ECUADOR:
RESPALDAMOS LA CANDIDATURA PRESIDENCIAL DE LUCIO
GUTIÉRREZ DESDE UN PROGRAMA DE SALVACIÓN NACIONAL. Coordinadora
de Movimientos Sociales
COLOMBIA:
INTERVENCIÓN DIRECTA. Red
Resistencia
VENEZUELA:
LA HISTORIA Y EL ESPÍRITU DEL ARTÍCULO
350. Elías Jaua Milano
VENEZUELA:
EL REFERÉNDUM CONSULTIVO O EL GOLPE
ELECTORAL CONTRA CHAVEZ. Humberto Gómez
García
VENEZUELA:
POR LA CREACIÓN DE LA COORDINADORA
NACIONAL PATRIÓTICA DE LAS ORGANIZACIONES OBRERAS Y POPULARES. Grupo
13 de Abril
PUERTO
RICO: SOBERANIA NACIONAL PUERTORRIQUEÑA.
Padre Luis Barrios
ECUADOR:
EL ECUADOR Y LOS VIENTOS DE CAMBIO EN AMÉRICA
LATINA. Hugo Moldíz Mercado
ECUADOR:
RESPALDAMOS LA CANDIDATURA PRESIDENCIAL DE
LUCIO GUTIÉRREZ DESDE UN PROGRAMA DE SALVACIÓN NACIONAL
Coordinadora de Movimientos Sociales (De
Tonantzin)
Quito, 29 de Octubre de 2002
Compañero Lucio Gutiérrez
Presidente de la Sociedad Patriótica 21 de Enero y Candidato
a la Presidencia de la República.
Compañeros Comité Ejecutivo Nacional de la Sociedad
Patriótica 21 de Enero.
Compañeros Comité Ejecutivo Nacional del MUPP-NP
Estimados compañeros:
Un nuevo fantasma recorre nuestro Continente: una corriente de renovación
democrática gira hacia las posiciones alternativas, no sólo
en nuestro país, sino en América Latina. El triunfo de Lula
en Brasil, la permanencia de Chávez en Venezuela, el avance de Evo
Morales en Bolivia y la victoria de Lucio en Ecuador, muestran que no se
trata de un hecho parcial: la crisis del poder tradicional no es sólo
de representación, sino de presentación; la crisis no sólo
es del sistema político y de los partidos tradicionales, sino también
del proyecto y del poder que lo sustentan.
El 20 de Octubre de 2002 triunfa Lucio Gutiérrez en la primera
vuelta para la representación presidencial, además se realiza
un avance importante de la representación parlamentaria de la alianza
Sociedad Patriótica-Pachakutik. La rebelión del 21 de enero
del 2000 fue el momento de la presentación, el momento de la semilla;
aunque en realidad la presentación venía desde atrás,
desde el Levantamiento de 1990, desde el triunfo del Cenepa en 1995, desde
la victoria en el Plebiscito de noviembre del 95 contra las privatizaciones,
desde febrero del 97, desde la construcción de la unidad de un nuevo
bloque histórico con la participación de los pueblos indios,
los movimientos sociales, los militares patriotas, los cristianos comprometidos,
los ciudadanos y ciudadanas que aspiran a un nuevo país. A menudo
los propios actores no hemos sido capaces de reconocer ese camino.
El 23 de mayo de 2002 la Coordinadora de Movimientos Sociales firmó
un acuerdo programático-electoral con la Sociedad Patriótica;
fue el primer paso en estas elecciones para construir no sólo una
unidad electoral, sino un Frente de Salvación Nacional que congregue
a todas las fuerzas que enfrentamos al neoliberalismo y buscamos una transformación
profunda del país, la refundación de la República.
Surgieron diversas dificultades que ahora debemos superar.
El pronunciamiento electoral del 20 de octubre nos coloca nuevamente
ante una exigencia histórica: reconstruir la unidad programática
del bloque 21 de enero, para asegurar la victoria de Lucio en la segunda
vuelta electoral y garantizar un sustento sólido del próximo
Gobierno que deberá afrontar condiciones extremadamente difíciles
para nuestro país y nuestro pueblo. El mandato del pronunciamiento
popular se basa en el imaginario de la rebelión del 21 de enero:
la reorganización de todos los poderes del Estado, la derrota del
proyecto neoliberal y la reorientación de la economía hacia
la producción y el trabajo, el combate a la corrupción y
la construcción de una integración diferente de los pueblos
andino-bolivarianos y latinoamericanos, para lograr una vida digna para
todos y todas.
La Coordinadora de Movimientos Sociales ratifica la alianza programático-electoral
que firmamos con la Sociedad Patriótica el 23 de mayo: respaldamos
la candidatura presidencial del Coronel Lucio Gutiérrez desde un
Programa de Salvación Nacional y desde el objetivo de la construcción
de una fuerza política capaz de realizar ese programa.
Nuestra tarea inmediata es contribuir al triunfo de Lucio Gutiérrez
en la segunda vuelta electoral y detener el peligro que representa el intento
de Alvaro Noboa de comprarse un país para convertirlo en su hacienda
bananera.
Las condiciones son positivas para este objetivo: nuestro pueblo está
cansado de las ofertas no sólo de los viejos políticos, sino
también de las limosnas de los antiguos dueños del país;
ya no cree en las fundas de avena ni en las camisetas, ahora busca un cambio
profundo que le garantice una vida digna y sencilla El poder tradicional
está asustado: los ex -Presidentes se lamentan que el pueblo se
ha equivocado, los banqueros y algunas cámaras empresariales impulsan
la estrategia del miedo y el desastre, los expertos económicos recomiendan
prudencia y continuidad, el Fondo Monetario pone las reglas para las negociaciones.
Está asustado, pero no renuncia a su juego: busca establecer un
cerco contra la esperanza de cambios profundos, y esgrime la espada del
terrorismo económico. Alvaro Noboa ofrece el paraíso mercantil:
convertir al Ecuador en una zona franca, en un supermercado.
Se avizora el triunfo de Lucio en la segunda vuelta. Sin embargo no
podemos mentirnos: el país está quebrado, el modelo económico
no funciona, la dolarización ha colapsado, la producción
se ha deteriorado, la pobreza ha continuado creciendo, la corrupción
ha recrudecido sobre todo en este último tramo del Gobierno de Noboa;
y las salidas no son sencillas. El año terminará con un déficit
de la balanza de pagos por encima de los mil millones de dólares,
la tasa de interés continúa sobre el 20%, la inflación
superará el 10% en dólares, la deuda pública está
en 16 mil millones de dólares, la fuga de capitales llega también
a 16 mil millones de dólares.
Nuestro pueblo busca también garantías y seguridades.
Por ello, nuestra tarea principal es contribuir a construir esas garantías
y seguridades: contribuir a definir las alternativas del Plan de Gobierno,
a organizar el poder popular y los equipos de dirección, y a consolidar
la unidad del Bloque 21 de enero, como la base de una gran alianza, de
una gran minga por la salvación nacional.
El Gobierno de Lucio Gutiérrez estará ante una disyuntiva:
o consolida la expectativa de cambio profundo generada desde la semilla
del 21 de enero y el grito de los excluidos; o empieza a ceder a las presiones
directas o indirectas del poder para quedarse en un gobierno "moderado"
que termine por caer enredado en un cerco que impida realizar los cambios
necesarios para superar la crisis. El espejo de Argentina y la sombra de
un débil De la Rúa que subió con un amplio apoyo popular
y la expectativa de un cambio profundo, pero luego no se atrevió
a dar el salto, no pueden ser olvidados. El cerco de la derecha y las presiones
de los grupos de poder en torno a Lucio Gutiérrez ya han comenzado.
Lucio Gutiérrez nos ha enseñado la prudencia, ahora nos
toca aprender juntos la firmeza y la sabiduría para encontrar las
estrategias justas.
Enfrentamos misiones complejas, en un mundo dominado por un poder imperial.
Tenemos que buscar las estrategias justas para detener la imposición
del ALCA que en nombre de la integración nos lleva a la anexión
de nuestros países al dominio de las transnacionales; e impulsar
otra integración, basada en la convergencia, la cooperación,
la complementariedad y la solidaridad de nuestros pueblos y nuestros países.
Para detener el involucramiento en el Plan Colombia y en la estrategia
belicista del Gobierno estadounidense; e impulsar una política de
paz y de búsqueda de soluciones políticas al conflicto y
de recuperación de nuestra soberanía en la Base de Manta.
Para detener la política neoliberal de privatización y concesión
de nuestros recursos estratégicos, en particular, el petróleo,
la energía eléctrica, las telecomunicaciones, la seguridad
social, la salud y la educación; e impulsar una política
que combine la modernización y la eficiencia de las empresas públicas
con el servicio a la comunidad y la transparencia. Para detener la especulación
y el robo de los banqueros corruptos, los grupos tradicionales de poder
y del capital extranjero golondrina; e impulsar un plan emergente de reactivación
productiva, orientada a la producción de bienes y servicios que
garantice a los ecuatorianos el acceso a alimentación, vestuario,
vivienda, educación y salud; y de rescate de la política
monetaria y cambiaria para apoyar la producción y el empleo. Reactivación
que debe fundamentarse en una nueva reforma agraria que defienda la seguridad
y la soberanía alimentaria de nuestro país, en la reforma
del espacio urbano que enfrente el déficit de vivienda, en la utilización
de la economía hidrocarburífera como palanca para un desarrollo
basado en la soberanía energética, en el apoyo a la utilización
de energías limpias y en la reorientación de los ahorros
de la seguridad social para mejorar los servicios a los afiliados y contribuir
a la inversión interna. Para detener las imposiciones de las políticas
nefastas del Fondo Monetario Internacional y del capital financiero transnacional;
e impulsar una política de dignidad y respeto en las relaciones
internacionales. Para derrotar a la corrupción, recuperar alrededor
de 2 mil millones de dólares para el presupuesto público
e impulsar un Plan Nacional de lucha contra la corrupción y de promoción
de una nueva ética de justicia, honradez y solidaridad.
La crisis es grave, pero hay alternativas para construir una nueva
economía y una nueva democracia y no repetir la historia tradicional
de los paquetazos en contra del pueblo, de las alzas del gas, de las tarifas
de servicios básicos, de la gasolina. Es posible construir una economía
orientada al desarrollo humano empezando por garantizar un empleo, un salario
y las condiciones básicas para una vida digna.
Tanto repetir se ha tornado un lugar común afirmar que las fuerzas
alternativas no tenemos un programa y no sabemos cómo enfrentar
la crisis. En medio de las diversas batallas hemos ido construyendo propuestas
que no han sido escuchadas por el poder tradicional, enfrascado en escuchar
sólo sus propias voces y mirarse en su propio espejo, mientras olvidaba
el llanto y el hambre, los sueños y las esperanzas de las mayorías.
Ahora recogemos una parte de ese camino, lo entregamos en manos de nuestro
próximo Presidente y de nuestro pueblo, y nos comprometemos a sistematizar
las diversas visiones nacidas desde la sabiduría de los campesinos,
de los indios, de los trabajadores, de los empresarios productivos, para
encontrar las salidas a la larga crisis que vive el país.
Sabemos que la tarea es difícil, pero confiamos en el Ecuador
profundo, que viene desde las raíces de Rumiñahui, Bolívar
y Alfaro; confiamos en el apoyo de los pueblos hermanos y los gobiernos
amigos y en el respeto de la comunidad internacional.
Nuestra misión, como movimientos sociales, es organizar la vigilancia
para que el programa y la estrategia de la esperanza por una vida digna
para todos y todas se realice.
Atentamente,
Faustin
Valencia PRESIDENTE FETRAPEC / Fernando Villavicencio Secretario Ejecutivo
CMS / Héctor Terán PRESIDENTE CMS / Miller Quiñónez
PRESIDENTE CONASEP / Mario Escobar PRESIDENTE CETRAPIN / Luis Maldonado
Lince PRESIDENTE CENAPECO / Napoleón Saltos FORO ECUADOR ALTERNATIVO
/ Eduardo Delgado FORO ECUADOR ALTERNATIVO / Luis Oñate FENACOMI
/ Fausto Espín PARTIDO DE LOS TRABAJADORES / Paulina Muñoz
FRENTE DE MUJERES / Darwin Seraquive BARRIOS DEL SUR / Arnaldo Sánchez
CAMARA NACIONAL DE LA MICROEMPRESA / Rodrigo Sempertegui Ex - Asociación
INECEL / Tito Villacreses CMS GUAYAS / Luis del Castillo PERJUDICADO DE
LA BANCA / Angel López FEDERACIÓN DE CAMPESINOS DE ZAMORA
/ Carlos Figueroa FRENTE DE PROFESIONALES / Edison Lima FRENTE NACIONAL
DE JUBILADOS / Mao Moreno COORDINADORA ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS / Ricardo
Suárez MOVIMIENTO DE LOS/AS SIN TECHO / Eduardo Campos FRENTE JUBILADOS
/ Gloria Chicaiza ACCION ECOLÓGICA / Edison Camino ASOC. DEFENSA
CONSUMIDOR.
COLOMBIA:
INTERVENCIÓN DIRECTA: Militares de
los Estados Unidos están participando en operativos de guerra en
Colombia
Por Red Resistencia
El domingo 14 de octubre en los noticieros de televisión la ministra
de Defensa, Martha Lucía Ramírez, con la mayor tranquilidad,
como si nada, reconoció ante las cámaras, que militares de
los Estados Unidos están participando en operativos de guerra. La
cínica declaración ha pasado desapercibida en medio de la
"gran prensa" arrodillada y entregada al unanimismo uribista.
No solo las rodilleras las usan los congresistas liberales y conservadoras,
con unas honrosas excepciones, también los directores de los grandes
medios rendidos ante el poder central, y naturalmente, en otra dirección,
los funcionarios del gobierno ante Washington, desde donde en realidad
salen las orientaciones para Uribe Vélez y sus ministros.
Hace pocos días, con bombos y platillos, el alto gobierno y
la cúpula militar celebraron la aprobación del Congreso de
los Estados Unidos para que se pudieran utilizar los recursos del Plan
Colombia en la lucha contrainsurgente. Aunque fue una farsa, porque en
realidad los helicópteros, aviones y tropas financiadas con el Plan
Colombia hace mucho rato están participando en las operaciones contraguerrilleras,
nunca se habló de que militares intervendrían de manera directa
como lo reconoció la ministra Ramírez.
Con los dineros del Plan Colombia se están financiando los operativos
militares contra las FARC y el ELN desde hace cuatro años, poco
después de iniciado el gobierno de Pastrana y de aprobado el mencionado
instrumento de intervención yanqui. Siempre se le señaló
la incongruencia al gobierno pastranista: ¡Cómo hablar de
paz en el Caguán mientras se adelantaba la guerra y con recursos
foráneos! Nunca hubo una respuesta clara y contundente. Al contrario,
saltó de bulto que Pastrana demostraba su voluntad de paz en la
zona de distensión, mientras fuera de ella le da realmente una decidida
acción encaminada a favorecer la negociación con buenos vientos
hacia la solución política.
Con el gobierno de Uribe Vélez la cuestión es más
abierta, aunque no menos descarada y peligrosa. En definitiva el Gobierno
Nacional cerró el libro de la paz y tras las órdenes del
amo imperial se lanza con todo a cerrar la posibilidad de reconstruir el
proceso de paz y hasta de negar el canje o el acuerdo humanitario.
Pero las declaraciones de la ministra Ramírez son extremadamente
graves. No tanto porque sea nueva la participación directa de los
yanquis en el conflicto interno, sino porque ahora lo reconoce la Ministra
con derroche de cinismo y hasta amenazante, como si eso fuera lo más
normal del mundo. El Gobierno Nacional está violando la Carta Política,
una cosa es que diga que con los recursos del Plan Colombia se financian
los operativos de guerra y otra es el reconocimiento directo de que unidades
militares de los Estados Unidos están participando en los operativos
de tierra arrasada. Según la declaración de la Ministra de
Defensa, los militares gringos están tripulando los aviones y helicópteros
artillados de donde se lanza toneladas de bombas y se ametralla de manera
indiscriminada. ¡Que infamia! ¡Qué indignidad!
Algún día estos gobernantes que lesionan la soberanía
nacional y la autodeterminación a favor del malhadado designio de
una potencia extranjera, tendrán que responder ante la justicia
colombiana, cuando esté en buenas manos y no en las de Luis Camilo
Osorio, el fiscal de bolsillo del gobierno y de otras yerbas más.
El pueblo colombiano debe repudiar esta gran impostura, antinacional
y antipatriótica.
VENEZUELA:
LA HISTORIA Y EL ESPÍRITU DEL ARTÍCULO
350
Por Elías Jaua Milano (De Aporrea)
Frente a la peculiar interpretación que sectores interesados,
pretenden hacer del artículo constitucional 350 y en mi condición
de Constituyente proponente, quiero reivindicar el espíritu democrático
del referido artículo. Para ello, debo comenzar por exponer fragmentos
de la comunicación que dirigí, el 28-10-1999, al Presidente
de la Comisión Constitucional de la Asamblea Nacional Constituyente
(ANC), Hernán Escarrá, la cual fue distribuida a los 131
Constituyentes, donde planteo la necesidad de modificar el capítulo
denominado De la Asamblea Constituyente, capítulo III del título
IX, del proyecto constitucional discutido en plenaria:
(.....) Dicha solicitud, la hago tomando en consideración que
el poder constituyente originario es y será siempre anterior y superior
a cualquier Constitución, incluso a la que estamos aprobando, y
por tanto no debe ésta codificarlo, sino simplemente reconocerlo
e indicar algunas referencias para la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
En tal sentido, propongo reducir este capítulo a un solo enunciado,
que quedaría redactado de la siguiente manera:
ARTICULO. El Pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente
originario. En ejercicio de dicho poder puede convocar una Asamblea Constituyente
con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico
y redactar una Constitución democrática. Dicha convocatoria
se considerará tema de especial trascendencia nacional.
El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición de lucha por la independencia,
la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación
o autoridad que contraríen nuestros valores y principios republicanos
y menoscaben los derechos humanos y las garantías democráticas.
* Se suprimen todos los demás artículos del Capítulo.
Con esta redacción queda claro que esta Constitución democrática,
reconoce que su origen y su ser responden a la voluntad originaria del
pueblo. Asumiendo con humildad, su carácter posterior e inferior
y por tanto la imposibilidad de codificar al poder constituyente.
Se señalan maneras de cómo puede convocarse, simplemente
como referencias "... tema de especial trascendencia nacional" (ver sección
" Del referéndum).
Se reconoce la tradición de lucha del pueblo de Venezuela contra
la tiranía, señalando los valores y fines que siempre han
guiado la resistencia en nuestro país. Dejando cerrado al paso cualquier
interpretación regresiva.(1)
Esta propuesta fue realizada considerando, que el capítulo presentado
por la Comisión Constitucional a la plenaria de la ANC pecaba del
afán conservador de normar el ejercicio del Poder Constituyente.
El referido capítulo contenía artículos en los cuales,
desde mi punto de vista, se le colocaba limites al poder originario y se
le permitía al poder constituido interferir en las decisiones del
Constituyente.
Pero de igual manera, como se explica en el último ítem
(1) del fragmento citado, propuse que el referido artículo estableciera
el derecho a desconocer, sin normarlo, cualquier visión retrograda
de la historia que intente escudarse tras la libertad del poder originario
para imponer un esquema político que no se corresponda con nuestra
tradición libertaria y restringa o suprima derechos humanos fundamentales.
Este planteamiento fue discutido ampliamente en la plenaria del día
9 de noviembre de 1999, tal como quedó plasmado en el diario de
debates de la ANC (páginas 62 a la 68). Posteriormente, en la plenaria
del 14 de noviembre de 1999, como consta en las páginas 57, 58 y
59 del mencionado diario se aprobó, recogiendo el espíritu
de las observaciones en el sentido que habíamos argumentado. Quedando
finalmente el texto que fue sometido a referéndum popular el 15
de diciembre de 1999 y publicado como Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, en la Gaceta Oficial del 24 de marzo del 2000.
Es así como, el Constituyente dejó claramente establecido
en los artículos 347, 348 y 349 el carácter originario del
poder constituyente y la imposibilidad del poder constituido de normarlo.
Pero de la misma forma, quiso el Constituyente evitar cualquier interpretación
regresiva, autoritaria o antinacional del poder originario de la Asamblea
Constituyente. Es por ello, que en el artículo 350 se colocan frenos,
apelando a referentes políticos e históricos de nuestra formación
como Nación, al desarrollo de tendencias políticas y sociales
retrogradas en la normativa constitucional y legal de nuestra sociedad.
Ahora bien, más allá del espíritu del artículo
350, quisiera hacer unos comentarios sobre el contenido textual del mismo
con el fin de contribuir a la deconstrucción del discurso fascista,
que usa como pretexto la supuesta violación a los principios y valores
a los cuales hace referencia el texto.
El 350 habla de fidelidad a la tradición republicana, a lucha
por la independencia, la paz y la libertad. Este proyecto político
y este gobierno, han rescatado la noción de lo colectivo, al incorporar
al ejercicio de la política a la inmensa mayoría, que fue
excluida por las minorías poderosas que impusieron el proyecto neoliberal
de fragmentación social que casi destruye nuestra tradición
de solidaridad social. Este proyecto político y este gobierno, al
desarrollar una política internacional pluripolar ha reivindicado
nuestra independencia política y ha abierto senderos para nuestra
independencia económica. Este proyecto político y este gobierno,
han impulsado transformaciones profundas en un escenario de plenas libertades,
que hasta el 11 de abril, fecha del golpe de Estado, habían ocurrido
en paz y en el marco de una noción de orden público democrático,
contraria a la historia de torturas, desapariciones, persecuciones y asesinatos
políticos cometidos por la democracia representativa de las recientes
cuatros décadas.
El 350 rechaza acciones contrarias a los principios democráticos
y a los derechos humanos. Revisemos y analicemos a la luz del momento político
venezolano, algunos de los principios, generalmente aceptados por la Ciencia
Política, para reconocer a un régimen como democrático.
Elecciones libres, plurales y alternabilidad en el poder. ¿Puede
alguien en su sano juicio dudar que este principio no se cumplió
el 6 de diciembre de 1998 y el 30 de julio del 2000? Cuando 57 % de los
electores escogió a Hugo Chávez como Presidente de la República.
De igual forma, los lapsos de los mandatos y las formas de traspaso del
poder están claramente establecidos en la Constitución de
1999, aprobada por el 73 % de los electores. Cabe señalar que estos
lapsos, garantía de la paz y la estabilidad política en las
sociedades democráticas, quieren ser alterados de manera ilegal
por sectores de la oposición, al proponer un adelanto forzoso de
las elecciones.
Libertad de asociación y pluralismo político. En los últimos
tres años han florecido organizaciones políticas y civiles,
afectas y desafectas al gobierno, sin ningún tipo de restricción,
por el contrario amparadas en los novísimos mecanismos de la Constitución
de 1999. De igual manera, la mayoría de las fuerzas políticas
están representadas en el Parlamento, en las legislaturas regionales
y concejos municipales, así como en alcaldías y gobernaciones.
Libertad de expresión y manifestación. Cualquier observador
imparcial puede constatar el pleno ejercicio de estos derechos en la sociedad
venezolana. Una muestra de ello, es la manifestación fuera de la
ley y con objetivos distintos a los postulados democráticos que
se escenifica en la Plaza Francia, sin ningún tipo de intervención
por parte de la fuerza pública, a pesar de que se han irrespetado
derechos de la mayoría ciudadana que habita o transita por el lugar.
Libertad de Prensa. Amparados en su plena vigencia, los propietarios
de los grandes medios de comunicación, desvirtúan el carácter
de servicio público y de formación de ciudadanía democrática
de los mismos, cuando de manera sistemática desarrollan campañas
desinformativas, que contribuyen a exacerbar la intolerancia social y las
tendencias autoritarias, sin que el Estado haya tomado medidas legales
al respecto.
Autonomía e independencia de los poderes públicos. Si
bien es cierto que los mismos no resultaron de una consulta amplia y democrática
en el seno de la sociedad, estos surgieron de una votación plural
y calificada en el seno de un parlamento escogido en elecciones libres,
como sucede en todas las democracias del mundo y como lo establece la Constitución.
Las fallas e ineficiencia en el funcionamiento de los mismos, no son consecuencia
de la forma como fueron escogidos, sino de la estructura corrupta y burocrática
que históricamente ha minado nuestras instituciones, lo cual es
una responsabilidad de todos los actores políticos. En la actualidad,
los primeros afectados por esta estructura son el gobierno venezolano y
la inmensa mayoría de ciudadanos democráticos, victimas de
la ausencia de castigo a los golpistas de abril, que ahora reinciden, amparados
en la absolución hecha por el Tribunal Supremo de Justicia.
Y si de derechos humanos (civiles, políticos, sociales, económicos
y culturales) queremos hablar, sería importante invitar a nuestros
historiadores a hacer una comparación historiográfica entre
las últimas cuatro décadas y los últimos tres años.
Yo empezaría, por señalar la masacre del 27 y 28 de febrero
de 1989, cuyos autores intelectuales y algunos de sus ejecutores vociferan
hoy, en cualquier tarima que se les presente, acerca de la defensa de los
Derechos Humanos.
El 350 establece que el Pueblo de Venezuela es el sujeto político.
Es necesario señalar, que en el seno de los académicos no
hay consenso acerca de la definición de la categoría Pueblo.
Sin embargo, estoy absolutamente seguro de que ningún estudioso
de la política, consideraría que Pueblo son quinientas, dos
mil o tres mil personas, incitadas por "gorilas", civiles y militares,
que hace escasos seis meses patearon la paz y la libertad y de un plumazo
suprimieron los principios y garantías democráticas, violando
todos los derechos humanos.
Finalmente, quisiera destacar el hecho de que la mayoría de los
golpistas de Altamira, han expresado en entrevista a El Nacional (Lunes
28-10-2002, D-1) que de cumplirse la pretensión de salir de Chávez,
el nuevo gobierno debería eliminar o modificar el artículo
350. ¿Será que el gobierno que pretenden instalar es contrario
a los derechos humanos, a los principios y garantías democráticas,
a nuestra libertad, nuestra paz y nuestra independencia? La respuesta está
en el decreto dictatorial del 12 de abril del 2002. De cualquier forma,
la inmensa mayoría del pueblo venezolano, simpatizantes o no del
actual gobierno, desconocerá a un gobierno de este tipo, como lo
hizo el 13 de abril, rompiendo el silencio de la dictadura. El pueblo es
sabio y paciente, el fascismo no pasará.
VENEZUELA:
EL REFERÉNDUM CONSULTIVO O EL GOLPE
ELECTORAL CONTRA CHAVEZ
Por Humberto Gómez García
Seis meses estuvo la subversión golpistas,
los fascistas de Primero Justicia, los de AD, COPEI, Fedecámaras,
Alianza Bravo Pueblo, Bandera Rota, Causa R, Unión, Solidaridad,
Proyecto Venezuela, las mal llamadas ONGs de la presunta sociedad civil,
el gorilismo militar, la cúpula ilegal de la CTV, estudiando jurídica
y políticamente la vuelta que pudieran darle a la figura del referéndum
para sacar al Presidente Chávez del poder.
Ya en abril, inmediatamente después del
golpe, los neo nazis de Primero Justicia, Okaris, Borges, Randonski y toda
su fauna jurásica dirigente, sacaron esa carta debajo de su manga
golpista, pues comenzaban a sentirse seguros de que nada iba a pasarles,
de que el gobierno no se lanzaría a la persecución de los
golpistas, ni los apresaría, tampoco el sistema judicial -montado
por Miquilena y lleno de enemigos del proceso, como lo está también
la Fiscalía General de la República- lo iba a permitir.
Y con esa carta, que retiraron cautamente de la escena política
mientras preparaban la estrategia adecuada, se lanzan nuevamente, con un
presunto 10% de firmas válidas, para que un CNE espurio, también
en sus manos, en grotesca comparsa, como ocurrió el 4-N-02, legitime
lo que parece un hecho formalmente legítimo, es decir, que un 10%
por ciento de ciudadanos -numero exacto y preciso de quienes conforman
la oposición y adversan el proceso de cambios revolucionarios- introdujera
ante el organismo electoral, las planillas con las firmas donde se solicita
el híbrido de referéndum consultivo-revocatorio.
Porque hay que entender, y allí está la trampa golpista,
que como este es un proyecto donde están metidas muchas, diversas
y heterogéneas manos, la propuesta no esta ni estará clara
salvo por lo que une a la llamada oposición: el odio a Chávez
y su delirante deseo de sacarlo del poder.
¿Dónde está el carácter golpista de la estrategia
de las firmas y el referéndum?
En que el referéndum no puede violar la Constitución,
y la pregunta de si debe el Presidente renunciar a la presidencia de la
república, es violatoria de la Constitución, porque no puede
hacerse ese tipo de preguntas; la Constitución, en su Artículo
71, es bien clara al respecto.
"Las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas
a referendo consultivo".
El artículo es bien claro: Las materias de especial trascendencia
nacional, ello no se refiere a la presión para que el presidente
renuncie que implica la pregunta de la llamada oposición; de hecho,
tanto el 6 de diciembre de 1998 y el 17 de agosto del 2000, esa pregunta
se hizo cuando se presentaron dos candidatos y el pueblo votó por
Chávez.
Si se pretende un referéndum consultivo, es consultivo, no mezcla
de consultivo con revocatoria, porque esa ensalada jurídica que
inventaron los sesudos especialistas del fascismo criollo es inconstitucional.
Porque ese es el otro aspecto, ya no se estaría consultando sino
que se estaría evaluando un ejercicio del gobierno y eso corresponde,
lo sabe hasta un niño, aun referéndum revocatorio y, legalmente,
eso corresponde para agosto de 2003, cuando se cumpla la mitad del mandato
de Chávez.
Pero, abría que agregar, el referéndum consultivo no tiene
carácter vinculante, es decir, sus resultados no son de obligatorio
cumplimiento por el gobierno. Hay otro aspecto -y allí ésta
otra variante de la trampa refrendaria que quiere meternos la oposición-
es que si en ese referéndum vota medio millón de personas
¿esas serán las que decidirán la suerte del país?
Precisamente eso es lo que están buscando los golpistas.
¿Para qué tanta parafernalia, tanta bulla mediática,
tanto escándalo con los presuntos dos millones de firmas que se
entregaron en el CNE, la movilización, las declaraciones de los
90 gorilas que están atrincherados en la plaza Mussolini de Altamira,
su "territorio libre"?
Cada paso que da la contrarrevolución tiene una suerte de "última
batalla" contra el proceso bolivariano. Por supuesto, es una política
de un permanente tinte subversivo y son unos discursos cargados de odio
y veneno, que la mayoría de los venezolanos ni comparte ni acepta,
ni se identifican con ellos.
Pero la conspiración refrendaria tiene sus complejidades, que
a simple vista pareciera que puede encauzar victoriosamente la estrategia
de tumbar a Chávez. El Consejo Nacional Electoral, hasta ayer convertido
en un paquidermo pesado, costoso e inútil, es sacado por los tahúres
jugadores de la desgracia nacional como as de oro para ganar la partida
del fascismo sin tirar un solo tiro.
En efecto, con una correlación de fuerzas desfavorable a las
fuerzas de la revolución, ese CNE que no dictó la medida
contra el adeco Carlos Ortega, quien usurpó por la fuerza la presidencia
de la CTV, pese al fraude, pese a que faltaron la mitad de las actas de
votaciones y otras cosillas, y de ello ha pasado un año, se compromete
ahora públicamente a que ¡en un mes! revisarán más
de dos millones de planillas y cotejarán las firmas con las que
están en la ONIDEX. ¡Vaya eficiencia de última hora!
Algo huele mal en guatemala. Trampa, ardid, millones tras bastidores,
compra de las débiles conciencias de los funcionarios. Ahora si
sirve el CNE para los opositores golpistas, igual que el exgeneral Rosendo
es un patriota. Ayer era un delincuente que se robó los dineros
del Plan Bolívar, porque aparecía como apoyando al proceso
y la institucionalidad, como se pasó a las filas del golpismo, ahora
es un señor, con sus sinvergüenzuras y todo. El CNE no servia,
y en esa coincidíamos todos los venezolanos, pero ellos descubrieron
que todavía servía para algo, si, para sus intereses golpistas
de buscarle la vuelta electoral para tratar de defenestrar a Chávez.
Con esa maniobra política algunos sectores de la oposición
tal vez se sienten en las Mesas de Diálogo, con una carta de fuerza
que piensan inconmovible, irrebatible y victoriosa. Vanos deseos de jugadores
que van a dialogar con cartas marcadas, con amenazas de guerra civil, sembrando
minas a su paso.
El diálogo es bueno, saludable, sano, democrático. Baja
las tensiones y permite poner sobre la mesa temas para la discusión.
Pero, eso sí, dentro del cauce legal, dentro de la Constitución,
sin pretender forzar la barra.
Lo cierto es que en el ajedrez político la extrema derecha dio
un paso audaz que, como dijera el periódico Tal Cual en su titular
del 4-11: ¡Firm...esss! en clara alusión a los que verdaderamente
mueven los hilos de la conspiración en Venezuela, ese grupo de militares,
golpistas en su mayoría, que sueña con un baño de
sangre para Venezuela.
No hay nada más parecido en Venezuela a aquel partido fascista
previo a la dictadura de Pinochet llamado Patria y Libertad, que Primero
Justicia. No hay nada más parecido a los militares golpistas argentinos,
uruguayos o chilenos que los militares venezolanos atrincherados en la
plaza Mussolini de Altamira. No hay nada más parecido al sifrinismo
de la clase media chilena que el sifrinismo de un sector la clase media
venezolana, ese de extrema derecha, lleno de odio, de conducta fascista,
pro yanqui, anti cubano.
Hay un reto importante para el movimiento popular venezolano, desenmascarar
la maniobra de la extrema derecha fascista con el juego del referéndum
consultivo-revocatorio, a todas luces inconstitucional. De nuevo se plantean
grandes jugadas políticas que permitan preservar el proyecto y al
Comandante Chávez. Hay que dar pasos en el orden mediático
-Venezolana de Televisión, medios alternativos- para explicarle
claramente al pueblo lo que acontece. Estudiar si es factible recoger 3
millones de firmas y presentarlas señalando que no se quiere el
referéndum. Incluso, poner en ejecución la nueva Ley del
CNE, elegir el cuerpo, más representativo, con más equilibrio,
depurar el cuerpo y sacar de su seno tantas vagabundería y tantos
gansteres adecos y de otros pelajes.
Tenemos un gran reto, debemos enfrentarlo y vencer.
VENEZUELA:
POR LA CREACIÓN DE LA COORDINADORA
NACIONAL PATRIÓTICA DE LAS ORGANIZACIONES OBRERAS Y POPULARES
Por Grupo 13 de Abril
Por un plan de acción contra el golpismo
fascista y la profundización del Proceso Revolucionario
En su programa dominical, el presidente Hugo Chávez Frías
propuso la creación de una Coordinadora Nacional Patriótica.
En tal sentido, planteó la necesidad de coordinar y articular al
gran número de organizaciones populares que de forma entusiasta
se vienen conformando en el país, especialmente después del
golpe de abril.
Coordinadoras populares, redes sociales y políticas, círculos
bolivarianos, comités de tierra, sindicatos y corrientes clasistas,
movimientos político-sindicales, organizaciones comunitarias rurales
y urbanas, asambleas populares revolucionarias, así como diversas
organizaciones culturales, ecologistas, de derechos humanos, de género
y radios y televisoras alternativas, son la expresión de un proceso
revolucionario que avanza aceleradamente en el tejido social, que busca
respuestas políticas y organizativas para enfrentar al fascismo,
así como consolidar y profundizar el proceso de cambios que desde
hace tres años se desarrolla en el país. Sin embargo, este
inusitado e inédito proceso de organización de masas, necesita
con urgencia articularse y conformarse alrededor de un programa de acción
y movilización política contra el golpismo, así como
dotarse de un Plan Económico y Social Alternativo que contribuya
a la profundización del proceso.
Se requiere con urgencia coordinar la actividad de las diversas organizaciones
obreras y populares que se han conformado y siguen desarrollándose
en el país. En tal sentido, y siguiendo el planteamiento hecho por
Chávez, proponemos:
1. Que los integrantes de la Coordinadora Nacional Patriótica
surjan a partir de la discusión democrática y autónoma
de las bases de las distintas organizaciones populares.
2. Que este frente de acción popular esté integrado por
los luchadores obreros y populares que más se han destacado en las
luchas contra el golpismo y en defensa del proceso revolucionario.
3. Que se realicen asambleas regionales de todas las organizaciones
populares, obreras y comunitarias para elegir sus representantes a una
Asamblea Nacional Popular donde se elijan los integrantes de la Coordinadora
Nacional Patriótica.
4. Que la formulación de las políticas de la Coordinadora
Nacional Patriótica responda a los intereses de los trabajadores
y el pueblo, y que considere especialmente las proposiciones ya formuladas
por algunas las organizaciones populares como por ejemplo la Declaración
Final del Encuentro Nacional de Trabajadores y las Resoluciones del Encuentro
Nacional de Organizaciones Populares con el Presidente Hugo Chávez.
PUERTO RICO:
SOBERANIA NACIONAL PUERTORRIQUEÑA
Padre Luis Barrios. Iglesia San Romero
de Las Américas - Nueva York
El pasado 30 de octubre se conmemoró un año más
de la gesta patriótica de lo que conocemos en los anales históricos
puertorriqueños como la Revolución Nacionalista del 1950,
o sea, la Revolución de Jayuya.
La esencia de esta gesta era lograr la descolonización e independencia
de Puerto Rico a través de un movimiento de liberación armado.
Don Pedro Albizu Campos y Doña Blanca Canales son dos personajes
céntricos en la inspiración de esta sublevación contra
el gobierno imperialista de los Estados Unidos y su gusanera nacional Boricua.
El desorden del colonialismo engendró sus contradicciones de resistencia
concluyendo, como dijo Don Pedro: "cuando la tiranía es ley, la
revolución es orden". Ahora bien, en un tono reflexivo, autocrítico,
de hermandad y respeto, les comparto mis humildes preocupaciones concernientes
a lo que -a mi juicio- se caracteriza por demostrar nuestra crisis ideológica
y retroceso político.
Les confieso que siempre he creído en los ejercicios patrióticos
que rescatan y preservan la memoria histórica de nuestras hazañas
de liberación. Los mismos son como punto de partida que nos recuerdan
de donde venimos y hacia donde debemos ir. También es una manera
de presentar nuestros respetos y agradecimientos a unos procesos y a unas
personas que se sacrificaron por la patria. Pero por otro lado, también
les confieso que me preocupa enormemente el que estas hazañas sólo
sirvan para darnos una oportunidad para conmemorar acciones que en última
instancia pasan a ser masturbaciones patrióticas, las cuales nos
placen momentáneamente. Pero tal y como la masturbación -que
no satisface aunque desahoga- estas se convierten en válvulas de
escape para desahogar nuestro patriotismo energético, hasta que
las volvamos a repetir.
A mí me parece que en este momento histórico es necesario
que podamos reflexionar críticamente sobre la relevancia, consistencia
y coherencia de nuestro trabajo ante la realidad colonial de nuestra patria.
Me parece preciso que podamos encontrar momentos para evaluar seriamente
nuestras diferencias y similitudes, estrategias y tácticas, y por
supuesto, avances y descensos. Particularmente que por lo menos podamos
comenzar por responder a dos preguntas: ¿Cuál es la realidad
que queremos cambiar en este momento en Puerto Rico? y ¿cuáles
son las alternativas que estamos considerando para cambiar esa realidad?
Por supuesto, a mí me parece que el escenario prioritario debe ser
la realidad colonial de Puerto Rico, y cómo lograr que su descolonización
e independencia nos conduzca a la soberanía nacional. Por esto,
con respeto -y ofreciendo la oportunidad a que se me objete- critico aquellas
actividades políticas que más allá de preservar la
memoria histórica y fortalecer nuestras luchas de resistencia actuales,
solo giran alrededor de nostalgias nacionalistas, romanticismos patrióticos,
añoranzas descolonizadoras y melancolías independentistas.
En este despojo de patriotismo catártico seguimos pensando tercamente
que los tiempos pasados fueron los mejores, y a la vez entretenemos la
descorazonada autosugestión de que esos tiempos jamás volverán.
Y por supuesto, a todo esto se le suma el aliento apocalíptico de
la llegada de un Mesías, otra Blanca Canales u otro Pedro Albizu
Campos. Permítanme aclarar que no critico el soñar y añorar.
Lo que cuestiono es la parálisis revolucionaria que nos lleva a
solo recordar, sin dejarnos ver nuestra crisis ideológica y nuestro
retroceso político en los pasados veinte años.
Entre otras cosas podemos continuar preguntándonos, ¿cómo
podemos despertar la conciencia revolucionaria de nuestro pueblo puertorriqueño?
Yo soy de los/as que cree que nuestro pueblo tiene conciencia, pero la
misma está dormida, por lo tanto es necesario que busquemos estrategias
para despertarla. No olvidemos, esconder nuestra historia, nuestras resistencias
de liberación, y el legado patriótico de nuestros/as héroes
y heroínas es muy común dentro del colonialismo. Luego de
este despertar entonces organizamos esa conciencia políticamente
desde una perspectiva crítica y de clase. Este es el comienzo de
la conciencia revolucionaria.
Entre otras cosas, la realidad de Vieques ha logrado unir muchos de
los sectores políticos pero desde una perspectiva de violación
de derechos humanos y no desde la falta de soberanía nacional. Vieques
nos ha dado mayor visibilidad en un plano internacional. Sin embargo, me
sigue preocupando que en este momento todas las energías están
en sacar a la Marina de Guerra de los Estados Unidos de Vieques, Puerto
Rico sin que tomemos mucho más en serio la presencia militar en
toda la nación. Más cuestionable es identificar a Vieques
como el problema cuando este es solo un síntoma de un problema mayor
que conocemos como colonialismo, o sea, el imperialismo y militarización
de los Estados Unidos. En otras palabras, no pongamos todos los huevos
en una sola canasta.
En el caso particular de Puerto Rico y a la luz de la realidad del
resto de nuestros países hermanos latinoamericanos, también
debemos pensar seriamente en lo siguiente: En nuestro antiimperialismo
nacionalista, ¿queremos pasar de colonia a semicolonia? La semicolonia,
como escala de dominio entre un país subordinado y otro que doblega,
es en parte el resultado de la "independencia política" y dependencia
económica. Realidad que en última instancia pone en tela
de juicio si en verdad existe una independencia política y por supuesto,
si existe una verdadera soberanía nacional Por favor no confundamos
dependencia económica con relaciones económicas interdependientes,
entre los países. La primera se ha distinguido históricamente
por doblegar, oprimir y explotar, mientras que la segunda construye relaciones
que complementan las realidades de los países envueltos. De aquí
la necesidad del intercambio y negociaciones justas. La dependencia la
podemos evitar, la interdependencia es inevitable.
Por lo tanto, me parece que un buen lugar para comenzar ese dialogando,
algo que no estamos haciendo. Podemos dialogar sobre la construcción
de un movimiento común. De esta manera podemos emprender un ataque
contra los enemigos que nosotras/os mismas/os hemos creado: el dogmatismo
(infalibilidad política), el parcelismo (separar, dividir y fraccionar,
porque cada parcela tiene la verdad), el caudillismo (crear movimientos
cimentados en una persona), la competencia (un culto de adoración
a la egolatría) y el proselitismo (la tarea de solo reclutar personas
para mi organización). Paz con justicia y viva Puerto Rico libre.
ECUADOR:
EL ECUADOR Y LOS VIENTOS DE CAMBIO EN AMÉRICA
LATINA
Por Hugo Moldíz Mercado (Bolivia)
Vientos de cambio recorren por América Latina. Las corrientes
políticas antineoliberales, una gran parte de ellas asentadas en
la emergencia de los movimientos sociales y en partidos de izquierda, han
empezado a configurar en los últimos cinco años un escenario
geopolítico que no es del agrado de los Estados Unidos y su actual
jefe de Estado: el ultraconservador derechista George W. Bush. Primero
fue con Hugo Chávez en Venezuela, luego con Ignacio "Lula" da Silva
en Brasil y ahora, si la tendencia se consolida, con Lucio Gutiérrez
en el Ecuador.
En el caso ecuatoriano, los resultados de las elecciones del domingo
último no han dejado de constituir una sorpresa para los ortodoxos
defensores del modelo neoliberal vigente, pero a la vez representan una
confirmación de la línea de resistencia desarrollada por
los sectores populares, obreros e indígenas, además de sus
expresiones políticas, durante aproximadamente una década.
La crisis de "los de abajo", agravada tras la caída del otrora bloque
socialista europeo, parece haber llegado a un punto de inflexión
y las señales de una lenta y gradual recuperación se avizora
en el horizonte para preocupación de "los de arriba".
Gutiérrez, llamado por la derecha de ese país como el
"Chavez ecuatoriano" por su participación en el alzamiento popular
del 21 de enero de 2000 que derrocó al populista Jamil Mahuad, ha
logrado un primer lugar en las justas electorales (19,96%) con el respaldo
de las organizaciones campesinas e indígenas, pero también
por el activo como militante apoyo del Movimiento Popular Democrático
(MPD) y el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador (PCMLE) del
que formara parte el diputado Jaime Hurtado, asesinado hace algo más
de tres años por investigar actos de corrupción de fracciones
de la clase dominante de ese país.
Todavía es demasiado prematuro asegurar una victoria del militar
patriota en la segunda vuelta, dentro de un mes. El conservador Alvaro
Noboa, ubicado en el segundo lugar con un 17.5%, no cejará sus esfuerzos
en tratar de aglutinar tras suyo a los demás partidos de derecha
con el argumento, ya señalado, de que el pueblo debe elegir "entre
el comunismo y la empresa privada". El hombre más rico de ese país,
propietario de más de 100 grandes empresas y situado en el puesto
14 de los hombres más millonarios de América Latina, sabe
que hay mucho en juego
En efecto, si el Movimiento Sociedad Patriótica 21 de Enero
triunfa y Gutiérrez asume la presidencia del Ecuador, varios cambios
se producirán en ese país: se impulsará una modificación
del modelo neoliberal y sus fracasadas recetas de abrir las puertas en
condiciones favorables para las transnacionales, se promoverá una
revisión de la conveniencia o no de mantener el dólar como
moneda y se buscará, a costa de afectar los intereses de los poderosos,
reducir los niveles de pobreza que afectan a un 70% de los cerca de 12
millones de ecuatorianos.
En materia internacional, vaya preocupación para el país
más poderoso del mundo y sus intereses hegemonistas, es seguro la
puesta en marcha de una política tendiente a recuperar algunos grados
de soberanía. La oposición al ALCA y al Plan Colombia -el
brazo económico y político-militar de la actual estrategia
de dominación imperial- figuran en la agenda de la izquierda ecuatoriana,
lo cual pasa por poner fin a la base estadounidense en Malta, desde donde,
con el pretexto de la lucha antidrogas, se pretende cercar a la lucha del
pueblo colombiano e intervenir ante cualquier foco de descontento social
y político del pueblo ecuatoriano.
En fin, los objetivos imperiales y las medidas unilaterales adoptadas
por el presidente Bush empiezan a tropezar con la respuesta de los pueblos
de esta parte del continente latinoamericano, cansados ya de observar pasivamente
las injusticias sociales y políticas derivadas de la globalización
capitalista. Pero, tampoco hay duda de los esfuerzos que hará Estados
Unidos y sus agentes internos, como ha vuelto a ocurrir en Venezuela con
el intento de un nuevo golpe de Estado, de revertir a su favor esta emergencia
antiimperialista.
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