ENTREVISTA BERNAND CASSEN, DIRECTOR ADJUNTO DE LE MONDE DIPLOMATIQUE
“No imagino una guerra civil en Venezuela”
“Los medios se han convertido en máquinas de guerra”
LUZ MELY REYES
--------------------------------------------------------------------------------
Caracas. Medios
que actúan casi criminalmente, una burguesía traumatizada
porque percibe que le han quitado privilegios;
una alianza asombrosa entre una patronal y la central obrera,
y la casi certeza de que no hay posibilidad de que en el país se
desate una guerra civil, resumen la visión que tiene en estos momentos
Bernard Cassen, director adjunto de Le Monde Diplomatique.
El periodista visitó
el país para instalar el capítulo criollo de
Attac, movimiento que preside en Francia, el cual está inscrito
en la lucha antiglobalizadora.
La primera vez que vino a Venezuela fue en 1973. Cubrió como reportero la campaña electoral de CAP. De allí en adelante, confiesa, no sabe cuántas veces más ha estado acá. De su simpatía por el proceso que encabeza el presidente Hugo Chávez carga con la pérdida de las amistades que hizo durante sus tantos años de relación con Venezuela.
Asegura que pese a la confrontación entre el oficialismo y la oposición no se puede imaginar una guerra civil en el país. “No tienen tradición en el último siglo de este tipo de enfrentamiento. Puede haber alguna lucha entre los grupos que están armados, pero una guerra de todos contra todos, no lo creo”.
No es revolucionario.
Afirma que el programa de Chávez no
tiene nada de revolucionario y que algunas políticas afectan a los
sectores privilegiados de manera muy moderada, aunque, la percepción
que tienen los afectados sea distinta.
La crítica más dura la lanza contra los grandes medios de comunicación porque “el papel que están jugando es casi criminal”.
“Hace tiempo que
han olvidado cuál es su función, que es informar. Informar
no quiere decir ser neutral, es normal que cada medio tenga su visión,
pero otra cosa es no ser honestos. La deshonestidad es la característica
número uno de los
grandes medios venezolanos.
Uno pasa una hora
acá y lee los titulares y se da cuenta de que no es normal. Tienen
un tipo de pacto mafioso, entre la prensa escrita y las televisoras, porque
compiten entre sí, pero tienen un acuerdo para derrocar a Chávez,
que no es un papel que le corresponde a los medios, sino a los partidos.
Se han convertido en máquinas de guerra, han perdido toda noción
de dignidad informacional, no tienen ninguna credibilidad fuera de Venezuela...
Son maestros de la desinformación... Chávez,
como todo gobernante tiene que ser criticado y controlado,
pero dentro de unas normas, que son las normas democráticas”.
Sobre los ataques a los profesionales de la información, responde que es obvio que mientras más visibilidad tienen los medios, los periodistas tienen menos posibilidades de pasar inadvertidos y que como todo se está jugando en los medios entonces lo “normal” es que ambos lados consideren que el periodista es su enemigo.
Halla no sólo un rechazo social sino racial en la animadversión hacia el Presidente.
“Muchos no saben precisar por qué se le oponen. Lo rechazan porque les cae mal”.
A otra pregunta
general comenta que Chavez le regreso la dignidad a una mayoria excluida
y que esto ha traumatizado a
un 20% de la poblacion al que ?gle resulta absolutamente insoportable?h
y no puede aceptar que ahora sea el cien por ciento el que tenga derecho
a la palabra.
**************************************************
Pero un pais no se construye con resentimiento y no por darle acceso a unos se puede excluir a otros.
Es cierto. Un pais
necesita de todas sus fuerzas; pero la burguesia venezolana tiene sus pies
en el pais y su pensamiento en Miami.
***************************************************