, para derrotar al imperialismo. Es el triunfo de los pobres, de los obreros y de los campesinos", proclama de La Cruz, ovacionado por una multitud que lo acompaña.
Las calles de la ciudad y los caminos del país están dominados por las masas insurrectas de mineros, de campesinos, de estudiantes y de vecinos de los barrios pobres. Es el poder real que tiene dominado al poder formal. Es la piedra y el palo que han derrotado al tanque y a la metralla. Pero entre los dirigentes hay dudas y debate sobre aceptar o no a Carlos Mesa, por lo menos temporalmente.
En el Parlamento, varios diputados ya se lavan las manos sobre la masacre. Quieren cobrar distancias para tener alguna opción, alguna autoridad, que les permita ungir a Carlos Mesa como nuevo presidente, para que la COB y la multitud de mil cabezas no los desairen, no los destrocen. "Vamos a escuchar al pueblo, como siempre lo hicimos", dice con cinismo el diputado oficialista Jaime Paz Pereira.
Su padre, el ex presidente Jaime Paz Zamora, jefe del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), que abandonó en las primeras horas de la tarde de hoy a Sánchez de Lozada, es muy claro: "hago un llamado a la población para que acunemos al Congreso como a una wuawa (un niño) que está volviendo a nacer", dice a los medios de comunicación a los que invita a contribuir para preservar la democracia.
"Hay que hacer la unidad en democracia", señala al destacar la importancia de lograr una sucesión presidencial en el marco constitucional, de tal forma que no se lesione "la confianza internacional", la inversión extranjera, la cooperación externa y los créditos para Bolivia. El mismo discurso, el mismo programa del gobierno de Sánchez de Lozada, pero sin Sánchez de Lozada.
Afuera, en las calles de El Alto, Roberto de La Cruz advierte y llama a los vecinos para que Sánchez de Lozada y su ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, "no escapen". "Tampoco vamos a perdonar a Jaime Paz Zamora, a Manfred Reyes Villa (jefe de la hasta hoy cogobernante Nueva Fuerza Republicana) que tienen que ir a la cárcel", dice.
Desde los canales de televisión y radios, incluso las populares, se llama a la población a la calma, a dejar que el Congreso resuelva la sucesión constitucional. "Sánchez de Lozada ya está renunciando", dicen.
En la Plaza San Francisco, a cuatro cuadras del Congreso, miles de mineros, dinamita en mano, son ovacionados por la multitud. Falta media para las cinco de la tarde y entre los dirigentes de la COB se va abriendo paso la propuesta de dejar que Carlos Mesa sea posesionado como nuevo Presidente de Bolivia y luego esperar que atienda las demandas de anular el proyecto de exportación de gas a Estados Unidos y de renacionalizar la industria del gas y del petróleo, junto a otras demandas que buscan recortar el neoliberalismo y el libre mercado.
"Vamos a negociar con el nuevo Presidente y si no atiende estas demandas, convocaremos a una Asamblea Popular con representantes de todas las organizaciones sociales, sindicales y populares del país para recuperar por nuestra cuenta el gas y satisfacer las otras demandas populares", le dice a Econoticiasbolivia uno de las más altos dirigentes de la COB, poco antes de que se inicie un ampliado para definir la posición final de los trabajadores.
http://www.econoticiasbolivia.com
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AND NOW, BOLIVIA, WHAT IS TO BE DONE NEXT?
¿What is to be done? ¿Qué hacer? ¿Was tun?
By Franz J. T. Lee & Jutta Schmitt
http://www.narconews.com/comments/view/2/
Repeating the same Truth of yestermillennium non-stop is progressively converting it into ruling class Ideology. We say it once and for all. Here are our original theoretico-philosophical transhistorical opinions about world revolution and global emancipation in Bolivia, Venezuela and elsewhere.
How to make a "Class War" -- The World Revolution against Global Fascism
Posted By Franz J. T. Lee franzjutta@cantv.net (Venezuela) - 07/08/03 9:50Por cierto, "the Drug War is a Class War" (Lula), pero ¿Cómo hacer la Guerra de Clase, la Revolución Social Mundial? He aquí algunas reflexiones generales sobre la Práxis revolucionaria emancipador.
¿What is to be done? ¿Qué hacer? ¿Was tun? Es esta una pregunta ya millones de veces enfocada, pero nunca realmente contestada; sin embargo, considerando seriamente estas preguntas -- idénticas, auténticas, transhistóricas, globales --, esto implica tanto la acción simple natural, como el pensamiento complejo social y finalmente, el amanecer de la excelencia histórica. “Hacer la Revolución” presupone que sabemos qué es “el hacer", pero billones no saben a ciencia cierta, lo que realmente es.
Intentando contestarles, pero ignorando su quo vadis transhistórico, no mencionando la Acción Humana consciente natural y el Pensamiento Social activo, no haciendo énfasis en la Práxis real y en la verdadera Teoría, no desarrollando una Ciencia precisa y una Filosofía incisiva, no formulando una Epistemología intensiva y una Lógica extensa, no teniendo en cuenta la Negación Histórica y el Éxodo Emancipador, esto simplemente equivaldrìa a una ventura insensata, a una aventura absurda sin sentido alguno. Que otros piensan para nosotros y gobiernan nuestras "acciones" e "ideas", ésto es la pesadilla más horrenda para cualquier persona que todavía nutre una mente consciente y saludable. Volverse un peón, un maniquí encima de la tabla de ajedrez global, un esclavo en la computadora del Hermano Mayor, es como no existir más, es ser convertido en una caricatura cínica de un ser viviente. Desgraciadamente -- como resultado de la deshistorización universal a lo largo de los milennios --, el eterno terror psicológico, el lavado del cerebro permanente, la "información", la desnaturalización sistémica, la dessocialización sistemática y la educación para la barbarie, han transformado a millones de seres humanos en jornaleros dóciles y pasivos, en la fuente perfecta de recursos de acumulación del capital y de las ganancias.
El resultado es, que casì todos tenemos un problema con la "acción", con el ¿Qué Hacer? en nuestras vidas, con la necesaria "práctica" de un hormigón, con el "cómo trabajar" eficazmente, etc. Nuestra educación e información, nuestra cultura, civilización, tradición, nuestras normas, nuestra ética, nuestra mentalidad supersticiosa del "Viernes Negro", "Viernes Bueno" o "Martes 13", nunca nos han aclarado ni una sola vez la esencia real del proceso capitalista de trabajo, y mucho menos a los billones de "cadaveres caminantes o zombies humanos" a escala global. Dentro del orden mundial, Adam Smith, David Ricardo, Thomas Robert Malthus, Karl Marx, Rosa Luxemburg, Lenín y Leon Trotsky suficientemente han explicado el concepto de trabajo, pero,¿quièn realmente, hoy día, todavía sabe algo de sus ideas y pensamientos?, y ¿cuántos maestros y profesores, cuántos alumnos y estudiantes en el planeta, realmente saben qué es lo que están haciendo diariamente? Además, hace mucho tiempo, oficialmente, en las escuelas y universidades, los estudiosos renombrados de la economía política y de la dialéctica han sido descalificados como “cadáveres intelectuales” obsoletos.
De verdad, parece que muy pocas personas en la Tierra todavía conocen la diferencia entre la "acción" y el "trabajo", entre el "hacer" y la "esclavitud", entre la "práxis" y la "práctica". Verifìquen su diccionario y verán, qué es lo que "hacen" todos los medios de producción y de comunicación nacionales e internacionales. Todavía, millones, sobre todo los revolucionarios, quieren ver la acción inmediata; algunos acusan a otros de “filósofos del sillón”, de pereza física, de intelectualismo en la torre de marfil.
En ciertos países metropolitanos, por ley, a los niños menores de 15 años se les prohibe "trabajar"; la pregunta es: ¿qué ellos han estado haciendo durante estos 15 años de su juventud? ¿Còmo se llama esto? ¿Actuar o trabajar? Un pájaro que construye su nido, ¿qué está haciendo? Hormigas que alimentan su descendencia, ¿qué es eso? Un generador produciendo electricidad, ¿está funcionando o trabajando? En Inglés, "the solar system is working", o sea, ¿trabaja el sistema solar? ¿Es verdad, que en Inglaterra, el reloj "Big Ben" todavía trabaja? ¿El Nuevo Orden Mundial trabaja? ¿Bush trabaja? ¿La guerra de información está trabajando, abasteciendo, organizando "la batalla de ideas", ese es trabajo, o es hacer? En Venezuela, ¿en qué está "trabajando" la mal llamada "oposición" y sus medios de comunicación? ¿En producir la verdad, en explotar el petróleo? ¿La Desinformación también es trabajo, o es acción? En estos casos, ¿qué hacer? ¿Qué se está haciendo? ¿Sabotaje, un golpe de Estado? ¿Qué es la diferencia entre "hacer" un golpe y en "hacer" una revolución? ¿Es el mismo “hacer”?
Dentro de este contexto, desde hace mucho tiempo, el famoso homo sapiens sapiens unilateralmente ha introducido el proceso de trabajo en la Tierra. Más tarde, él mismo, la Corona arrogante, blanca, divina de la Creación, se transformó en un europeo, y andando el tiempo llegó a ser excéntricamente eurocéntrico. Él, como capitalista, como amo, como clase dominante, es el verdadero "ser humano"; vive y muere como un ser humano.
Así que hubo relaciones uni-lineales, “no-relaciones”, que se desarrollaron en la Tierra, en una palabra, la explotación económica unilateral de la Naturaleza por la Sociedad, por el Hombre: éste se volvió en el epicentro de la acción humana, in nuce, del Trabajo Físico. Son los actuales esclavos asalariados, buhoneros o desempleados, los billones de trabajadores empobrecidos, manual y físicamente exprimidos hasta el lìmite, que ahora deberían formar el epicentro de la Revolución; y son precisamente ellos quienes quieren saber, ¿Qué hacer, por ahora?
Queremos subrayar que el Trabajo no es la única cosa que pasa en la Tierra, en la Historia -- hay muchas cosas más que pasan en la Tierra y en los Cielos que aquellas con las que estamos soñando cada día en nuestra ideología y filosofía, éste a pesar de la desinformación sembrada a los cuatro vientos por nuestra educación querida, por nuestra religión, tradición, cultura y civilización. Urgentemente, por esta misma razón, tenemos que diferenciar entre "Hacer" o "Actuar" y "Trabajar" o "Producir", es decir, entre "Creación" o "Creatividad" y "Trabajo" o "Esclavitud", es decir, entre Emancipación y Producción. Entonces, ¿Qué hacer? -- Quitarle el velo democrático al globofascismo, develando su cara real, verdadera, racista y fascista. ¿Cómo lograr esto? ¡Hagan, piensen y trasciéndanlo, todos de, por y para Ustedes mismos, no sólo aquí, no sólo ahora, sino en todas partes, en todo ahora!
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El escenario político de crisis ha puesto
en juego dos fuerzas, la que sostiene en Palacio a Sánchez
de Lozada, la Embajada de Estados Unidos, y la que ha abierto
el Vicepresidente con su retirada del Poder Ejecutivo.
Gonzalo Sánchez de Lozada, “Primer Mandatario de la Nación”
Gustavo Guzmán
Gonzalo Sánchez de Lozada es, todavía,
Presidente. Pero es un Presidente ficticio si se lo mira desde
la ira popular, un Presidente vestido de muerte y, en términos
políticos, un Presidente sin Vicepresidente. En lo sustancial
de la política en su zona de emergencia, Sánchez
de Lozada es un Presidente que sobrevive, en términos
del poder real, gracias al apoyo de la Embajada de Estados Unidos
y de una especie de comando militar estadounidense que ha tomado
el mando de las “Fuerzas Armadas de la Nación”.
La Embajada de Estados Unidos en Bolivia no sólo ha
articulado el “apoyo internacional” al Presidente ficticio, no
sólo ha convocado a los medios de comunicación
“en nombre de la democracia”, sino que “aporta”, además,
con cuatro hombres que operan en el país, tres en el Estado
Mayor del Ejército —en el “Gran Cuartel” de Miraflores”—
y uno en la propia embajada de la avenida Arce. En el apoyo de
la Embajada reposa el verdadero poder que sustenta a Sánchez
de Lozada y a sus vacilantes socios, el MIR y NFR.
Uno de los tres hombres que opera en el Cuartel de Miraflores
es una suerte de coordinador político-militar; se ocupa
de concentrar y procesar la información con destino al
ejército boliviano y, fundamentalmente, a la Embajada de
Estados Unidos. El segundo de esos militares ejerce la coordinación
general de las tres fuerzas militares bolivianas; de él
ha surgido la idea, por ejemplo, de movilizar “soldados cambas
a El Alto”. El tercero de esos hombres se ocupa de eso que, en
términos militares, se llama logística, abastecimiento
de municiones y alimentación de las tropas bolivianas que
están bajo su mando (el aprovisionamiento estadounidense
llega en aviones Hércules, desde Miami).
El cuarto de esos hombres opera en la embajada de la avenida
Arce, es el Agregado de Defensa de Estados Unidos, el que se relaciona
directamente con el Ministro de Defensa de Bolivia, Carlos Sánchez
Berzaín, el comodín perfecto, el nexo entre la
Embajada y la residencia presidencial, donde vive y “manda” el
Presidente ficticio. A partir de esta verdadera ocupación
del poder que soporta a Sánchez de Lozada, las Fuerzas
Armadas, es que se explican las crecientes versiones de un “cabreo”
militar en marcha, un cabreo de uniformados que todavía
lucen la banderita boliviana en algún lugar de su uniforme.
Ése es el ámbito del poder real con el que Sánchez
de Lozada todavía ejerce el poder que le queda, pero es
un Presidente sin Vicepresidente.
La carta de Carlos D. Mesa
Carlos D. Mesa ha jugado una carta definitiva en el marco de
una probable solución política a la crisis. El Vicepresidente,
obligado por la infamia de tanta muerte sin nombre, ha tomado
distancia de Sánchez de Lozada y le ha dicho al país
que está dispuesto a asumir el mando del país, por
eso no ha renunciado a la Vicepresidencia. Más claro, agua.
Ahora sí, y ya sin Macororó de por medio, resulta
inimaginable un nueva foto oficial de Sánchez de Lozada
y Carlos D. Mesa juntos, presenciando algún desfile militar
de ocasión, por ejemplo. Lo otro —una marcha atrás
del actual Vicepresidente— supone, simple y llanamente, el suicidio
político, público y vergonzoso de un intelectual.
Uno más.
Se le puede poner el nombre que uno quiera, pero lo que no deja
dudas es que Carlos D. Mesa ha abierto las puertas para un gobierno
de transición y de reafirmación de la democracia,
póngale usted el nombre que quiera. Y por supuesto, se
trataría de un gobierno donde no puede asomar uno solo
de los nombres y los hombres de la maquinaria política
que ha armado el Presidente ficticio. Ese es el tamaño
del desafío para el Vicepresidente.
Si Carlos D. Mesa asume la Presidencia, se trataría de
un gobierno y de un futuro Presidente que juraría en el
Congreso Nacional con una agenda clara bajo el brazo. Una agenda
que surja, imprescindiblemente, de la fuerza de la masa, de la
ira popular. Una agenda, así debería entenderlo
la política en ejercicio, administrada por el Congreso.
Carlos D. Mesa lo sabe y hay por lo menos tres puntos de esa agenda
en su cabeza: 1) Si el gas se exporta, se lo hará sólo
a través de un referéndum o plebiscito —póngale
usted el nombre que quiera— que consulte verdaderamente la opinión
de los bolivianos; 2) Asamblea Constituyente o Asamblea Constitucional
—póngale el nombre que usted quiera— como el único
mecanismo capaz de apaciguar la ira popular y abrir el debate
nacional sobre el país posible; y 3) elecciones en el plazo
que la prudencia política aconseje.
¿Ilusiones?, ¿desvaríos?: hace menos de
una semana, posiblemente, ahora no tanto. Y como es obvio, el principal
escollo para la supervivencia de la política en democracia
se llama Gonzalo Sánchez de Lozada, a quien —después
de los cerca de 50 muertos en sólo dos días de su
gobierno— sólo se le puede decir que se marche con la infamia
de esas muertes sobre sus hombros.
Stella Calloni
La Jornada
Buenos Aires, 17 de octubre.
Gonzalo Sánchez de Lozada no renunció, "el pueblo lo corrió",
pero ahora hay que estar atentos para que no haya un final con impunidad,
porque ésta es una batalla larga contra el mercado y las trasnacionales,
dice Evo Morales.
La tarde de este viernes era de tensa espera en Bolivia, con la virtual
huida del presidente Sánchez de Lozada, quien sin dar la cara dejó
en manos del Parlamento la resolución de la crisis: búsqueda
de un consenso ante la emergencia, en horas de reuniones y consultas para
evitar cualquier intento golpista y lograr una salida constitucional, pero
sin dejar afuera a los protagonistas del levantamiento popular en Bolivia.
En ese contexto, La Jornada habló telefónicamente con Morales,
diputado indígena y líder del Movimiento al Socialismo (MAS),
quien se encontraba en Cochabamba, la tercera ciudad del país, deliberando
con el llamado Estado Mayor del Pueblo.
Este líder de los cultivadores de coca de la región de Chapare,
en el centro de Bolivia, quien obtuvo un histórico apoyo en las urnas
hace poco más de un año, es uno de los dirigentes más
destacados en estos días, con una fuerte presencia a nivel nacional.
Con Felipe Quispe, también indígena como él y con
quien se ha enfrentado en algunos momentos, se convirtieron en cabezas visibles
de la rebelión, en una unidad difícil pero que resultó
efectiva a la hora de la gran insurrección popular que se inició
hace un mes y fue creciendo hasta paralizar La Paz y otras ciudades.
Pero comienza ahora otro momento, no menos complejo, mientras corrían
especulaciones sobre un posible golpe de Estado auspiciado por Washington,
que -dicen- no se resigna "ni entiende el golpe a la mandíbula que
le dio un pueblo pobre y olvidado".
"Sánchez de Lozada escapa, huye como rata, pero nosotros decimos
que no puede haber un final con impunidad para quienes sembraron muerte entre
nuestros hermanos. Lo que él cometió aquí son delitos
de lesa humanidad; recién estamos conociendo realmente la cantidad
de víctimas. Estamos dispuestos a ir a donde debamos ir, si es posible
a las cortes internacionales, a la Corte Penal Internacional", señala
Morales, quien representa a miles de familias aimaras y quechas que viven
del cultivo de la hoja de coca.
"No puede ser que en Bolivia nadie haya pagado por crímenes contra
el pueblo", dice. Morales prefería no cantar victoria sino mantener
cautela, a la espera de la sesión del Congreso: "No es sólo
decir que el Goni renunció, como si lo hubiera hecho por su voluntad.
Es el pueblo boliviano el que lo corrió, porque a pesar de las matanzas
estuvo de pie y cada vez movilizando a más sectores. Esta ha sido una
enorme derrota para ese poder de mafias, pero tenemos que estar atentos. Hay
una historia en Bolivia que nos llama a estar alertas. Por eso nos mantuvimos
aquí reunidos con el Estado Mayor del Pueblo, porque éstas son
horas muy decisivas, de aquí a mañana y de ahí adelante".
El Estado Mayor del Pueblo considera que el sucesor de Sánchez de
Lozada debe convocar a todos los sectores protagonistas de estas jornadas,
que comenzaron hace más de un mes en la llamada "guerra del gas".
Terminar con las mafias
"No se trata sólo de una renuncia, sino de acabar con historias
de mafias, de corrupción, y también de acabar para siempre
con la impunidad -insistió. Se ha ganado mucho, una enorme batalla,
pero no aún esta guerra que nos llevó a todos a estar en las
calles y en las rutas. Hemos logrado consensos sobre diferencias, pero éstas
pueden volver a ser agitadas. Este triunfo popular debe ser un ejemplo a escala
nacional para continuar en nuestra labor de unidad, para avanzar en la organización,
en la movilización", añadió.
Aclaró sin embargo que "el MAS no planea cogobernar con nadie. Hemos
sido protagonistas con nuestros hermanos, y nuestra voz y demandas deben estar
allí, pero difícilmente podríamos compartir gobierno,
porque hay grandes diferencias de todo tipo".
Cualquier proyecto en Bolivia debe estar consensuado con todos, "integrar
a todos", sostuvo, y precisó que el Estado Mayor del Pueblo consultará
cada paso con sus bases, y que existe convocatoria a reunión nacional.
Detrás quedan decenas de muertos y centenares de heridos. Evo Morales
pertenece a una familia indígena de la comunidad aimara y a los 43
años disputó la presidencia con el empresario multimillonario
que terminó siendo corrido por la insurrección, a la que no
pudo vencer pese a la brutal represión.
En las elecciones de junio de 2002, como candidato del MAS, Morales llegó
hasta el final, pero su posibilidad se vio frustrada por una votación
del Congreso, sometido a presiones de la embajada estadunidense. El gobierno
de George W. Bush amenazó suspender la ayuda a Bolivia si Evo ganaba.
Morales surgió como dirigente en Chapare, en el trópico boliviano,
en los 80. Allí viven productores de la hoja de coca, de uso tradicional
en las comunidades indígenas como medicina, para resistir las alturas
y también la desnutrición, gracias al porcentaje de calorías
y carbohidratos que contiene.
Son "los países ricos, con sus productos químicos a los que
nosotros no tenemos acceso, los que la convierten en droga, en cocaína.
Por eso luchamos para terminar con esa hipocresía, que nos convierte
a nosotros en culpables", ha afirmado Morales, electo en 1997 diputado por
el MAS.
"Bolivia tiene casi 8 millones de habitantes. La mayoría somos quechuas,
aimaras, guaraníes. Por eso los pueblos originarios, campesinos y trabajadores,
luchan para cambiar el modelo. Hemos visto que es posible construir un movimiento
político alternativo a las políticas neoliberales, gracias
a la conciencia del pueblo y a las organizaciones sociales del país.
Este sistema y este modelo significan la destrucción de los pueblos,
por eso este levantamiento", asegura.
"Hemos luchado contra las trasnacionales -recuerda-, el poder hegemónico
mundial y sus representantes aquí, y también contra el Acuerdo
de Libre Comercio de las Américas, instrumento económico de
dominación, sometimiento y recolonización. Hemos luchamos contra
proyectos militaristas como el Plan Colombia, por eso quisieron aterrorizarnos
con masacres y represión".
Ahora "tenemos claro que el gran problema es que la próxima guerra
aquí no sólo va a ser por los recursos naturales, como petróleo,
gas y agua, sino también por el mercado. (...) siempre dijimos que
había que librar esta batalla para que el mercado sea controlado por
los pueblos y no por las trasnacionales. Bolivia ha dado un paso, con mucho
dolor y mucho sacrificio", dijo por último.
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Bolivia: ¿cuán culpable es EE.UU.?
Por:
Lourdes Heredia
Publicado el Sábado, 18/10/03 04:49pm |
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In its fierce political and philosophic battle against feudalist absolutism, let's see what the bourgeois-democratic thinkers and ideologues revealed about their God, about Religious Mind and Thought Control in general, and about the Christian Faith in particular.
"Whenever we read the obscene stories, the voluptuous debaucheries, the cruel and torturous executions, the unrelenting vindictiveness with which more than half the Bible is filled, it would be more consistent that we called it the word of a demon than the word of God. It is a history of wickedness, that has served to corrupt and brutalize mankind; and, for my own part, I sincerely detest it, as I detest everything that is cruel."
-Thomas Paine (1737-1809), in The Age of Reason,
on the Old Testament
"I do not find in orthodox Christianity one redeeming feature."
"Christianity is the most perverted system that ever shone on man."
"We discover [in the gospels] a groundwork of vulgar ignorance, of things
impossible, of superstition, fanaticism and fabrication."
-Thomas Jefferson
"You will notice that in all disputes between Christians since the birth of the Church, Rome has always favored the doctrine which most completely subjugated the human mind and annihilated reason."
-Voltaire
"What can we say to a man who tells you that he would rather obey God than men, and that therefore he is sure to go to heaven for butchering you? Even the law is impotent against these attacks of rage; it is like reading a court decree to a raving maniac."
-Voltaire, 1764
"The Christian faith from the beginning, is sacrifice: the sacrifice of all freedom, all pride, all self-confidence of spirit; it is at the same time subjection, self-derision, and self-mutilation..."
-Nietzsche
"Only the fighters have any hope of beating the system once it's at
work against them," he told me. "Most people, fighters or not, are beaten
in the end, though. It's . . . you see, I ... you finish up not knowing who
you can trust. You can get no help because your story sounds so paranoid that
you are thought a crank, one of those nuts who think the whole world is a
conspiracy against them. It is a strange phenomenon. By setting up a situation
that most people will think of as fantasy, these people can poison every
part of a person's life. If they give in they go under. If they don't give
in, it's only putting off the day because if they fight, so much unhappiness
will be brought to the people around them that there will likely come a time
when even their families turn against them out of desperation.
When that happens and they are without friends wherever they look, they
become easy meat. The newspapers will not touch them. There is no
defence against an evil which only the victims and the perpetrators know
exists."
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The United Nations Security Council’s unanimous vote Thursday to support Resolution 1511 drafted by the United States represents a grotesque cave-in by the European powers, Russia and China in the face of sustained pressure from Washington. Syria’s backing for the resolution underscores the impotence of the Arab bourgeoisie in face of America’s military drive to secure its hegemony over the entire Middle East.
There is no doubt that every one of the 15 votes in support of a manifestly illegal occupation carried out in direct violation of the UN Charter was cast out of consideration for the geopolitical interests of the governments involved. In each case, the question of whether to support Washington’s criminal war was decided on a quid pro quo basis involving either promised rewards—trade preferences, aid, etc.—or threatened punishment—economic sanctions or outright military aggression.
Washington had agreed late on Wednesday, October 15 to postpone the Security Council vote to give Russian Prime Minister Vladimir Putin time to persuade France and Germany to accept the draft. This took only a 45-minute video conference call to German Chancellor Gerhard Schröder and French President Jacques Chirac while they were attending a European Union summit in Belgium, itself a measure of the unprincipled character of their previous objections to the US war and occupation of Iraq.
The amendments proposed by the three all focus on efforts to replace direct colonial rule of Iraq by the US-led occupation forces with a United Nations force and eventually a puppet Iraqi regime. Russia, France and Germany sought by means of this diplomatic maneuver to secure for themselves greater access to Iraq’s oil resources by weakening Washington’s stranglehold, while at the same time to diffuse the rising wave of opposition to the war and subsequent occupation in Iraq, the Middle East and in Europe itself.
Putin, Schröder and Chirac are painfully aware of the steadily deteriorating situation in Iraq as expressed in the daily attacks on US, British and other occupation forces and the anger that exists throughout the Arab world. Russian Ambassador Sergey Lavrov called the future of Iraq a matter of national security. “If we do not find a way which is mutually acceptable to all to do Iraq right, the region will suffer,” he warned. “International stability will suffer. Our security interests will suffer.”
Schröder and Chirac in particular head governments that evaded the anger of the massive antiwar protests that took place last February only because they did not join Britain’s Tony Blair and Spain’s Jose Maria Aznar in fully backing Washington. To participate in the US occupation would land them in the Iraqi quagmire and place them in the political firing line at home as well.
Even so, none of the European powers will countenance open defiance of Washington, both for fear of arousing the anger of the Bush administration and because they do not wish to do anything that will reignite the simmering political opposition to war with all this implies for the stability of their own governments. Instead they agreed to back the US-drafted resolution after a few cosmetic changes had been made—while rejecting US appeals for troops and additional finances to help with Iraq’s reconstruction.
The resolution preserves the dominant role for the US by confirming that the Coalition Provisional Authority will remain the overarching power in Iraq and by declaring that the Iraqi Governing Council, handpicked by the US occupation authority, “embodies the sovereignty of the State of Iraq.” The UN is promised a strengthened role in the political and economic reconstruction process—but only as circumstances, particularly security, permit. The resolution likewise “invites” the Quisling Iraqi Governing Council to present by December 15 a timetable for the drafting of a new constitution and the holding of national elections. This too, however, is required only “as circumstances permit.”
Some commentators have noted that the UN resolution is a diplomatic victory for Washington, but stressed that it has a somewhat symbolic character. This is certainly true insofar as it will not immediately relieve the US by ensuring a flood of additional troops and money to help pay for its occupation.
But even here the impact of the decision by Berlin, Paris and Moscow should not be dismissed. So far, the US has formally set aside $20 billion for Iraqi reconstruction, while Japan has pledged about $1.5 billion, Britain $919 million and the rest of the European Union just $232 million. US officials have made clear that they see the UN Security Council vote as a means of stepping up pressure for more money to be made available by the 75 countries that will meet at the donors’ conference to be held in Madrid on October 23 and 24. US allies such as Australia’s John Howard and Japan’s Junichiro Koizumi have urged greater involvement by France and Germany and Italian Foreign Minister Franco Frattini said, “I would expect a greater degree of generosity and willingness than I might have expected before this resolution was adopted.”
Of greater political import, however, is that the resolution serves to lend political legitimacy to a beleaguered Bush administration, at a time when opposition within the US to the war and to its outcome is growing and Bush’s popularity rating is at an all-time low. A poll released this week shows that Bush’s popularity dropped to 53 percent in August from 58 percent in July and that 57 percent of respondents want Bush to pay more attention to the country’s economy and less to the war on terrorism. By comparison, Bush’s popularity rating was 74 percent during the invasion of Iraq, and 86 percent immediately after September 11, 2001. Whatever caveats they wish to place on their assent, Germany, France and Russia have still approved a US occupation of Iraq and provided it with the fig leaf of UN backing.
Syria’s backing for the resolution is the Damascus regime’s response to the naked threats of US military aggression made against it. The Bush administration has accused Damascus of supporting terrorist activities in Iraq as well as in the Occupied Territories and of seeking to develop weapons of mass destruction. Bush expressed support for Israel’s air strike on a Palestinian refugee camp near Damascus, and the day before the UN meeting the US House of Representatives voted 398-4 to sanction Syria for its alleged ties to terrorist groups and purported efforts to obtain nuclear, biological and chemical weapons.
The Syria Accountability and Lebanese Sovereignty Act also calls on Damascus to end its “occupation” of Lebanon. It gives the White House a range of options for sanctioning Syria, but more importantly creates the climate where direct military action can be prepared, either by the US or Israel. Meanwhile, US officials leaked reports of Israel deploying nuclear-armed submarines in a clear threat of annihilation if Syria were to respond to Israel’s military provocations.
Hours before the UN vote was taken, Syrian President Bashar Assad had told the Organisation of the Islamic Conference summit in Malaysia, “The world has discovered that the war of ‘liberation’ of Iraq has liberated the Iraqi citizen of the state, the institutions, the sovereignty, dignity, food, water and electricity.... The Iraqi citizen has become ‘liberated’ from the gift of life, and everyone, without exception, has discovered that the excuses which led to war lacked credibility.”
This nationalist rhetoric aside, Syria—like all the Arab regimes—has no intention of clashing with Washington. Damascus is hoping—one suspects with little conviction—that by bowing to US threats it can avoid Iraq’s fate.
A factor in the calculation of the Europeans is the hope that UN backing will strengthen the hand of Secretary of State Colin Powell against the so-called “hawks” in the Pentagon led by Vice President Dick Cheney and Secretary of Defense Donald Rumsfeld. Blair for one has insisted to his European counterparts that engaging with Washington is the only way to prevent the more unilateralist elements within the Pentagon from advancing an even more aggressive foreign policy.
Whether or not Rumsfeld is downgraded in the Bush administration, however, Washington’s militarist ambitions will only be encouraged by the cowardice of the European bourgeoisie. Threats already being made against Syria, Iran and North Korea—Bush’s so-called “axis of evil”—will become more strident still and not even the major powers will be exempt from US sabre-rattling.
Speaking in California on the day of the Security Council vote, Bush reiterated his doctrine of “preventive war,” arrogating to himself the right to launch unprovoked military aggression against any country that Washington perceives as a potential threat. “America is following a new strategy,” said Bush. “We are not waiting for further attacks. We are striking our enemies before they can strike us again.” He made the remark on the eve of a trip to Asia and while sharing the platform with California’s governor-elect Arnold Schwarzenegger. The New York Times noted in its account of the speech that the latter’s “‘Terminator’ movies came to define an image of America round the world that is more vivid than most White House policy papers.” In this case, the image and the policy were in sync.
Also on the day of the UN vote, US ambassador to NATO, Nicholas Burns, called an extraordinary meeting of the transatlantic military alliance in order to challenge the creation of a new security and defence policy for the European Union. The call was made as the EU was meeting to discuss greater defence collaboration as part of its efforts to agree a new constitutional treaty.
Burns attacked any such plans as representing “one of the greatest dangers to the transatlantic relationship.” Significantly, Blair’s support for the EU military initiative and collaboration with France and Germany have angered Washington and led to warnings of a possible rift. The Bush administration will clearly not countenance the British government’s efforts to be a “bridge” to Europe if Blair forgets for one moment that he is above all else Washington’s vassal.
The latest debacle at the Security Council is another damning rebuttal to all those forces who held up the European powers and the United Nations as a possible counterweight or a check on US aggression. Once again the UN has been exposed as a pliant instrument of the imperialist powers and of the US in particular.
Opposition to war and colonialism can be developed only in conflict with the governments in Washington, London, Paris, Berlin and Moscow, not in alliance with any one of them against another. It means the forging of an international movement of working people to advance a programme that opposes the economic and social system that gives rise to war—capitalism—and the creation of a new social order that places the essential needs of the masses for jobs, decent wages, housing, health care and education at the centre of economic life.
http://www.wsws.org/articles/2003/oct2003/un-o18.shtml