PANDEMONIUM  REFERENDUM  SPECIAL

No. 1032



RED  ALERT!!
AUGUST 16
¡¡ALERTA ROJA!!








ESPAÑOL -- ENGLISH: 

CHÁVEZ WON WITH OVER 60% OF THE VOTES!!

*** REFERENDUM REVOCATORIO: DIA DECISIVO PARA AMERICA LATINA
POR QUE Y CON QUIENES ARRASO CHAVEZ
Por: Modesto Emilio Guerrero (Enviado especial de ARGENPRESS.info en Caracas) (Fecha publicación:16/08/2004)

 M 13 A: La contrarrevolución no quiere reconocer resultados. ¡Atentos pueblos de Venezuela y de Nuestra América!
Por: PNA / Mov. 13 de Abril
Publicado el Lunes, 16/08/04 01:37am

¡Atento pueblos de Venezuela y de Nuestra América!
La contrarrevolución no quiere reconocer resultados

Firmeza, calma… ¡Victoria Popular garantizada!...

La victoria bolivariana ha sido arrasadora. Venezuela prueba lo que vale para el mundo y no aceptaremos negociación de ningún orden. Esta es la victoria de la patria buena pero también de la patria guerrera. Si pretenden pasar por encima de la voluntad popular o sencillamente no aceptarla, será directamente esa misma voluntad la que hará respetar su decisión soberana.
Herman@s venezolan@s y de Nuestra América toda. Desde ya tod@s a la calle a tomar el control de todas las avenidas con nuestra alegría y firmeza en el combate.

¡Viva la Revolución Bolivariana!
¡Viva el pueblo de Venezuela!...
¡Viva la lucha de todos los pueblos del mundo!

PNA/Movimiento 13 de Abril.

*** La Estrategia de la Mentira Maestra: Intervencionismo Estadounidense en Venezuela y el Mundo

Por: Jutta Schmitt. 

*** Latin America: Venezuela: Now the corporate fox is guarding our electoral democratic chickens.
Trinicenter.Com/VHeadline.Com.

*** Oir al pueblo venezolano: Ni el fraude los salvará. En la calle los derrotaremos
Por: Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR).

*** Franz J. T. Lee: Venezuela ... Alienation and Emancipation
VHeadline.Com. 

 *** Descubren grabación falsa de boletín del CNE anunciando revocatoria de Chávez
Por: Jesee Blanco, AMCLA; Martin Sanchez, Aporrea.or

 *** Acusan a sectores opositores de bloquear la votación en barrios populares.

*** A pesar de ello, por ahora, predomina la normalidad
Desesperados intentos de la oposición venezolana por boicotear la jornada electoral del referéndum
Por: Adolfo Mena / Rebelión

*** En Municipio San Francisco del Zulia la oposición se muestra belicosa Por:
Morelis Gonzalo.


 *** Primer Reporte y Denuncia de Centros de El Marqués (Este de Caracas)
Por: Celeste Nova.Aporrea. 


*** Los medios trabajan para el fraude.

*** Miami: La Oposición se preprara en un Nuevo Show Mediático
Por: Aporrea / Miami.

*** Subverting Democracy in the Name of Democracy in Veneuzela.

*** Alertan en Táchira posible saboteo del referendum por parte de paramilitares.

***  Capturado video donde Mendoza emite proyecciones
Por: Aporrea.Org.

 *** Reporte de calle: Sabotean lineas de CANTV.

 *** Paramilitares en el Zulia
Por: Indymedia Puerto Rico.

Al movimiento popular: Llamen a Aporrea para conocer correos alternativos
*** Los fraudulentos sabotean nuestros correos electrónicos, pero abrimos correos alternativos.






Reporte de Argenpress revela cifras en porcentajes del referendum en Vzla
Por: Argenpress

Publicado el Lunes, 16/08/04 01:38am
 

REFERENDUM REVOCATORIO: DIA DECISIVO PARA AMERICA LATINA
POR QUE Y CON QUIENES ARRASO CHAVEZ
Por: Modesto Emilio Guerrero (Enviado especial de ARGENPRESS.info en Caracas) (Fecha publicación:16/08/2004)
   
Información Adicional
Tema: Venezuela tras la aventura golpista
País/es: Venezuela
(12:02 AM Hora de Caracas – 01:02 Hora de Buenos Aires) A las 10 de la noche de este domingo interminable, 9 fuentes calificadas dan como ganador a Chávez con algo más del 60 por ciento. 7 de esas fuentes son oficiales y dos de la oposición antichavista. Los perdedores fueron los .....


La abstención, verdadero agujero negro del Referéndum, habría quedado en alrededor del 15 por ciento. O sea, algo así como la cuarta parte de la masa poblacional que se negó a votar en los últimos 9 años. Esto sería, un poco más un poco menos, la confirmación del pronóstico que manejaron los mejores estudios internacionales de opinión y los del gobierno.

Si se verificase el nivel de abstención señalado, deberemos registrar un poderoso fenómeno político en Venezuela. Quizá, la expresión más profunda del derrame de la renta petrolera sobre los sectores más pobres y olvidados del país. Tres de cada cuatro desentendidos de la vida política, decidieron interesarse, aunque sea a través del voto.

La confianza iría más allá de la propia personalidad imantadora de Chávez; significaría que un amplio sector de masas volvió a confiar en el sistema político electoral. Una novedad si se tiene en cuenta las tendencias en contrario en América latina.

Por la profunda opresión que sufre este sector social, suele ser la base social de las tendencias más riesgosas, especialmente cuando se trata de hacer avanzar un proceso revolucionario. Si muchos votaron por Chávez, entonces la transformación de la sociedad venezolana deberá asumir desafíos complicados. Radicalizaciones más profundas.

Estos son los resultados más sólidos que emergen de las tendencias y señales de los Centros de Votación. Así se fue manifestando en distintos resultados parciales, procedentes de las más diversas organizaciones y sectores.

En casi todos los casos, la determinante incuestionable del triunfo, fue la energía desbordada por las amplias vanguardias comunitarias y sus medios informativos movilizadores.

Ellas organizaron y dinamizaron las 117.987 patrullas electorales construidas hasta días antes del final de la campaña de Santa Inés. En esas organizaciones de base militaron alrededor de un millón de vecinos, trabajadores industriales y de servicios, estudiantes, campesinos, empleados públicos y artistas.

Un sector clave fueron los más de 4 millones de nuevos cedulados, dentro de los cuales más de un millón todavía no salen de su asombro porque aprendieron a leer y escribir gracias al gobierno bolivariano.

Las fuentes menos confiables

Quienes le dan menos puntaje de ventaja a Chávez, lo distancian como triunfador con 10 puntos de delantera. Más o menos.

El Centro Carter, por ejemplo, sobre un mapa de datos propios, tomados en los centros de votación de Caracas y Miranda, desde las 4 de la tarde, dejaron correr el informe siguiente: Chávez ganará con por lo menos el 60%.

Por su parte, la Coordinadora opositora contabilizó datos aportados por sus centros de cómputos ubicados en sendos bunker dentro de las Quintas 'Monteverde' y 'Unidad'. Según ellos el jefe nacionalista ganará con el 62%, un guarismo muy cercano al que hizo el Centro Carter.

El valor de este resultado está, en primer lugar, en que viene del enemigo, el menos gustoso de decir resultados dolorosos como ese. Pero hay otras razones. Ellos incluyeron informes parciales de sus organizaciones intermedias, de sus fiscales de Mesa y de los rectores que tienen en el Consejo Nacional Electoral.

La fuente empresarial que confió a esta agencia 'el dato' de la Coordinadora, bajo resguardo de anonimato, asegura que el mal humor se hizo inevitable entre los principales referentes escuálidos desde las 4 de la tarde.

Según la misma persona, 'ellos habían asegurado un triunfo leve o una derrota suave'. Esa era la fórmula consoladora. Pues ni la una ni la otra. La cuenta de la Coordinadora registra información que comenzó a recabarse a las 7 de la mañana y se cortó a las 4 de la tarde. Siguieron el mismo criterio del Centro Carter: usar una muestra de 10 horas de votación.

Un experto del Consejo Nacional Electoral al que consultamos, señaló que a esa hora de la tarde, ya se habían contabilizado un promedio de 50 por ciento del total del padrón electoral. Casi 14 millones de electores.

El triunfo de la Venezuela profunda

Es importante anotar que el triunfo chavista se asienta en 11 Estados. Primero, por su concentración poblacional, segundo, por la multiplicación de la fuerza social ganada por las vanguardias comunitarias bolivarianas en los últimos doce meses.

Esos Estados son Distrito Federal (la Capital), Aragua, Monagas, Miranda, Lara, Guárico, Carabobo, Bolívar, Barinas, Anzoátegui y Portuguesa. Cuatro componen la masa social del concentrada en el centro del país, con un alto grado de politización. Tres son estados situados al oriente del país, con un nuevo proletariado petrolero y de otras ramas industriales, pero sobre todo, con un desarrollo de cooperativas y agrupaciones comunitarias de lucha y organización social poderosas.

Finalmente, están dos estados llaneros, postergada vida cultural, pero donde se han desarrollado importantes -y nuevos- movimientos campesinos. Además, uno de ellos, Barinas, es el suelo del presidente, cuyo Gobernación la dirige su padre.

Hay zonas donde el chavismo 'de base' le dio el voto a Chávez, sin que eso comprometa alguna simpatía con los gobernadores 'chavistas'. Esos son Aragua o Vargas, donde no son queridos, pero contradictoriamente, los movimientos chavistas son muy fuertes y organizados.

Hubo cinco Estados donde el presidente venezolano ganó con escasa diferencia: Mérida, Zulia, Falcón, Nueva Esparta y Vargas. Quizá se explique por el peso relativo de las clases medias, o por el rechazo a sus funcionarios gubernamentales, como es el caso de Vargas.

El enemigo gobierna en 7 Estados provinciales y en el Distrito Capital. Si tomamos la Capital como muestra, sorprende descubrir que allí donde manda Alfredo Peña, un golpista declarado, el bolivarianismo amplió su fuerza electoral.

Mientras más se baja en la escala social más se amplía la masa de electores y más crece la simpatía por el líder de la 'revolución bolivariana'. Un caso espectacular es la zona conocida como la 'Cota 905', al sur de Caracas. Un sector donde votaron unas 6.000 personas. En los 588 habitantes de clase media, el NO ganó por el 50% y entre los 6.000 pobres muy pobres, SI quedó reducido al 10% de los votos sufragados. el No ganó con el 90%.
Noticia leida 1836
http://www.aporrea.org/dameverbo.php?docid=19552

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La Estrategia de la Mentira Maestra: Intervencionismo Estadounidense en Venezuela y el Mundo


Por: Jutta Schmitt


Diagnóstico de la situación actual

A pocos años de haber comenzado el tan anhelado y esperado siglo XXI, lleno de sueños de un mundo mejor basado en la justicia social, el respeto a la naturaleza, el pleno despliege de las facultades creativas humanas, ancladas siempre en la sensatez, la responsabilidad y la solidaridad, lamentable y previsiblemente nos encontramos frente a una situación muy parecida a la de hace un siglo atrás, cuando el mundo presenció el primer colapso del sistema internacional, conocido como Primera Guerra Mundial.

En aquel entonces y después del gran cataclismo, que le costó la vida a casi 15 millones de personas, se apuró en nacer, en la Conferencia de Paz de Paris en mayo del 1919, la ciencia oficial de las relaciones internacionales, en reacción y como respuesta a la ya existente teoría clásica del imperialismo, materializada en obras científicas como “El Capital Financiero” de Rudolf Hilferding, “La Acumulación del Capital” de Rosa Luxemburgo, y la famosa obra de Lenin, “El Imperialismo, Fase Superior del Capitalismo; obras las cuales analizaron y comprendieron, por primera vez, las relaciones internacionales como un sistema, el cual era expresión lógica del carácter antagónico del modo de producción capitalista a escala mundial. De tal forma, las guerras entre estados nacionales eran comprendidos como nada más ni nada menos que apariencias de este carácter antagónico, siendo, por ende, inexorables mientras que persistiera el modo de producción capitalista.

Entre otras instituciones oficiales encargadas de estudiar y “explicar” las relaciones internacionales y con ellas las guerras, se formó, en 1921 en los EE.UU., el “Council on Foreign Relations” con la misión de “producir y disseminar ideas para que tanto personas individuales como miembros de las grandes empresas y también políticos, periodistas, estudiantes y ciudadanos estadounidenses y de otros países, puedan mejor comprender el mundo y las opciones de política exterior que están al alcance de los EE.UU. y de otros gobiernos.” (1)

Tal producción de ideas, realizada por muchos institutos en el marco de la nueva ciencia de las relaciones internacionales del siglo XX, y sobre todo en su función de plena afirmación del orden económico real-existente, se encargó en un primer instante de refutar y desacreditar la teoría clásica del imperialismo por no poder permitir, que se revelara y difundiera ampliamente el conocimiento sobre una realidad fatal, como lo es la inevitabilidad de las crisis económicas, los conflictos bélicos y por ende los cataclismos sociales a nivel internacional, mientras que persista un modelo económico basado en la producción de ganancias por un lado y en la rivalidad y competencia de vida a muerte por otro lado. Así se llegó a formular y cimentar una de las grandes mentiras del Siglo XX, que consistía en señalar, que el colapso del sistema internacional expresado en la Primera Guerra Mundial, nada tenía que ver con la dinámica del capitalismo, y que no era sino un lamentable y doloroso accidente de la historia.

El segundo, según esta visión “doloroso accidente” de la historia, no se hizo esperar por mucho tiempo, en forma del próximo colapso del sistema internacional, expresado en lo económico en la Gran Depresión y en lo político-militar en la Segunda Guerra Mundial. Tampoco se hicieron esperar los más que 200 “accidentes menores” que la siguieron en todo el mundo entre 1945 y 2000, estando entre los cuatro países que más guerras han conducido en este período los EE.UU., Gran Bretaña y Francia. (2)

Aún y cuando esta misma realidad diaria, bélica global del pasado siglo XX ha sido expresión constante, evidente y abierta de los antagonismos de un modo de producción perverso, donde el interés económico, financiero, energético y geoestratégico ha caminado – y sigue caminando - sobre millones de cadáveres, éste se nos ha presentado, a manera de mentira maestra y con todos los medios a su alcance, como “el mundo libre y democratico”, “el mejor de los mundos”, el “único modelo viable”, o hasta como la “única alternativa posible”, después de haber sido acosado, arrollado y aplastado cualquier intento de alternativa que se haya atrevido a formar y expresar, no importa cuando y dónde.

Hoy y volviendo a los comienzos de este siglo XXI, somos testigos de otro colapso más del sistema internacional, expresado en la pulverización de sus instituciones y en la creciente totalitarización y militarización del globo terráqueo entero o globofascismo, bajo el disfráz de la “guerra contra el terrorismo” y “liderizado” o más bien impuesto por el gobierno de los EE.UU. en lo que bien puede ser la final agudización de la competencia entre las restantes fracciones del capital mundial altamente concentrado, que se abre el camino a través de las “guerras preventivas” para cortarle el paso al competidor.

Así es como vemos a la Norteamérica Corporativa y su representación política en la Casa Blanca tratar de cimentar y perpetuar su hegemonía global a toda costa y en todos los ámbitos, en función de propagar su bien elaborado y recien proclamado  “Proyecto para un Nuevo Siglo Americano" (3), las amenazas y los nefastos efectos de lo cual ya hemos estado percibiendo y padeciendo, no importa en cuán remoto y escondido rincón de la tierra nos encontráramos.

Si en el siglo XX los dos grandes colapsos del sistema internacional y las centenares de guerras alrededor del globo – que eran y siguen siendo expresión lógica de un modo de producción antagónico y destructivo - se nos han tratado de vender como accidentes los primeros, y los otros como secuelas del fantasma del comunismo que recorría el mundo, es decir de la pugna por la hegemonia mundial entre los campos capitalista y socialista, ahora se nos quiere vender la idea, que el tercer colapso del sistema internacional se debe a que el modelo triunfador - este mundo libre, bonito, democrático, único y sobre todo pacífico - , ha sido puesto en jaque definitivo por el fantasma del terrorismo, en forma de las fuerzas del pasado y del atraso, quienes, por medio de 19 siniestros hombres con navajas tapiceras, han engendrado el gran “choque de civilizaciones”.

Quienes se niegan a caer víctima a la estratégia de la gran mentira en su nueva versión, quienes se resisten a aceptar este nuevo status quo de las cosas, quienes se oponen al orden mundial existente y al rumbo que nos está llevando al abismo, como lo es el caso de la Venezuela Bolivariana, obtienen la más agresiva respuesta por parte del super-poder hegemónico, que no parece tolerar ni la más mínima desviación de la vía prescrita por sus centros económicos y financieros, ni mucho menos el más mínimo ejemplo que logre comprobar, de que existan verdaderas alternativas a la barbárie existente.


La mentira maestra del siglo XXI o el “evento catalizador”

En su afán por repotenziar y perpetuar en el tiempo su hegemonia mundial, el gobierno de los EE.UU. presidido por George W. Bush, apenas comenzado el nuevo siglo  (- norteamericano, para ellos), optó por la vía “Pearl Harbour” para poder implementar su ambicioso Proyecto, es decir por la estrategia de la mentira maestra - sostenida, propagada, y defendida por la implementación de una explícita guerra de desinformación a través de todos los medios a su alcance, que van desde sus múltiples institutos de investigación y formulación de políticas, directamente afiliados las grandes corporaciones a través de sus fundaciones, hasta los medios de comunicación de masa televisivos, de radio, electrónicos y escritos.

La táctica empleada corresponde a producir y encubrir los eventos requeridos o “eventos catalizadores” para poder justificar las posteriores acciones y medidas que llevan a la realización del objetivo trazado, en este caso el fortalecimiento de la posición hegemónica estadounidense en el mundo mediante el 11 de Septiembre del 2001. (Quien lo duda, que consulte el documento de Thomas Donnelly, director de comunicaciones e iniciativas estratégicas de la Lockheed Martin Corporation, titulado “Reconstruyendo las Defensas de América: Estrategia, Fuerzas y Recursos para un Nuevo Siglo”, publicado exactamente un año antes del 11-S. (3)).  Luego se presenta el objetivo como causa común, aún cuando solo represente la causa de los intereses muy particulares de una mínima minoría (planetaria), en este caso el “complejo energético-militar-postindustrial” estadounidense y la Norteamérica Corporativa.


¿Un nuevo siglo latino-americano?

Pareciera, que bajo una presidencia estadounidense de John Kerry, podría llegar a proclamarse, desde los EE.UU., un “siglo latinoamericano” – en función de los interéses de los EE.UU. por supuesto, lo que lejos de ser una razon para celebrar, sería sin duda nefasto para el continente latinoamericano, tomando en cuenta los objetivos estratégicos trazados por aquellos, que de todos modos dirigen la política detrás del escenario público, no importa el color del partido o la cara del presidente, es decir, la Norteamérica Corporativa. Su objetivo principal es ganar control estratégico definitivo sobre los recursos latinoamericanos mediante un arsenal de opciones que van desde el Area de Libre Comercio de las Américas hasta una eventual ocupación militar directa, esta última una combinación entre resguardar instalaciones energéticas, hidroeléctricas, plantas de producción etc. y la simultánea represión violenta de los movimientos sociales en los países latinoamericanos.

Al respecto y dentro del marco de la estrategia de la gran mentira, el ya mencionado Council on Foreign Relations o Consejo de Relaciones Exteriores, agrupando mediante su “programa corporativo” a más que 200 representantes de las grandes corporaciones estadounidenses y de otros países, ha estado elaborando unos documentos reveladores. Abarcando a casí todos los sectores de la industria privada, inclusive los grandes medios de comunicación de masas, que participan en y apoyan a las actividades del Consejo, éste, en su intento de promover la “paz” y  la “democracia” en el mundo y prevenir los “estados fracasados”, nos presenta en su página web con clasificación de lectura obligatoria (“must read”), una alerta del comandante del Comando Sur, general James T. Hill con fecha del mes de Octubre de 2003, sobre las consecuencias nefastas de una posible “Colombia fracasada” y la necesidad imperante, de que los EE.UU. permanezcan involucrados en esta nación; mientras que el otro documento con fecha del mes de Julio de 2003, alerta de “Grupos terroristas y del crimen organizado en el área de la Triple Frontera de América del Sur,” diciendo, que hay “evidencia sustancial de que el área de la triple frontera (donde Argentina, Brasil y Paraguay se tocan), opera como un enclave para terroristas, siendo la extensa población Árabe de esta región propensa al establecimiento de células de terroristas dormidos (“terrorist sleeper cells”), que podrían activarse en determinado tiempo sobre el territorio de Sudamérica. (4)

Teniendo en cuenta los intereses geoestratégicos, - energéticos en el primer caso y referente a las grandes reservas planetarias de agua dulce en el segundo caso -, ya se perfila una impresión bastante clara de cómo opera la estratégia de la gran mentira propagada por instituciones claves de formulación de política exterior estadounidense, como lo es el Council on Foreign Relations, respecto al envolvimiento de la América Latina.


Venezuela y la Des-Bolivarianización de América Latina

En cuanto a los intereses de los EE.UU. en América Latina hoy se refiere, el objetivo de ganar control estratégico definitivo sobre sus recursos no puede pasar por alto la “Des-Bolivarianización” de la América Latina, es decir, desactivando lo más pronto y efectivo posible la Revolución Bolivariana en Venezuela y su figura central, el presidente de la República, Hugo Chávez Frías. La estrategia es seguir tratando de aislar a Venezuela de sus vecinos latinoamericanos y dividirla internamente, propulsando la confrontación entre Venezolanos. La gran mentira operante aquí es, que el gobierno Bolivariano de Hugo Chávez es un gobierno no- democrático, despótico-caprichoso, abiertamente hóstil hacia EE.UU.

La táctica empleada es la guerra de baja intensidad, que tiene los medios de comunicación como punta de lanza y que comprende la desinformación constante, estrechamente vinculada a la estrategia de la mentira maestra. Así es como se siguen difundiendo a los cuatro vientos noticias difamatorias contra el gobierno Venezolano para crear una mátriz de opinión mundial desfavorable para este; igualmente se sigue  apoyando las fuerzas opositoras en el ámbito que sea (financiamiento por el NED, asesoramiento, entrenamiento y logística por la CIA), para tenderle cuantas trampas posibles al gobierno de Hugo Chávez, bien sea mediante la provocación abierta, bien sea mediante mecanismos de presión de perfil mas bajo (OEA o el Centro Carter), para que el gobierno demuestre en algún momento critico una reacción fuerte, acorde a la “cara autoritaria” y “anti-democrática” que se le ha venido pintando por los medios privados nacionales e internacionales, y que justifique una intervención decisiva. El objetivo es minar, por medio del bombardeo mediático constante con la mentira y la difamación, la estabilidad del gobierno y destruir el apoyo de la base popular que tiene el presidente.

A nivel de asesoramiento directo y en cuanto a política exterior y asuntos de intereses geoestratégicos de los EE.UU. se refiere, otros institutos de gran influencia como el American Enterprise Institute (AEI) y la Heritage Foundation, han estado cimentando, a través de publicaciones de sus expertos, la gran mentira respecto al proceso de transformación que está viviendo Venezuela bajo el gobierno de Hugo Chávez, y que está siendo presentado como un peligro no sólo para la democracia Venezolana sino de la América Latina entera.

Marc Falcoff, del American Enterprise Institute, en un artículo titulado ¿Colapso de América Latina? con fecha de publicación de julio del año en curso, y donde efectúa un análisis de la situación actual en Bolívia y en Venezuela (6), hace un diagnóstico de la situación política y económica reinante en el hemisferio sur, constatando que las democracias electorales han dejado un amargo sabor en las bocas de muchos latinoamericanos por cuanto no han contribuido a resolver los problemas económicos que padecen sus países. Según este autor, un 55% de la población latinoamericana está supuestamente inclinada a apoyar una dictadura, si ésta lográse sacarla de la miseria económica. Con estas observaciones iniciales se está preparando el terreno para sugerirle al lector, que esto es exáctamente lo que está occuriendo actualmente en Venezuela. 

Aún cuando el autor nombra las mismas razones por las cuales han fracasado las democracias formales-electorales en América Latina, procede de inmediato a desacreditar cualquier alternativa que no sea la continuidad de la fórmula nefasta del “libre mercado”, haciendo alusión, por supuesto, al presidente Chávez y su propuesta de la Alternativa Bolivariana para América Latina. En propias palabras del autor:

     “... Existe una reacción fuerte en contra de reformas económicas basadas en el mercado, o ‘neo-liberalismo’ como sus críticos prefieren llamarlas. Junto a una nostalgia por hombres fuertes decorados con hombreras y espadas desenvainadas, también ha empezado a aparecer el sueño de un estado nacionalista corporativo – uno que posea y controle gran parte de las alturas de comando de la economía. En consecuencia, se ha expresado un gran resentimiento contra Estados Unidos, el libre comercio y las inversiones extranjeras – siendo estos tres considerados como una y la misma cosa. En efecto, el actual proyecto de Washington para un área de libre comercio hemisférico es considerado en muchas partes no como una oportunidad para crear nuevos mercados y nuevas oportunidades de trabajo, sino como una conspiración oscura para seducir y explotar a los innocentes Latinos. Últimamente y particularmente en Argentina se ha conversado mucho sobre la creación de bloques regionales o sub-regionales como solución a los problemas económicos y sociales de América Latina – como si astutas estrategias diplomáticas o nuevos alineamientos politicos podrían, de modo alguno, permitirles a países enteros pasar, con salto de potro, los crudos hechos de la pobreza, el analfabetismo, la corrupción y la pésima administración.”

Entrando al caso Venezolano y después de una síntesis comprimida de los factores, que llevaron a Hugo Chávez a la presidencia de la República, esto es del modelo Venezolano rentista puntofijista y su colapso o “pérdida de estabilidad”, como lo llama el autor, Falcoff introduce al presidente Venezolano de la manera siguiente:

    “El actual beneficiario de estas condiciones (reseñadas) es el último forastero, Hugo Chávez: un destituido ex-coronel del ejército quien primero les llamó la atención a sus compatriotas cuando fracasó en tumbar al presidente Carlos Andres Pérez en 1992. Liberado de la prisión por el insensato sucesor de Pérez, Rafael Caldera, Chávez entró en la vida política como civil. Ganó la presidencia en lo que podrían resultar haber sido, por los próximos años, las últimas elecciones realmente libres en su país.”

En otro intento de sintetizar la figura del presidente Chávez, Falcoff escribe:

    “En muchas maneras Hugo Chávez debería provocar tanto desprecio como alarma. Es una copia triste del jóven Juan Peron, del Fidel Castro temprano, de Nasser, Qaddafi, y todo el espectro de figuras populistas y nacionalistas que han desfigurado el paisaje de las políticas del Tercer Mundo desde finales de la Segunda Guerra Mundial. Como ellos, este Venezolano “hombre fuerte” padece la ilusión de que es una gran figura revolucionaria, aún cuando después de cinco años en el poder es imposible señalar cualquier logro “revolucionario”.

El único logro del presidente Chávez, según Falcoff,

    “ha sido retórico. Cada Domingo, el presidente utiliza las ondas radioeléctricas para desplegar un lenguaje de taberna en contra de sus oponentes y para disertar grandemente sobre el futuro luminoso que le espera a su país. También y cada vez más frequente, denuncia a los EE.UU, aún cuando Venezuela continua suministrándole gasolina a Norteamérica. (Difícilmente podría no hacerlo, por cuanto que PDVSA, la companía estadal, posee no menos que diez mil estaciones de gas aquí.)”

Pero no todos los ataques de este autor son ad hominem. En otra apreciación, Falcoff abre un frente ya mucho más problemático, acorde a la estrategia de la gran mentira, encajando perfectamente en los planes geoestratégicos estadounidenses dentro del panorama latinoamericano:

    “Chávez … percibe a Venezuela como un escenario demasiado pequeño para el rol que cree habérsele designado la historia. Casí desde un principio, ha comenzado meterse en los asuntos políticos de otros países. Es un secreto abierto, que ha financiado a movimientos radicales indígenas en las naciones Andinas, que están en contra del status quo, y que ha brindado un puerto seguro a las guerrillas Colombianas en regiones de la escasamente patrullada frontera Venezolana. Mantiene a Castro en Cuba aflote con cargamentos de petróleo, los cuales son “pagados” por el dictador de la isla con el desplazamiento de médicos, entrenadores de deporte – y oficiales de inteligencia. Para ampliar su plataforma internacional, Chávez viaja sin descanso (ha realizado más que 50 viajes hacia el exterior durante su primer año de gobierno) para hacer llegar su mensaje antiglobalización y su anti-Americanismo. Hasta ha estado financiando libros en el extranjero y la filmación de “documentales” sobre su propia persona. Con más de 20 billones de dólares en ganancias petroleras anuales a su disposición, está perfectamente en capacidad de hacer todas estas cosas, y más.”

En cuanto al frente que se le abre al presidente Chávez respecto al “peligro” que representa su gobierno para la democracia Venezolana, Falcoff, siguiendo la estrategia de la gran mentira, elabora lo siguiente: 

    “La diferencia más grande entre Chávez y sus antecesores, es, que se considera destinado a reformar las políticas Venezolanas acorde a un esquema explícitamente autoritario. Ya y efectivamente ha convertido a las Fuerzas Armadas en su propio partido político, sacando a oficiales que objetan la conversión de la institución militar en una organización partidaria del presidente y la compra de lealtades de rangos bandera con dinero del presupuesto de la nación.  Se han anunciado planes de constituir “milicias populares” en caso de que las Fuerzas Armadas no sean absolutamente leales. La Corte Suprema, el Consejo Electoral y hasta el Banco Central han perdido su independencia, y los legisladores de Chávez están jugando con limitar o eliminar la libertad de prensa y de los medios electrónicos independientes.”

En cuanto a la oposición Venezolana y su trayectoria golpista, anti-constitucional y fraudulenta, la siguiente mentira se cimenta y propaga a través de este documento, proveniente, como es de recordar, de un instituto con influencia categórica en la formulación de la política exterior estadounidense:

    “Durante meses, la oposición Venezolana – un espectro amplio que reune elementos desde la Izquierda hasta la Derecha – se ha estado agarrando a la única alternativa que se le ha permitido: esto es, una provisión en la constitución, ratificada en el 2000, que permite un referendum revocatorio a la mitad del mandato del presidente. A comienzos de este año (2004), han logrado pasar la barrera inmensamente alta de recolectar un número suficiente de firmas, y asignaron su petición ante las autoridades correspondientes. Después de una serie de tácticas de retraso – incluyendo pronunciamientos de Chávez, que, pase lo que pase, el referendum jamás se iba a activar – el Consejo Electoral validó las firmas en los primeros días de Junio. La actitud del presidente no sorprende; muy a pesar del hecho de que la oposición está profundamente fracturada, es extraordinariamente amplia, y acorde a la mayoría de las encuestas, probablemente ganaría en un porcentaje entre 55 y 60, quizás hasta más alto.”

La conclusión inmediata a que llega este autor es, que si “Chávez, de una manera u otra, logra evitar o postponer el referendum, la oposición no tendrá ninguna razón de seguir operando (sic) dentro de un marco pacífico.”

Esto es el panorama, que nos pintan, grosso modo, por parte del American Enterprise Institute con fecha del 8 del Julio del 2004; en lo que es su estrategia de la gran mentira que prepara el camino, en los frentes de la política exterior estadounidense y de la opinión pública mundial, para una eventual intervención activa y “plenamente justificada” de los EE.UU. en Venezuela.

En términos bastante similares se nos presenta la situación Venezolana desde la Heritage Foundation, otro instituto con capacidad de decisión en las altas esferas del gobierno estadounidense, y estrechamente vinculado a los intereses de las grandes corporaciones. De esta casa de investigación y formulación de políticas exteriores, nos llega, por la voz de Stephen Johnson, el pedido de auxilio, que “la golpeada democracia de Venezuela necesita ayuda externa”. (7)

Aún cuando el estricto acatamiento de la activacion del referendum presidencial por parte del presidente Chávez obviamente no es, para nada, acorde al perfil autoritario que le ha asignado la estrategia de la gran mentira estadounidense, Johnson abre su ofensiva con la siembra de la duda y un panorama potencialmente apocalíptico:

    “La concesión del 3 de junio hecha por el presidente Venezolano, Hugo Chávez, que sus opositores han recogido un número suficiente de firmas para activar el referendo revocatorio de su mandato, parece un miráculo (sic). Sin embargo, elecciones transparentes están lejos de convertirse en realidad, y Chávez todavía podría desestabilizar a Venezuela y crear el caos para los países vecinos.”

Adelantándose a cualquier escenario específico - y sobre todo y de cualquier modo a la verdad del proceso Venezolano -, Johnson llama, sin demorarse en detalles, a la intervención directa de los EE.UU. en Venezuela:  

    “Para preservar la estabilidad de la region, los EE.UU. y otras democracias occidentales deberían ayudar a defender lo que queda de la golpeada democracia Venezolana y desalentar el creciente conflicto interno inspirado por Chávez. Los Estados Unidos y otros países miembros de la Organización de Estados Americanos deberían insistir en que se permitan observadores internacionales independientes para monitorear y comentar sobre las elecciones. Sin embargo, la comunidad democrática tiene que estar preparada para declarar el quebrantamiento de la democracia Venezolana en caso que Chávez siga manipulando el proceso electoral y consolidando su poder.”

Despúes de un breve recorrido de la historia reciente de Venezuela, fielmente enmarcado dentro de la estrategia de la mentira maestra, el autor expresa sus temores sobre la posibilidad de fraude, intimidación y presión por parte del gobierno a favor de su permanencia en el poder, mas no (y nunca) de la oposición. Así y en función de “contener una dictadura en germinación”, Johnson propone lo siguiente:

    “Antes del referendum del 15 de Agosto, la administración Bush, sus aliados en la OEA y el Grupo de Amigos de Venezuela (los ministros del exterior de Brasil, Chile, México, Portugal y España, convocados por EE.UU. el año pasado para alentar al líder Venezolano que se adhiera a las pautas establecidas en su propia constitución (sic) ), deberían presionar al presidente Chávez para que permita la presencia vigorosa de observadores internacionales, vigilantes ante una campaña injusta, un referendo fraudulento y trampas en cualquier eventual elección presidencial.”

Considera y aconseja además el autor, que

    “En efecto, los EE.UU. deberían alentar al Banco Mundial de suspender todos los créditos para el gobierno Venezolano al menos que este se adhiera a principios democráticos, mientras que los aliados latinoamericanos deberían invocar el artículo 20 de la carta democrática de la OEA, autorizando al organismo de tomar medidas en la dirección de expulsar a Venezuela de la organizacion en el caso de una alteración del régimen constitucional que afecte seriamente el orden democrático.”

Finalmente, se le suelta demasiado la lengua en revelar la estrategia de la mentira maestra y los objetivos geoestratégicos estadounidenses en América Latina, al constatar:
                “Aún si esto es trágico para la mayoría de los Venezolanos, la situación (actual Venezolana) tendría pocas consecuencias para los EE.UU. y sus aliados hemisféricos, si Venezuela no hubiese sido el quinto más grande proveedor de petróleo en el mundo, y el presidente Chávez no hubiese dado apoyo escondido al grupo de rebeldes más grande de Colombia y otros movimientos izquierdistas en el hemisferio. Se opone al Area de Libre Comercio de las Américas, apoyado por los EE.UU., y le gustaría unir a América Latina en una campaña en contra de las políticas estadounidenses; siguiendo el camino de su mentor, Fidel Castro.”  


Conclusión

Para los que conocen los objetivos geoestratégicos de los EE.UU. en América Latina y el mundo y tomando en cuenta la estrategia de la gran mentira empleada para preparar el terreno para su realización exitosa, la lectura de documentos emanados de organizaciones e institutos como el Council on Foreign Relations (CFR), el American Enterprise Institute (AEI), la Heritage Foundation y otros, es indispensable, por cuanto que permite una aproximación a los escenarios probables y concretos en materia de política exterior estadounidense, que pueden darse en Venezuela, América Latina y el mundo.

También y específicamente en el caso Venezolano, puede servir para desarrollar una estrategia comunicacional muy precisa e incisiva a nivel nacional e internacional, que contrarreste de manera contundente la formación de una mátriz de opinión desfavorable para el gobierno de Hugo Chávez y el proceso de transformación y renovación social que lideriza.

Notas

(1) http://www.cfr.org/about/mission.php; mi propia traducción.
(2) Peter Strutynski, Nichts Neues unter der Sonne? - Die Kriege des 21. 
     Jahrhunderts (¿Nada nuevo bajo el sol? – Las guerras del siglo XXI.)
     http://www.uni-kassel.de/fb10/frieden/themen/neuekriege/strutynski.html;
(3) Jutta Schmitt, El Proyecto para un Nuevo Siglo Americano y sus Incidencias
     sobre América Latina; http://www.geocities.com/juschmi/publications00012.html
(4) http://www.newamericancentury.org/RebuildingAmericasDefenses.pdf;
     específicamente capítulo V, titulado „Creating tomorrow´s dominant Force”
     (Creando la Fuerza Dominante del Futuro), página 51.
(5) http://www.cfr.org/; sección “The Americas”, página 2.
(6) http://www.aei.org/news/newsID.20866,filter.all/news_detail.asp. Todas las citas
     (siguientes) de Falcoff son de esta misma fuente y todas mi propia traducción.
(7) Stephen Johnson, „Venezuela´s Battered Democracy Needs Outside Help“,
     WebMemo 525, del 24 de Junio, 2004;
     http://www.heritage.org/Research/LatinAmerica/wm525.cfm. Todas las citas
    (siguientes) de Johnson son de esta misma fuente y todas mi propia traducción.

http://www.geocities.com/juschmi/index.html

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Oir al pueblo venezolano: Ni el fraude los salvará. En la calle los derrotaremos
Por: Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR)
Publicado el Domingo, 15/08/04 08:00pm


Declaración de Opción de Izquierda Revolucionaria (OIR)

Ni el fraude los salvará. El pueblo también en las calles los derrotará

El hecho de que el pueblo haya salido masivamente a votar, que se pronostique un escaso margen de abstención y que el proceso de votación a pesar de lo lento se desarrolla relativamente en calma, es sin duda, un triunfo inobjetable del pueblo trabajador y representa una derrota para aquellos que presagiaban violencia como signo principal de la jornada electoral.

El terror mediático, la amplia campaña de desprestigio internacional y toda suerte de acusaciones por parte de la oposición golpista, no dio resultados. Por el contrario, ha motivado a los de abajo, a los que siempre estuvimos marginados por más de 50 años, a los que no tenían identificación ni aparecían en el registro electoral a pronunciarnos categóricamente en este proceso referendario. Tampoco le han servido las tácticas de última hora de tratar de impacientar a los electores demorando el proceso de votación, elaborando videos “chimbos” o solicitando angustiosamente que se eliminaran las máquinas caza-huellas para no dejar registro de sus marramucias electorales y salvarse del castigo por los delitos electorales.

La masiva participación ya desmiente la inescrupulosa “versión” de la existencia de un régimen dictatorial en Venezuela, que ha venido pregonando el gobierno de George Bush, sus gobiernos acólitos en América Latina y el mundo, y por supuesto la oposición golpista existente en Venezuela. Lo cierto es que el temple y el carácter combativo del pueblo venezolano se ha puesto nuevamente en evidencia, tal como sucedió el 13 de abril de 2002 y durante el paro-sabotaje petrolero. A la gente no le ha importado la lluvia, el sol, la noche, el frío, el hambre y se han movilizado también en el terreno electoral para derrotar al golpismo.

Desde ese punto de vista, ya el imperialismo y la oposición han sido derrotados. Ellos no lograron alejar al pueblo de las urnas, no lograron atemorizar, ni desvirtuar el referendo. Es decir, de nada le han servido sus reiteradas trampas, ni el terrorismo mediático, ni mucho menos la comparsa que desde Washington les acompaña en su desventura. El triunfo popular es inobjetable.

La pregunta que todos debemos hacernos ahora entonces es: ¿será que la oposición se juega a un fraude electrónico para al menos achicar la diferencia, será tan obtusa de atreverse a autoproclamarse como triunfadora como lo vienen haciendo ya los golpistas y fascistas de Primero Justicia o cometerá la irracionalidad de desconocer el veredicto de las masas en las urnas? Por su salud, es mejor que no lo hagan, porque la infinita paciencia que hemos tenido los pobres, los trabajadores, los verdaderos demócratas y patriotas de Venezuela, se convertirá en una fuerza arrolladora que impedirá cualquier desmán. Con seguridad, si vienen con un nuevo 11 de abril, la gente en las calles responderá conjugando la experiencia de movilización revolucionaria del 13 de abril y la derrota al paro-sabotaje golpista a la industria petrolera.

Cualquiera de esas variantes, el pueblo las sabrá sortear. Tenemos plena confianza que quienes votaron a favor de que se mantenga Hugo Chávez Frías en su cargo como presidente de la República Bolivariana de Venezuela, sabrán qué hacer a la hora de una salida provocadora o desestabilizadora de la oposición.

Con toda seguridad la masiva afluencia a los centros de votación se convertirá en una movilización gigantesca que en todos los estados y rincones del país, saldrá a defender la voluntad popular como lo han expresado los dirigentes de la UNT, quienes han planteado que los trabajadores y el pueblo defenderán rodilla en tierra el veredicto popular.

Las próximas horas son decisivas para garantizar el triunfo popular. Con la noche los vampiros golpistas pueden tramar cualquier acción de violencia, como la ejecutada en El Valle (Caracas) contra las personas que se encontraban en la cola para votar, causando la muerte de una mujer e hiriendo a otros dos. Es urgente, entonces, que la Fuerza Armada, que ha tenido un comportamiento digno al lado del pueblo, garantice la seguridad. Asimismo, las UBE, los patrulleros, las organizaciones populares, los medios alternativos consoliden la unidad para enfrentar cualquier intento desesperado de la oposición golpista, y apoyar logísticamente a las personas que aún se encuentran en las colas. Debemos transmitirles optimismo. El pueblo está derrotando aplastantemente al fascismo, y esta victoria debe consolidarse garantizando que todos voten.

Desde Opción de Izquierda Revolucionaria, llamamos al pueblo a movilizarse, a ocupar las calles, a rodear los centros de votación, a concentrarnos en los medios de comunicación golpista, en la CANTV, para impedir el fraude electrónico, frente al CNE o las Juntas Electorales; a impedir que en la noche o mañana los empresarios intenten cualquier medida agresiva o lockout patronal o a repeler las acciones aisladas y vandálicas que los opositores golpistas quieran emprender. No hay mejor manera de ratificar este triunfo, que convalidarlo con grandes movilizaciones en las calles, para que al mundo entero no le quepa ni la menor sombra de duda de cuál es la voluntad popular.

Exhortamos a todos los pueblos del mundo, a las organizaciones populares de América Latina, a los sindicatos y centrales obreras de todos los continentes a apoyar solidariamente al pueblo y a los
trabajadores venezolanos. A movilizarse en cada uno de sus países en defensa de la voluntad popular en Venezuela.

Nos dirigimos al presidente Chávez, y le planteamos que ante cualquier intento violento, fraudulento o mediático del golpismo por desconocer la decisión soberana del pueblo, se apoye en la movilización de los trabajadores y el pueblo, a través de sus organizaciones, para aplastar las aviesas intenciones de Bush y sus lacayos nacionales.
http://www.aporrea.org/dameverbo.php?docid=19534



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Trinicenter.Com/VHeadline.Com.
Latin America: Venezuela: Now the corporate fox is guarding our electoral democratic chickens

Contributed by juttafranz on Sunday, August 15 @ 18:29:49 AST
By Franz J. T. Lee

Today, in Venezuela, as emancipatory paradigm for the world, we are all celebrating internationalism and international proletarianism, the revolutionary praxis-theory of the working classes of the world, of the Bolivarian Revolution on a global scale, especially in Latin America.

However, now, more than ever: "La Lutta Continua!" We have to know what is Revolution, our Revolution!

Ever since the American and French Revolutions, and the British Industrial Revolution, numerous scholars have made serious scientific attempts to explain these momentous historical social changes which took place in Europe and North America during the 18th and 19th centuries ... and in Asia, Africa and Latin America in the 20th century.

* In other writings, we tried to explain the concept "Revolution" in general, and the "Bolivarian Revolution" in Venezuela and Latin America in particular.

The Concept "Revolution"
For the emancipatory tasks, after the electoral Bolivarian victory today, it is imperative to know what is to be done in the immediate future, what to understood by modern social revolution, international proletarianism and workers' emancipation. Hence, here is just a brief summary of the historic origin of revolution. We will underline the pertinent historical ideas and events , under whose ideological influence and guidance Bolivar, Miranda, Rodriguez and Zamora were fighting to launch the revolution, liberation, in Latin America.

Augustin Thierry (1795 - 1856), the French historian and romanticist writer, saw national development as a struggle between two major "races", the invaders and the invaded; Francois Pierre Guillaume Guizot (1787 - 1874) another French historian, who, between 1829 and 1832, wrote the 6-volumed work, General History of Civilization in Modern Europe, like Thierry, interpreted the European social revolutions as struggles of social classes. Louis Adolphe Thiers (1797 - 1877), Premier of France between 1836 and 1840, and President of the Third French Republic, 1871 - 1873, a prominent European historian of his time, like Thierry and Guizot, were among the respected scholars who had inspired Karl Marx and Friedrich Engels to develop their theory of class struggle in the mid-19th century.

From the "Reflection on the French Revolution" of Edmund Burke (1729 - 1797) to the contemporary authors of the "systems theory," "modernization theory" or "dependence theory" there is a direct historic connection of scholars who had attempted to explain the essence and developmental laws of "social change" or "social revolution."

Obviously, we have to study this "process of world revolution," have to understand the historic metropolitan roots of the Bolivarian Revolution. Otherwise, we become nailed to the immediate, to the carpe diem of ideology and reaction, for example, we forget that Jimmy Carter was a president of the USA, that he participated in all kinds of conspiracies and sabotage of possible revolutions in Haiti, Nicaragua, etc.

Now the corporate fox is guarding our electoral democratic chickens.

The various authors, mentioned above, irrespective of their specific political ideology, tried to catch the manifold causes, pre-conditions, strategies, tactics and consequences of "social change" within a sophisticated network of theoretical concepts and categories of the discipline "Social Sciences".

Especially since the failure of the Paris Commune of 1871, numerous radical revolutionary-theoretical works appeared on a global scale. The failure of the First Russian Revolution of 1905 and the success of the Second Russian Revolution of 1917, and later the collapse of all "real existing socialist countries." had elevated the problematic of revolution to a central place within the field of political sociology. The various colonial revolutions of the 1960s had magnified this problem and numerous "theories of social change" were formulated by non-Marxist scholars.

Well-known is the "theory of revolution" of Chalmers Johnson (Revolutionary Change, 1966) which became the prototype of the revolutionary model for the "systems" theory. Contemporary Marxist scholars like the late Ernest Mandel have criticized these "bourgeois" models, which, in the final analysis, intend to maintain the capitalist status quo on a world scale.

Nevertheless, contemporary "official" social science is just as helpless to explain the current social changes or Revolution in Venezuela, as it is hopeless to analyze Bush's "new wars," "terrorism" and the "Twin Towers" event. Yet both forces, revolutions and wars, belong to the major historic phenomena of the 20th and 21st centuries.

Currently, as we can witness in Afghanistan, Iraq and Venezuela, wars, revolutions and counter-revolutions are shaking the contemporary world and yet they are not yet definite subjects of a specific discipline, like Political Science at our universities. Hence, it is urgent that the discipline "Social Revolutions in the 21st Century" must be included in the curriculum of all the Bolivarian Universities in Venezuela and Latin America.

Currently, these are dealt with as sub-ordinates of various "important" subjects like "International Relations," "History of Political Thought" or "Contemporary Political Systems." Very often, studies in this direction, for example, a course in "Revolutionary Praxis-Theory" will be discouraged at most national universities, in the same manner as Theology declared Natural Sciences taboo during the Middle Ages in Europe.

However, concepts like "ideology," "practice," "revolution" or "counter-revolution" are very difficult to determine scientifically, especially when one uses the method of formal logics, which has dominated the world since Aristotle. These phenomena have the essential characteristic of being incomplete, processual and anticipatory -- traits which are not compatible with the norm of generally fixing concepts, giving them absolute meanings: A = A, a machine is a machine forever, no matter which changes will occur. At our institutions of higher learning, here in Venezuela, we have to develop new methods, a New Logic to understand our New Bolivarian Revolution, a Science and Philosophy that transcend Formal and Dialectical Logics.

When true scientific theory tries to explain world processes like revolutions, it again and again verifies the acute shortcomings of the idealist and religious views of history and human life in general. Yet, although already at the beginning of the 19th century over 150 years ago, the German objective idealist philosopher, Georg Friedrich Hegel (1770 - 1831), had discovered the dialectical method of reasoning logically, the majority of modern social science scholars, still today, separate scientific praxis and philosophic theory, in the same way as Aristotle (384-322 B.C.) did it.

The Bolivarian Revolution does not necessitate obsolete ideologies and practices; in the post-Santa Ines Battle, it has to generate its own Science and Philosophy, its own Praxis and Theory, its own Acts and Thoughts. Much has been done in this direction already, but there is still so much to do, so little done.

The genesis of the concept "revolution"

Thus, in Venezuela, and elsewhere, there exist sufficient social reasons to re-consider, re-evaluate and re-define the concept of re-volution. This is not an easy scientific endeavor. Revolution is the central topic of phenomena which became known to us as "socialism", "communism" or "Marxism-Leninism," and these things are not very much loved in the Western capitalist world. They have been painted as Draculas and Frankensteins. The bourgeois scholars of the mid-18th century, Rousseau, Voltaire or Montesquieu, were very well acquainted with feudalism and Roman Catholicism, the then arch-enemies of capitalism in its political and ideological power struggle. This is the reason why the bourgeois class was revolutionary and could be successful historically.

The two so-called "classical" revolutions, the French Revolution of 1789 and the October Revolution of 1917, both which have introduced the beginning stages of new intra-systemic antagonist modes of production, capitalism and socialism respectively, today can only restrictively explain the root causes, social dynamics, historical latencies and tendencies of current world social revolution, whose vanguard is formed in Latin America, by Cuba and Venezuela, and by the heroic workers' struggles in Bolivia, Argentina, Brazil, Ecuador, etc.

The concepts and categories won from critical analyses of modern highly developed industrialized societies cannot be applied directly to "developing" countries; similarly, classical Marxist concepts concerning exploitation, classes or imperialism, willy-nilly cannot be used to explain "Third World" realities efficiently.

This was at best demonstrated in the conflict between the Latin American "dependencia" Marxist authors and the "Neo-Marxist" scholars in the 1960s and 1970s. Also, the application of guerrilla warfare tactics and strategies won in China, Vietnam or Cuba to metropolitan revolutionary conditions by the "Red Army Brigades" in Western Europe, this had resulted in disastrous emancipatory situations.

Ever since the 1960s there is a passionate international discussion, especially introduced by Herbert Marcuse, concerning the locality of the present revolutionary subject in the world emancipatory struggle. The problem is all the more serious, because, at least, over the last decades, the proletariat of highly industrialized countries, such as Germany or the United States of America, had not fulfilled its historic revolutionary task, as originally anticipated and hopefully specified by Marxian revolutionary theory -- it has more to lose "than its chains", at least, this it "believes."

Here in Venezuela, the Bolivarians have everything to lose, if global fascism would intervene in Venezuela, and succeed to introduce here the belligerent quagmire of Afghanistan or Iraq.

* "Revolution" like "Democracy" is a bourgeois capitalist invention and a global arm of mass destruction

Now, let us investigate the genesis of the word "revolution" itself. In the late Middle Ages, the word "revolution" appeared in Europe. It was the formation of the noun from the Latin verb, revolvere, meaning to "roll back," for example, to explain the rotation of the moon in a circular orbit. St. Augustine used it in the sense of "reincarnation", in his religious battle against the heathens who believed that the soul repeatedly "rolls" through various "bodies" until it is purified. For Dante, "revolutio" is the changing movement of the sun, stars and planets. Thus, as late as the 15th century, the concept "revolutio" was essentially still a pre-political astronomic concept.

Then came the bourgeois capitalist discoveries of the natural scientists, Copernicus (1473-1543), Galilei Galileo (1564-1642) and Sir Isaac Newton (1642-1727), which gave the concept a physico-political connotation. The astrologists of the 17th century believed that by means of the positions of the heavenly bodices, by the horoscope, they could prophesy the faith of the feudal princes, who asked them for advice before going to war, This pre-scientific method is still today used in our national and international mass media, in horoscopes, to determine the behavior patterns of wage workers in modern capitalism.

Nevertheless, since the 17th century, people believed that political events were dependent on physical phenomena. They thought that political actions were caught within the magnetic field of the powers of nature. This was clearly a revolutionary step, away from the idealist, religious notion that Providence determines human behavior.

Galileo even believed that the rotations of the earth cause accidents and chances in human life. Ever since, the prefix "re-" did not mean only a simple repetition, but also contained the idea of destruction. Currently, the USA show us what is "revolutionary mass destruction." Revolution now included a new element, which was beyond the reach of human arbitrariness, calculation and planning.

The word "revolution" received its political connotation in the genesis of capitalism itself. It originated in the city-states of northern Italy, were capitalism was developing in embryonic form. Words such as "rivoltura", "rivoluzione" were used to describe serious social revolts or popular unrest. What these words exactly designated, can he compared with the present political understanding of "social turmoil" or "turbulent events" in domestic or foreign affairs. Of course, the current political coup attempts, the economic sabotage and the constitutional conspiracy in Venezuela concern global counter-revolution.

Marxist Revolutionary Theory

Let us very briefly expound the essence of the Marxian workers' revolutionary theory, in order to understand why the Bolivarian Revolution is neither Marxist nor Anti-Marxist.

Marx evolved his theory of revolution in the years 1840-1844, and it was intended to be a program for the bourgeois-democratic revolution, then overdue in Germany, Germany's historical time-lag as compared with her Western-bourgeois neighbors (England and France), offered the German social revolution a unique historical chance, not only to make up for the "political emancipation" that had been brought about by the Jacobinian revolution in France, but even to surpass it in a "human emancipation", which would go so far as to overcome the contradiction between citoyen and bourgeois.

In clarifying the question of the subject of such a revolution, Marx not only crossed the line from radical bourgeois-ideologist to proletarian-theoretician of the socialist revolution, but also from utopian to scientific socialism, which alone is susceptible of crossing the bridge of praxis that must of necessity link the criticism of the present with the concrete utopia of the future, and of actuating the "alliance of thinking and suffering men", that will liberate human society from the shackles of the bourgeois mode of production and hence, from the class system on a world scale.

Two parties are bound to find themselves in a temporary alliance prompted by the revolution, although they differ in their basic political attitude towards that revolution: "a petty-bourgeois one that aims at getting it done and over with, and a proletarian one that keeps pushing it forward until all more or less properties classes have squeezed out of authority, executive power has been wrested from them by the proletariat, and the associations of proletarians not only in one country but in all leading countries of the world are so far advanced (....) that at least the decisive forces of production will be concentrated in the hands of the proletariat". (See: Marx and Engels, "Address of the Central Authority to the League", March 1850.)

This postulation of permanency for the proletarian revolution (an idea which was later further developed by Leon Trotsky in his "theory of the permanent revolution"), was at the time the common political platform of the "League of Communists" and the "Blanquists." Relevant here is, that the Bolivarian Revolution historically is continuing this tradition of Permanent World Revolution.

The "Communist Manifesto," Marx and Engels

In the "Communist Manifesto," Marx and Engels addressed the "proletariat" in the "third person", hence at a little distance. Also, when they addressed the "communists" themselves, they used the appellate for the conclusion of the "manifesto": "Workers of the world, unite!" The Manifesto of Marx and Engels of 1848 directly did not address the proletarians on a world scale, it was formulated for the European proletariat.

For them, revolution had nothing to do with conspiracy, blind activism or Blanquism. It was for them an epoch-making social transformation, which has become world historically necessary, and whose task it was to eradicate the economically based exploitative relations of the bourgeois classes. The possibility of a social revolution has first theoretically to be derived from the objective conditions of the law of accumulation of capital, then scientifically tested, only then could ideas concerning the organization of revolution, be formulated correctly. This means that first a revolutionary theory has to be developed out of the specific conditions, then it must be tested scientifically in revolutionary praxis, by active organization of the working classes. Certainly, we, the Bolivarians, have to study the above lesson very carefully.

The Five Major Postulates of the Marxian Revolutionary Theory.

Social revolutions are only possible, when a historic subject exists, whose concrete needs are so clearly articulated that revolutionary theory appears as the most adequate expression of these needs. Social revolutions are "real" and "total" and they must have an international character.

As far as the German social revolution of the mid-19th century was concerned, it would only be successful, if the "bourgeoisie", in alliance with the State, would accomplish the political revolution; this would, on the one hand, enable the continuation of concentration of capital, and, on the other hand, the pauperization of the developing proletariat; thus the central conflict between the German forces of production and relations of production will eventually reach an acute, critical stage, creating the real historic conditions for the German proletarian social revolution.

Social revolutions can only take place in the face of a universal economic crisis, in which the antagonistic structure of bourgeois class society becomes crystal-clear to every conscious worker. In such a situation the two major classes of capitalist society confront each other openly. The world crisis of 1847 was for Marx and Engels the real economic base of the European "February" and "March" revolutions of 1848; also the period of relative economic prosperity of 1849-50 was the economic basis of the European political reaction at the beginning of the 1850s.

A pre-condition for social revolutions is a highly developed level of the industrial revolution. This creates a highly organized, experienced proletariat, which can revolt in a united and disciplined manner, as a "class for itself" which is able to overcome capitalist class society.

In conclusion, this Marxist concept of revolution only has validity in highly developed capitalist industrialized societies. A prerequisite is a comprehensive theory of social development. This concept maintains that the social proletarian revolution is inevitable on a world historical scale, and how, when or where social revolutions occur cannot be determined abstractly, but on the basis of specific historical, economic, political, social and cultural conditions.

Surely, we, as Bolivarian revolutionaries, should enjoy the above emancipatory food for thought and action. Definitely, Marx was the first scholar who described the essence of fundamental social changes, as the result of the contradiction between the developing forces of production and obsolete relations of production. At a certain stage of development the material social forces of production contradict the existing relations of production, that is, the relations of property, within which they had developed until then. Originally developmental forms of the forces for production, these production relations now become chains of the same. The result is that an epoch of social revolution sets in.

Marx explained that a mode of production never disappears, before all its forces of production are developed. New and higher relations of production never appear before the material conditions of existence, necessary for their coming into being, are not yet already present in embryonic form in the old mode of production. This surely places the ALBA and Mercosur in contemporary global perspective.

Revolution is characterized as a process, as an epoch. Generally, emancipatory violence is necessary to crack the old egg shell, in order to give birth to the new relations of production. But violence is not necessarily a sine qua non for social revolution. Correctly, the Bolivarians speak about the revolutionary "process" in Venezuela.

The concept of revolution as process is confronted with the concept action, with the political revolution. This political act, in the past, has practically not occurred exactly at the point, where the concentration of the new forces of production came into contradiction with the egg shell of the obsolete relations of production. In this sense, the October Revolution was premature and the revolution in the United States is long overdue. In Venezuela, the political revolution has to capture its economic revolution, its material base, PDVSA.

Marx and Engels were of the opinion that the socialist revolution will take place simultaneously in all highly industrialized, "civilized" countries, at least in England, the United States of America, France and Germany. The "uncivilized" world will automatically be forced to accept the socialist mode of production. However, the World Revolution, which began in October 1917, which collapsed with the "Fall of the Berlin Wall," has not taken the course which Marx and Engels had predicted.

* It becomes clear that within the Marxian "theory of revolution" there cannot be a generally valid, paradigmatic model of revolution. Also, "classical" revolutions do not exist.

A common factor of all revolutions is that the exploitative social conditions have become so unbearable for the masses of working people, that the majority of them are prepared to place their lives at stake, in revolt against the rulers, who are not capable anymore to solve the burning social problems. Precisely this happened in Venezuela, the workers' battle against Puntofijismo and "neo-liberalism," that is, against World Fascism.

The only factor which is clear, is that with the Bolshevik Revolution of 1917, the epoch of social revolution between capitalism and socialism has set in, in other words, the process of the world revolution began, and that now it continues with the Bolivarian Revolution.

This world revolution, which is reflected in the current severe international crises of corporate capitalism on a global scale, has as important elements the scientific technological revolution, the rapid development of the means of production and the forces of production, and the emancipatory struggle of nations on a global scale, who have become socially conscious of the imminent dangers of capitalism to their very existence, and the survival of mankind.

The relevance of the above for the Bolivarian Revolution within the context of World Revolution, Lenin already had underlined when he stated: without revolutionary theory, there is no social revolution. And he did not say: ideology, in spite of the earlier confusion about "socialist" or "proletarian" ideology. The corruption of the best, is always the worst corruption, thus precision of Marxist scientific concepts and our own world outlook in our time becomes very necessary. The same applies to everyday concepts like "socialism", "democracy" and "revolution".

However, there is a major contradiction, which is often forgotten within the political heat and revolutionary dust of the class struggle, the contradiction between Nature and Society. Already the "young" Marx stressed the necessity of the true naturalization of Man and the humanization of Nature. If we do not achieve this, which must be one of the main objectives of the Bolivarian Revolution, then we will never make the dialectical jump, the qualitative transcendence, from the "reign of necessity" to the "reign of freedom", in which homo sapiens sapiens can become himself again, that is, the god in reality, who had for so many thousands of years been projected into the heavens, as a mere sacred human fantasy and utopian daydream.

After August 15, 2004, in Venezuela, Revolution will mean Praxis-Theory, will mean: "La Lutta continua!"
 
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Friday, August 13, 2004
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Editorial:
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Commentary  

Published: Friday, August 13, 2004
Bylined to: Franz J. T. Lee

Franz J. T. Lee: Venezuela ... Alienation and Emancipation

University of Los Andes (ULA) professor Franz J. T. Lee writes: What is really behind the mass manipulation of the huge mass media in Venezuela? The pathological effects go far beyond the attempts of the "opposition" and of the Bush government to oust President Hugo Chavez Frias from political power. Its indoctrination serves the interests of global fascism in the making, it serves "Newspeak", mind and thought control, the eternalization of the current world order.


President Hugo Chavez Frias meets supporters of his government reforms

Briefly, let us look at the psychological and philosophic, historic essence of the social functions of the "four storm-troopers of the apocalypse" (Chavez) in Venezuela ...  that is, how they are trying to dissocialize, to denaturalize the Venezuelan population, in one word, alienating it.

Alienation itself is a very old notion with religious origins. The German philosopher, G. F. W. Hegel took over this concept from his predecessors and gave it a new ideological content. In the revolutionary process of change, like the one taking place currently in Venezuela, dialectically, everything has an antithetical nature, a unity and contradiction of opposites, it is both itself and becoming something else, its "other.“ But this "other“ is simply a development of the "itself“; the implicit becomes explicit, the possible becomes real.


President Hugo Chavez