PANDEMONIUM  ANDALUCIA  SOLIDARIDAD  WATCH  
No. 63

Venezuela, el Golpe y el imperialismo español


E
stimados compañeros y compañeras:
 
Hemos recibido la invitación para incorporarnos a esta lista. Muchas gracias por su gesto. Sumaremos así un nuevo elemento para seguir la situación de Venezuela.
 
Les remitimos a continuación los articulos principales que hemos dedicado a Venezuela este año. Quizá los conozcan ya por anteriores remisiones a otras listas bolivarianas. En ese caso, perdonen la repetición. Si no es así, esperamos que a su través puedan hacerse una idea tanto de nuestra ubicación política como de la perspectiva desde la que seguimos los acontecimientos de su país.
 
Un cordíal y fraternal saludo desde Andalucía
ANDALUCIA LIBRE
 
 
 
 
 
 
ANDALUCIA LIBRE nº 112,
18 de Abril de 2002
Especial - GOLPE EN VENEZUELA
Opinión
Venezuela, el Golpe y el imperialismo español
Quedará para la historia como un momento clarificador en que pudo comprobarse de forma irrefutable que hay detrás de toda la verborrea democratera con que suelen golpearnos los más conspicuos defensores de la Constitución española.
 
Creyéndose vencedores, en expresiva coincidencia y atendiendo cada uno en sus tonos a sus peculiares circunstancias y funciones, el diario autoproclamado guardián de las esencias democráticas, el Gobierno que preside la Unión Europea y pretende ilegalizar políticamente a la izquierda abertzale vasca y un expresidente, destacado ideólogo de la II Internacional, se definieron favorables al Golpe ejecutado en Caracas y contra el Gobierno y la Constitución venezolanas, reiteradamente legitimados en la urnas por procesos electorales impecables, según su propia doctrina. En esos días, EL PAÍS (junto al resto de la prensa burguesa), Aznar y Felipe González se destaparon como golpistas.
 
A ninguno de estos se le ocurrió exigir que se respetaran los procedimientos establecidos en la Constitución venezolana para cambiar de Gobierno o reformarla; ninguno de ellos condenó el recurso a la movilización en la calle contra las instituciones vigentes o la utilización del Ejército ni tampoco el secuestro y detención de cargos públicos electos. No les provocó la menor indignación la utilización abusiva y cuasi monopolica de los medios de comunicación televisivos y escritos, ya no sólo para la difusión de mentiras sino también para la agitación y convocatoria de acciones ilegales penalmente perseguibles.
 
EL PAÍS definía a Chávez como un "autócrata peligroso para su país y para el resto del mundo", nada menos y consecuentemente llamaba a entregarlo a los tribunales golpistas para que "rindiera cuentas de sus desmanes". Si Felipe González declaraba que el pecado de Chávez era no haber respetado "las reglas del juego", EL PAÍS traducía esta condena en un llamamiento al Gobierno español y a la Unión Europea para que "contribuyeran a la instauración en Venezuela de un régimen democrático normal y estable". Es evidente que la normalidad y la estabilidad son conceptos a sus ojos inherentes a su democracia, de tal manera que convierten en antidemocrática a toda situación o a todo régimen en que los intereses que defienden no se encuentren suficientemente preservados por muchos votos que la sostengan o legitimen.
 
Por su parte, el mismo Gobierno español que recientemente ha ampliado el uso de las bases yanquis en territorio nacional andaluz y le ha dado vía libre a la CIA y al FBI para actuar a su antojo en el Estado español, publicó un comunicado conjunto con los EEUU en que denominaba eufemísticamente al Golpe "situación excepcional", mientras simultáneamente sus embajadores en Caracas se reunían a las pocas horas del Golpe con el jefe de la patronal Carmona, colocado como Presidente golpista. Más aún, Aznar llamó telefónicamente al golpista no sólo para manifestarle -por si tuviera alguna duda- su "disponibilidad y apoyo" sino también para recomendarle las acciones a tomar para consolidarse en el poder. A este ejercicio de complicidad se le denominó diplomáticamente, conducir a Venezuela a la "normalización democrática total" e incluía expresamente la recomendación de eliminar los núcleos de resistencia popular y en las FFAA y emprender su represión, lo que se convertía a la hora de las declaraciones publicas, en un "llamamiento para que cese la violencia".
 
Todos coincidían en que, una vez consolidado el poder golpista, unas próximas elecciones bajo su tutela y bajo sus condiciones limpiarían de cualquier posible mancha original al nuevo régimen, ya  convenientemente homologado, en la mejor tradición de la contrarrevolución democrática y retomando episodios constituyentes de la guerra fria.
 
Esta es la gentuza que nos da lecciones de democracia un día si y otro también y que se permite actuar a lo Torquemada, buscando inquisitorialmente personas y organizaciones que no son leales a su sistema. Su posicionamiento ante los hechos de Venezuela, demuestra -por si alguien mantuviera todavía alguna duda- que siguen absolutamente vigentes los principios de la izquierda que consideraban estúpidamente criminal atenerse a los márgenes institucionales establecidos o capitular ante el cretinismo parlamentario o constitucional. Como en tantos precedentes históricos, a la luz de estas posiciones sobre Venezuela, se ha vuelto a evidenciar que es suicida asumir la ideología e intereses adversarios y que toda fuerza que así lo haga renuncia de antemano a conseguir la liberación nacional y la emancipación social. Las tácticas o la pedagogía dependerán de las fuerzas acumuladas o de las circunstancias, ciertamente, pero los principios estratégicos han de estar claros.
 
Es evidente que el Golpe derrotado fue planificado en connivencia y directa colaboración con EEUU y que se sustentó en un ejercicio de manipulación mediática de libro, tambien. El imperialismo español no quiso arriesgarse a quedarse al margen, poniendo en peligro sus inversiones en Venezuela, e hizo un esfuerzo por subrayar que el que lo encabezara formalmente un civil y que se prometieran elecciones bajo el nuevo régimen le confería el carácter de un movimiento por la democracia.
 
Ya pudo verse el espíritu libre y democrático del facherio o la gusanera venezolana -que allá llaman, al parecer, escuálidos- durante las horas del golpe con el cerco de la Embajada cubana, con el inicio de las detenciones de las listas negras o con la predisposición -además, publica- a gobernar por decreto. No hay que confundir al pueblo venezolano (ese que votó y re-votó mayoritaria y masivamente al chavismo, depositando en Chávez sus ilusiones de cambio y mejora) con esa alicorta y temerosa clase media, que en cada entrevista que se le hacía supuraba miedo y odio de clase y que se fue de carne de cañón con la patronal y la burocracia sindical corrupta. Pueblo venezolano es quien bajó de los ranchitos (las chabolas) a Caracas a movilizarse contra el Golpe o los soldados que comenzaron a cuestionar la autoridad de sus mandos golpistas o dudosos.  No hay que confundir tampoco a la libertad de expresión con la existencia y actuación de unos medios privados de desinformación en manos oligárquicas, entregados en cuerpo y alma a la conspiración y con un tufo tal, por cierto, que incluso los medios españoles -Tele 5, Antena 3, etc- que apoyaron el golpe llamándolo "movimiento cívico" tuvieron que sustituir pronto sus crónicas -que hablaban de Chávez como de un comunista- por las propias para hacer más presentable y digerible su apoyo al Golpe entre su publico. En los momentos centrales del Golpe pudo comprobarse de nuevo el papel fundamental de la información, tanto en un sentido como en otro, dentro y fuera de Venezuela.
 
En Indymedia Argentina podía leerse en esos momentos un comentario muy apropiado sobre lo que se dilucidaba entonces en Venezuela. Contaba un debate vivido en una asamblea barrial de Buenos Aires. Allí andaban discutiendo sobre qué hacer ante el Golpe y había quien criticaba a Chávez por "corto", por pactista. Hubo entonces otro que le dijo que sí, pero que a Chávez no lo quitaban de enmedio por lo malo que hubiera hecho o por lo que no había hechosino por lo que había hecho de bueno (que puede encontrarse resumidamente, leyendo a la contra el editorial golpista de EL PAÍS y con el articulo de Ramonet -que reproducimos más abajo- que el mismo diario publica tres días más tarde para intentar lavar sus vergüenzas y fomentar la amnesia) y sobre todo por el tipo de gente -esa, la de los ranchitos- que apoyaba a Chávez y a lo que se conoce como proceso bolivariano. Por eso mismo, opinaba, había que oponerse al Golpe y solidarizarse con la Venezuela bolivariana en esos momentos cruciales. Tenía razón este ultimo.
 
Chávez no es socialista, para entendernos. Es más bien políticamente un populista (aunque no pueda comparársele, para beneficio de Chávez, con personajes históricos como Perón; al menos, todavía). Y  es populista no sólo ni principalmente porque se preocupe de hablarle a la gente de los ranchitos en su estilo y cante o haga chistes por la televisión, como se han hartado de destacar las emisoras. Su proceso tiene claras contradicciones entre una parte de lo que se dice y lo que realmente se llega a hacer y debilidades evidentes. Incluso que el Golpe se produjera es consecuencia, en parte, de ellas. Ya esta abierta la pugna por el curso futuro a partir de las lecturas enfrentadas sobre lo ocurrido y las contrapuestas valoraciones sobre el peso respectivo de la movilización popular y los enfrentamientos mandos-oficiales o de las contradicciones internas dentro del entramado golpista en la derrota de la intentona. A esta fecha no está claro qué opción tomará el mismo Chávez, aunque sus primeros discursos y medidas no son precisamente tranquilizadoras (declaraciones de rectificación, llamadas al consenso y cómodo arresto domiciliario para golpistas) y queda abierta la interrogante de si la derrota del Golpe reaccionario servirá para desarrollar y radicalizar el proceso o por el contrario para derivarlo y reconducirlo. Ya se verá. En lo que acabe ocurriendo tendrá mucho que ver la actuación de la izquierda venezolana, sus propuestas concretas -empezando por el castigo efectivo a los golpistas y la depuración de sus cómplices- y su capacidad para estructurar autónomamente y desarrollar la fuerza movilizadora de quienes rodearon al Palacio de Miraflores para defender su dignidad como pueblo y como trabajadores y su esperanza como nación.
 
ANDALUCÍA  LIBRE nº 148
11 de diciembre de 2002
Opiniones imprudentes sobre la situación de Venezuela
Andalucía Libre
[Texto remitido a las listas bolivarianas venezolanas: Café Chavista; Círculos Bolivarianos; Comunicación Alternativa; Expresión Cívica; Revolución Bolivariana y TopVenezuela. miércoles, 11 de diciembre de 2002 18:53 - Reproducido en ANDALUCÍA  LIBRE nº 148 - Reproducido en Rebelión - Reproducido en Antiescualidos.com, etc]
Tómense lo que a continuación se escribe de una manera distanciada y critica. Es sólo un ejercicio fraternal de puesta en común de inquietudes, elaborado desde la distancia y seguramente desde el desconocimiento, que en absoluto pretende sustituir o pontificar y además, para mayor pecado, redactado a toda prisa. No teniendo crédito previo no tememos desacreditarnos a fuerza de osados, errados o imprudentes. Son solo unas cuantas notas que ni a articulo llegan. Tómenlo pues como un estimulo polémico o como un aporte sin ninguna pretensión. Puede que se digan aquí muchas tonterías; no nos las tengan en cuenta, si les parece. Si hay algo que merezca la pena, en todo caso, saquen de aquí la confirmación o una nueva perspectiva sobre un aspecto o una interpretación que muy posiblemente ya habrán leído o habran pensado por si mismos a partir de su propia experiencia. Sólo nos anima, en ultima instancia, la identificación con lo más profundo de lo que allí se intenta defender y sobre todo construir y la convicción de que el momento exige tanta sinceridad, como honestidad y decisión y que pensamiento, debate y acción han de ir de la mano.
 
 
1. El pasteleo es el inicio de la derrota.-
 
Venezuela tiene su Constitución, fruto de un proceso de movilización popular vertido en una elaboración constituyente impecable de indudable y sólida legitimidad democrática, incluso desde los más restrictivos parámetros de la ideología liberal. No es una Constitución socialista, desde luego, pero sí democráticamente radical.
 
Si frente a la presión golpista contrarrevolucionaria, se altera esa normativa -como indican, afirman o insinúan despachos de agencia e informaciones de cierta prensa- para pactar un adelantamiento electoral o refrendatario, se estará -que nadie se equivoque- no obteniendo un aplazamiento o una prorroga, sino abriendo paso a un repliegue general desordenado que puede muy probablemente conducir a una acelerada descomposición de las filas populares en los terrenos emotivo, político y social. ¿Quien podrá asegurar que esta no es sólo la primera de una interminable cadena de renuncias?.
 
Este es uno de esos momentos y coyunturas históricas en donde todo lo que retrocede una parte implica un avance de la contraria. Y cada oscilación, por encima de la literatura conciliadora que pueda intentar encubrirla o justificarla, es y será valorada y medida de esta manera por los dudosos o intermedios. Las bicicletas no pueden mantenerse indefinidamente en equilibrio: o avanzan o terminan cayéndose y arrastrando al suelo a quienes en ellas van. Ni económica, ni social, ni política, ni diplomáticamente, es sostenible la actual situación. Un pueblo y una sociedad no pueden instalarse a vivir sobre una navaja abierta ni la crisis puede convertirse en el café cotidiano de media mañana, trasmutando lo excepcional en rutinario. Se puede vivir en la resistencia por largo tiempo pero no en la indefinición preñada de inseguridad.
 
 
2. El coste de la contrarrevolución es infinitamente superior al de la Revolución.-
 
La Revolución en Venezuela es hoy el proceso de movilización, autoorganización y lucha popular; el reflejo simbólico de la institucionalidad bolivariana vigente y las aspiraciones de dignidad, igualdad, justicia e independencia que lo animan.
 
Un proceso de la entidad del ya vivido en Venezuela genera una discontinuidad histórica, es decir, la vuelta a una situación similar a la pre-chavista es quimérica. Ni el Mundo ni Venezuela pueden volver atrás, reproduciendo lo anterior. Las opciones de futuro -regresión o progreso- son proporcionales a la intensidad de la confrontación ya vivida. Los venezolanos y venezolanas bolivarianos saben mejor que nadie hasta donde pretendía llegar en un principio su proceso; de la misma manera que también conocen mejor que nadie todos los intereses oligárquicos y privilegios egoístas que ese mismo proceso amenaza. No cabe extrañarse del fiero intento de preservarlos por parte de quienes ven en riesgo su predominio, incluso a costa de que perezca la Nación. No proceden ensoñaciones sobre cómodos y lánguidos procedimientos trasladados de no se sabe donde, a orillas del Caribe. Un proceso venezolano en búsqueda de imponer justicia en Venezuela ha de afrontar riesgos venezolanos.
 
La experiencia internacional y continental acredita que colectiva, nacional e individualmente el coste directo y personal de la contrarrevolución es infinitamente superior al del mantenimiento, desarrollo y consolidación de la Revolución. Se puede medir en muertos, heridos, desaparecidos... generados por la represión, sea reconocida o encubierta aunque tolerada, en caso de derrota popular (y al respecto hay que tener presente que la polarización creada en los últimos años puede generar limpiezas y sorpresas que entronquen con experiencias venezolanas propias de etapas históricas pasadas, como la independencia o el largo siglo XIX). Pero también cabe verla en paralelo en muerte, miseria, exilio, despidos, relegación profesional y represalias de todo tipo, sin tener que llegar al expediente genocida. Abandono y desmantelamiento de servicios públicos; enajenación culposa y corrupta del patrimonio nacional; disminución o desaparición de derechos considerados hasta el momento intocables... todo cabe y es posible y no hay forma de ejercer de profeta en esta hora para adivinar lo que pudiera ocurrir. Si cabe adelantar -a la luz de otras experiencias- que el retroceso estaría pensado para desmoralizar, paralizar y destruir una generación entera (¿y alguien piensa que, en este mundo que nos ha tocado vivir, habría voz fuera para controlar o restringir su dinámica vengativa?) y especialmente afectaría a todos aquellos y aquellas ya identificados y seguramente listados, a quienes sus saberes intelectuales o responsabilidades sociales les colocan preferentemente en la diana, como elementos a eliminar para arrebatar al conjunto de los desposeídos de quienes pueden ayudarle a estructurarse y reconocerse en su realidad e intereses. Quienes ahora viven en Venezuela estos momentos críticos se están jugando el futuro de su Nación, de su persona, de su familia y de las generaciones venideras de venezolanos y venezolanas. La clave no es perderse en especular sobre las consecuencias de la derrota -pero, eso sí, sabiendo de su existencia- sino en evitarla, aprovechando las bazas presentes hoy inactivas o insuficientemente utilizadas. Si el proceso bolivariano ha aguantado vivo hasta hoy, con todas sus carencias, es señal precisamente de su inmensa fuerza potencial, capaz de barrer a la reacción a poco que se le de fuelle, objetivo, cobertura.
 
 
3. Desde la defensa, organizar el ataque.-
 
Desde la impunidad de la anterior intentona golpista a la actual operación de destrucción de la riqueza nacional petrolera, pasando por el espectáculo surrealista de la concentración permanente de militares insubordinados o los llamamientos reiterados a la sedición, existen en Venezuela: 1º. Sobrados motivos morales y políticos para una intervención contundente; 2º. Evidentes contradicciones entre el discurso y la practica y diferencias de ritmo e intensidad entre sectores bolivarianos, según estén o no dentro de las instituciones. Es prioritaria la definición y decantación de unos y otros, ganando por la vía de la acción. Ya pasó el tiempo -si algún día lo fue- de ejercer de Santo Job.
 
¿Existe un Código Penal en Venezuela?. ¿Hay fiscales o están de vacaciones permanentes?. ¿Está castigada en Venezuela la piratería, el robo, la destrucción de bienes públicos, el sabotaje, la procura del desabastecimiento y la enfermedad, la colusión con potencias extranjeras, la omisión del cumplimiento de los deberes públicos, la prevaricación judicial, la calumnia o la difamación?. Hasta ahora, cabe dudarlo. La debilidad no es democrática; es simplemente debilidad. Aplíquese de una vez la justicia y la ley -ambas-, en primera instancia a quienes desde dentro de los aparatos del Estado no actúan como debieran, suspendiéndoles en sus funciones y sustituyéndoles de forma inmediata y ejecutiva por quienes claramente se manifiesten dispuestos a cumplir sus obligaciones con entrega y entusiasmo. Aplíquese a quienes ejercen la traición, bajo ordenes de gobiernos extranjeros interesados en desposeer de su petróleo a los venezolanos. Aplíquese a quienes ejercen regularmente la calumnia y la difamación y así sucesivamente.
 
Desarrollando y validando, a partir de las potestades vigentes, la actuación popular como sustitutivo democrático de ese Estado contradictorio, paralizado, dubitativo o ausente, que no hace honor a su función republicana.
 
Tómense (que es más que rodear por un día) por las organizaciones populares las emisoras y prensas golpistas, sustituyendo la uniformidad reaccionaria por un nuevo pluralismo e integrando sus empresas al patrimonio nacional; mejor con el correspondiente decreto en mano pero si no, también esperándolo desde la toma. Pasó el momento de la queja y de la denuncia y es el momento de la acción. Que todos los medios sean en cadena y por separado, expresión de un nuevo "Aló, Pueblo venezolano", con los profesionales honestos liberados de coacciones.
 
Tómese el control de PDVSA de arriba abajo y de abajo arriba, con el cese necesario de directivos y técnicos desleales sin esperar dimisiones y con desalojo incluido de quienes utilizan sus funciones para atacar al bien público, anunciando a quienes colaboran con la operación golpista que si no cejan les va en ello, primero, el empleo; segundo, sus finanzas, con las que compensar los costes nacionales sufridos; tercero, de demostrarse participación consciente en la conspiración, la libertad. Désele a los trabajadores bolivarianos de buques, refinerías, distribuidoras -que seguro existen en cantidad- no sólo capacidad de protesta sino la oportunidad de ejercer con pleno respaldo la gestión y control en esta situación de emergencia al servicio de la Nación.
 
Impóngase inmediato control publico sobre la actividad bancaria y trafico de divisas para evitar la salida de capitales o los manejos especulativos, implicando a los trabajadores bancarios que conocen como nadie las interioridades de sus empresas.
 
Tómense fincas y empresas de reconocidos golpistas, como ejercicio confiscatorio inmediato, en directo ejercicio de la norma constitucional y como aviso a quienes no cejen en su empeño reaccionario. Asegúrese la distribución de mercancías y suministros bajo el criterio de "persiana echada, comercio expropiado"; "camión parado, camión tomado"...
 
Aplíquese en general en forma creativa la legislación vigente y desarróllese por la espontaneidad popular.
 
Distíngase de una vez en el seno y entre la Fuerza Armada entre quienes tienen claro que su compromiso es con Venezuela -especialmente soldados, clases, suboficiales y oficiales patriotas- y quienes bien se han pasado al enemigo, bien adoptan una neutralidad injustificable en horas de emergencia patria.
 
Créanse e impongan consecuentemente, la irreversibilidad del proceso bolivariano como cuadro y proyecto de emancipación nacional y social de los venezolanos.
 
Defender la Constitución republicana es atacar a la reacción. Defender a la Nación es atacar a los imperialismos intervencionistas de EEUU o el Estado español, negándoles todo derecho a decidir o condicionar el destino nacional, sea directamente o a través de instituciones títere interpuestas, como la ONU o la OEA. Defender al pueblo, es asegurarle su integridad personal en el ejercicio de todos sus derechos políticos y sociales constitucionalmente reconocidos, impidiendo que sean victimas de oscuras maquinaciones provocadoras y permitirle recuperar el control y uso de la riqueza nacional. Existen artículos en la Constitución bolivariana de la República que amparan legalmente todo este ejercicio de coherencia democrática. Lo que es posible es necesario y ha de ser real.
 
 
4. La organización popular es apoyo, pero también y sobre todo es iniciativa.-
 
Los ejemplos son ideas que pueden extenderse y decidir. Los ciudadanos de una República activa tienen todo el derecho a ejercer su obligación de asegurar el cumplimiento de sus derechos reconocidos. En Venezuela el proceso se ha articulado desde su historia especifica con una muy propia formulación politica, partidaria y organizativa. Tomandola tal cual es el momento de que quienes andan a la cabeza de mente y cuerpo pongan en comun saberes, ideas y experiencias. La coordinación política y activista es necesaria y también el debate y el consenso entre los que están nítidamente de la parte popular pero ninguna justifica en esta hora la parálisis o la espera indefinidas. El proceso no se ha hecho por y para un hombre, sino que cada hombre y cada mujer, desde su lugar y su capacidad, son y han de ser baluartes coherentes para la defensa y desarrollo del proceso. Las calles han de ser tomadas, ciertamente, pero no simplemente como ejercicio demostrativo ante la televisión sino como trayecto intermediario hasta el control de los centros vitales de la economía, la vida y la seguridad nacional. No hay que simplemente estar; hay que saber adonde se quiere ir.
 
 
5. Digan al mundo por la vía de los hechos la verdad, que es la mejor forma de combatir la mentira.
 
La mentira sobre Venezuela ya se difunde día tras día machaconamente por televisiones, agencias y periódicos al servicio del capitalismo internacional. La mentira sólo admite la capitulación como salida. No tengan miedo a la imagen falsa e inducida de desorden porque esta ya existe. El único orden que le gusta a la reacción es el de los cementerios.
 
No hagan o intenten hacer de ajedrecistas en el tablero internacional, haciendo el tonto por querer pasarse de listos y recuerden al Che cuando hablaba de los dos o tres Vietnams... o a Bolivar; y vean a su lado a Colombia, a Brasil, a Ecuador, a Argentina, a Uruguay, a México y a Cuba y piensen también en el millón de Florencia, en los jornaleros y trabajadores andaluces, vascos, gallegos, canarios... en los portugueses que hoy mismo están de Huelga General... ¡Tienen petróleo a espuertas!, c...
 
Defendiendo sus derechos, su Constitución, su petróleo, su dignidad  venezolanas, echaran por alto todas las mentiras.
 
Y nuevamente, perdónennos si hemos dicho muchas tonterias...
 
Un saludo fraternal y solidario desde Andalucía.
 
A titulo personal, en nuestra disculpa,
Quienes hacemos el Boletín ANDALUCÍA LIBRE.,
Embargados por el cariño y la preocupación por el futuro de Venezuela Bolivariana
Nuestro sitio:
http://www.eListas.net/lista/andalucialibre
 
Andalucía Libre nº 150 -
jueves, 19 de diciembre de 2002 1:59 - hora de Andalucía
Alerta por Venezuela
Andalucía Libre
 
Venezuela se encuentra ya transitando su tercera semana de confrontación abierta provocada por el intento de la oposición escuálida (Coordinadora Democrática, Patronal Fedecamaras, burocracia sindical de CTV y medios privados de comunicación) de desalojar al Presidente Chávez y cerrar el proceso bolivariano. Hacemos un repaso resumido de la situación y sus posibles perspectivas.
 
Los escuálidos
 
Lo que se inicio presentándose como una presunta Huelga General prolongada, ha sido realmente un Cierre Patronal de algunas ramas y empresas, apoyado por las franjas organizadas por la CTV y articulado operativamente desde los medios privados, que han emitido durante días de forma ininterrumpida -24 horas sobre 24- una programación especial destinada a glosar, justificar y coordinar el movimiento opositor con uso abundante de todos los recursos manipulatorios y amenazantes posibles. Los escuálidos se han agrupado tras un discurso golpista-democrático en el que, en resumen, la urgencia democrática se sobrepone al orden constitucional para evitar el peligro de la implantación en Venezuela del castro-comunismo. Allá donde no han podido imponer el paro patronal y han tenido oportunidad no han dudado en recurrir a las amenazas, tanto a trabajadores como a empresarios que no respetaban su consigna. Tras la provocación de los disparos en Altamira, han convocado concentraciones masivas y una sucesión de bloqueos de carreteras y calles (que en Venezuela llaman trancazos) saliendo desde su base principal ubicada en la zona este de Caracas, donde se encuentran los barrios acomodados. Desde allí también se han organizado caravanas intimidatorias de moteros en Harley Davison, con la intención de disputar las calles y mantener su presencia. El cierre de comercios ha provocado desabastecimiento parcial en productos básicos en algunas zonas. De la misma manera, la decisión de la banca de imponer un horario reducido y un corralito parcial (restricción en la retirada de depósitos) ha buscado generar desmoralización, inseguridad e insatisfacción. Pronto se ha podido comprobar como el escenario central de la confrontación se ha situado en la estatal Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA) donde altos ejecutivos, técnicos y una parte de la plantilla -voluntaria o de forma obligada- han saboteado la producción petrolera (se habla, según versiones, de una reducción de entre 2/3 y 3/4 de la producción) con la intención de generar falta de gasolina dentro e incumplimiento de contratos hacia afuera, con los consiguientes gastos y el objetivo de situar a la economía venezolana en situación crítica. Oficiales de los barcos de PDVSA han procedido a su secuestro con amenazas de generar catástrofes ecológicas de magnitud. También han reducido sustancialmente la distribución de gas, lo que ha afectado al funcionamiento de las plantas de tratamiento del hierro y el aluminio que se ubican en Guayana.
 
La oposición -a la que no le faltan fondos- cuenta con el respaldo de la magistratura -que avala sus acciones- y de algunos cuerpos policiales locales y estaduales. Mantiene una secuencia continua de movilizaciones varias de diverso tipo, apuntando para próximos días una posible Marcha para tomar Miraflores (sede de la Presidencia de la República). Si bien aún no se ha hecho uso de armas de fuego existe abundante rumorologia y denuncias sobre su acopio. En el transcurso de la crisis, los escuálidos han contado con el pronunciamiento publico favorable de los EEUU, pidiendo primero un adelantamiento de las elecciones y luego el adelanto de un referéndum revocatorio de Chavez. El expresidente colombiano Gaviria, en funciones de representante de la OEA en Caracas, ha actuado de vigilante protector de la oposición y de facilitador de una salida pretendidamente negociada, acorde sustancialmente con sus demandas.
 
Los bolivarianos
 
Sectores de masas bolivarianos, de forma organizada y estructurada o espontánea, han respondido a la ofensiva golpista con presencia de piquetes, concentraciones y manifestaciones masivas y una constante actividad. Se ha ayudado a mantener abiertas y en funcionamiento empresas; se ha asegurado presencia en las calles de forma que quedara manifiesto el apoyo de la población a Chávez y en otros momentos, que los escuálidos tuvieran condicionado su accionar por la presencia vigilante de los bolivarianos y se han producido protestas ante los medios de comunicación escuálidos por su manipulación de noticias y llamados golpistas.
 
La Fuerza Armada Nacional ha intervenido limitadamente en PDVSA para proteger a los bolivarianos y para recuperar el control de algún petrolero pirateado por su capitán golpista. Se ha dispuesto una ampliación del horario de caja de los bancos aun cuando estos siguen en disposición de desarrollar todas las operaciones de trasvase de capitales que deseen.
 
Puede decirse que se ha dado en estos días un doble y paralelo accionar bolivariano. De un lado, sectores populares de base, círculos bolivarianos y una diversidad pluriforme de organizaciones de izquierda políticas, sociales, sindicales, estudiantiles o activistas como Opción de Izquierda Revolucionaria  (OIR), las organizaciones caraqueñas que acaban de constituir un Comando Unificado, el Bloque Sindical Clasista y Combativo, sectores de la FBT y del MBT y multitud de otras, se han volcado a lo largo y ancho del país en estructurar y organizar la resistencia. Trabajadores de la zona del hierro, por ejemplo, se han trasladado desde Guayana, Estado Bolívar, hasta la planta de Anaco para exigir el envío de gas, para que no se paren las industrias básicas. Esa acción ya la realizaron la semana pasada y les dio resultados, al menos en un 50%. Estos sectores, al tiempo, han reclamado al Gobierno que utilice sus recursos para el cese de la impunidad golpista, el control publico y popular de los medios de comunicación, de la banca; el despido de los jerarcas de PDVSA que han saboteado su propia empresa (una empresa que consume para hoy el 80% de lo que ingresa y que sólo deja para el Estado venezolano el 20% restante; tal y como se detalla en la pagina Soberanía) y en general la utilización ejecutiva e inmediata de las leyes vigentes o aprobadas contra la conspiración golpista, aunque no se conoce que se hayan adoptado iniciativas autónomas en este plano. Con diversidad de especificidades comparten un discurso combativo en donde la radicalidad democrática y la conciencia clasista conviven con el sentimiento de dignidad nacional agraviada y antiimperialista. Hay también una actitud vigilante que rechaza la posibilidad de cualquier pasteleo con la oposición, entendiendo a la Constitución Bolivariana como marco indiscutible. Puede afirmarse que la mayoría sigue considerando al Presidente Chávez como pivote y símbolo del proceso, aún cuando manifiesten su insatisfacción por lo que se entiende como excesiva prudencia o pasividad de su parte. Pueden encontrarse reflejadas estas posiciones de forma abundante en sitios bolivarianos de referencia como Aporrea o Antiescualidos.
 
De otra parte, cargos públicos e institucionales y algunos otros sectores políticos bolivarianos se han venido pronunciando -como el Vicepresidente Rangel o el presidente de la Asamblea Nacional- en forma que puede desprenderse que no rechazan realizar concesiones a la oposición para alcanzar un acuerdo que pretenda darle una salida electoral al conflicto, aún dentro del marco constitucional bolivariano, incluyendo la posibilidad de apoyar reformas y enmiendas constitucionales en el futuro. Desde la cadena publica VTV-RNV, transmiten un constante llamado a la hermandad venezolana, mensajes de paz navideña y recordatorios sobre lo que se entiende especificidad venezolanas en el marco latinoamericano, leída esta como practica civilista y pacifista. Otras franjas de este sector, que también participan de las acciones de movilización y defensa y hacen especial énfasis en la unidad bolivariana, entienden que corresponde aguantar, esperando el agotamiento de la oposición y su paulatino aislamiento, confiando en la lealtad institucional de la Fuerza Armada, hasta que en enero entren en vigencia leyes clave. Hay acá, de forma confusa, una mezcla entre quienes entienden la prudencia como táctica y quienes, por otro lado, consideran que el respeto a la magistratura -aún cuando sea notoriamente prevaricadora- a los medios o a los jerarcas de PDVSA, son hitos prácticos coherentes con los limites estratégicos máximos a los que ha de aspirar el proceso bolivariano. Este sector hace una lectura positiva de la ambigua resolución de la OEA, que reivindican como favorable al igual que una parte de la oposición escualida.
 
Chavez, por su parte, ha combinado denuncias duras de la oposición y de los medios en particular que en parte sintonizan con el primer sector bolivariano citado y el apoyo a la movilización preventiva bolivariana con el amparo y dirección de una política de respuesta institucional muy contenida, puntual y medida, que cuadra bien con el esquema político del segundo. Ha adelantado que no renunciará a la presidencia bajo presión, aunque reconociendo que podría hacerlo en caso de que considerara que no estuviera en condiciones de hacer frente a una situación de emergencia nacional. En términos venezolanos, esta situación tiende a identificarse con una paralización mayor de PDVSA. De ahí la importancia de la declaración de inadmisibilidad de esa paralización que acaba de realizar el jefe de la FAN, General García Montoya; respondida de inmediato desde la oposición escuálida restándole entidad al considerarle cargo político y preocupándose de subrayar que no tiene mando operativo directo sobre tropas.
 
En el ámbito exterior, el proceso bolivariano viene recibiendo numerosas muestras de solidaridad de sectores de izquierda, especialmente de América Latina. Con todo, en el terreno gubernamental y aparte el descontado apoyo de Cuba, llama poderosamente la atención que el Presidente recientemente electo de Ecuador Lucio Gutiérrez, se haya descolgado con una demanda de dialogo y que Lula, presidente electo de Brasil, cuya opinión sería extremadamente importante, no haya hecho declaración alguna -salvo error nuestro- limitándose a enviar un asesor suyo a Caracas, también para facilitar el dialogo Gobierno-Oposición. La Unión Europea -autoproclamada tantas veces ejemplo democrático para el mundo- mantiene por su parte un silencio carroñero y complice.
 
La situación.
 
Al momento presente puede decirse que la oposición escuálida no ha conseguido ni derrocar al Gobierno, ni hacerse dueña de las calles ni mucho menos implantar un paro generalizado ni a escala nacional ni tampoco en Caracas. Arriesgándose, puede decirse que no ha ganado base social y que más bien ha perdido alguna pero que la que conserva esta más correosa. Aguanta una movilización continuada y desde la impunidad, sigue propinando duros golpes a la economía venezolana (especialmente a través de PDVSA) que mantienen abierta la posibilidad de una súbita crisis gubernamental. Declaraciones oficiales que adelantaban la hipótesis de que Venezuela tuviera que importar petróleo para su consumo interno, de tener que ejecutarse, pueden tener consecuencias demoledoras. Tampoco ha de despreciarse el efecto desmoralizador de la impunidad: un ingeniero bolivariano de PDVSA hacía días atrás en una lista bolivariana grafica referencia a esta circunstancia describiendo como los jerarcas de la empresa, tras proceder a un notorio sabotaje, seguían disfrutando con ostentación no sólo de sus sueldos privilegiados sino también de sus ventajas anexas (clubs de campo, etc) transmitiendo a la plantilla la imagen de que mientras ellos eran permanentes, el Gobierno bolivariano no pasaba de ser un interino temporal.
 
Visto desde fuera, llama también la atención las abundantes noticias sobre agotamientos síquicos, depresiones y crisis de ansiedad provocados por la situación y por las programaciones televisivas escuálidas, así como la reiteración de artículos que ofrecen análisis de la crisis política y social en términos psicológicos o semioticos. Un reciente editorial de The New York Times reproducido en la prensa venezolana parece confirmar que los temores de intervención militar directa yanqui pueden descartarse, al menos en tanto no se vean en peligro físico las instalaciones petroleras.
 
Resulta, de otro lado, imposible asegurar que la multitud de factores planificados o espontáneos en juego  -tensión prolongada, provocaciones...- en un país que además esta a punto de prender por mucho que milagrosamente aún no se encuentre en llamas, no puedan dar lugar a una escalada de confrontación violenta que tiene miles de escenarios y formas para plantearse (disputas en la distribución de gasolina o alimentos; en la puerta de los bancos, en las calles, dentro o en la puerta de las empresas o de los medios, peleas familiares, entre piquetes y concentraciones adversos, respuesta a las incursiones moteras; en las refinerías, en los buques, en comisarías, en cuarteles...etc). Además está la FAN o la policía DISIP, que por muy bolivarianas que las presenten ahora algunos de los mismos bolivarianos no dejan de ser un ejercito que no hace mucho produjo una buena cosecha golpista (aun cuando también hay que anotar la existencia, al parecer, de organizaciones internas de suboficiales y soldados bolivarianos en su seno prestas a actuar de darse una salida del curso institucional). En resumen, los escuálidos no han ganado pero todavía distan de estar derrotados ya que, entre otras razones cuantitativas, cualitativamente los parámetros para medir su fuerza y posibilidades son distintos a los de los bolivarianos.
 
Cabe también anotar la impresión de que, con toda su fuerza demostrada, esta oposición sería desestructurada con no demasiada dificultad si el Gobierno bolivariano y el Presidente Chávez decidieran afrontarla con decisión retirándole la impunidad, utilizando los recursos legales e institucionales ya existentes potenciados por el apoyo popular, pasando de asumir una postura a la defensiva a retomar la iniciativa. El problema es que ni el uno ni el otro -parece que sabiendo a lo que esto conduce dentro de Venezuela y la dinámica exterior que implica- parecen dispuestos de momento a transitar este camino. De otra parte, aquellos sectores del primer sector bolivariano -que vamos a denominar de izquierda bolivariana- aun cuando da la impresión que mejoran su organización tampoco han planteado su papel más allá de una combinación -en variopintas dosis- de critica, apoyo o exigencia pero sin que hasta ahora se hayan dado experiencias de sustitución e imposición por la vía de la iniciativa popular de medidas demandadas que el Gobierno no haya tomado, más allá de aquellas que les son funcionales e integrables en su línea adoptada.
 
Con todas las reservas que impone el arriesgado y traicionero ejercicio de introducirse en las comparativas históricas -usualmente simplificadoras e injustas, aunque sentenciosamente gráficas- cabe decir que si bien Chávez no quiere llegar a ser Fidel Castro tampoco quiere ser Perón. Que aguante en ese estrecho intermedio está por ver, así como lo que pueda depararnos la situación venezolana en el inmediato futuro.
 
Esta de más decir que el esfuerzo de seguimiento y solidaridad exterior con Venezuela Bolivariana siguen siendo urgentes y necesarios, especialmente -por razones obviamente específicas- en el Estado español y en Brasil. Una buena tarea para la izquierda petista...
 
 
Andalucía Libre nº 151 -
lunes, 23 de diciembre de 2002 8:05
Noticia de Venezuela
Andalucía Libre
 
 
En el proceso de confrontación que vive Venezuela, se han producido algunas novedades y desarrollos de interes.
 
Novedades
 
El paro patronal va decayendo sensiblemente hasta casi ser imperceptible según en qué zonas y sectores. Así lo reconocen los propios golpistas, cuando establecen horarios de tolerancia e incluso pretenden restringir las compras sólo a lo básico. El ambiente consumista navideño juega en su contra. Sin embargo, paralela y paradójicamente, se percibe desabastecimiento, especialmente de gasolina. La prensa -incluidos los medios que no están definidos como escuálidos- ha medido las reservas de combustible y productos esenciales en días.
 
La movilización en la calle persiste; aunque se nota cierto cansancio lógico. Reflejo de ello es que las emisoras escuálidas han ido paulatinamente introduciendo en su parrilla de programación películas y programas de entretenimiento. La oposición escuálida sigue manteniendo su programa de actos, incluida una aún todavía sin fecha, Marcha sobre Miraflores. En los últimos bloqueos [trancazos] de Caracas, la anécdota de un partido de futbito espontáneo, montado en medio de una autovía entre dos equipos integrados por miembros de los piquetes adversos -bolivarianos y escuálidos- ha producido un torrente de elucubraciones pretendidamente sesudas -especialmente animado desde Ultimas Noticias y VTV-RNV- sobre la fraternidad intrínseca de los venezolanos, etc. Al par de días, algunos bolivarianos han tenido que recordar que un bloqueo -aunque sea con partido de futbito- sigue siendo un bloqueo [ver aquí]. Como se vive en medio de un mar de rumores -y de ejercicios de intoxicación y contrainteligencia- la ultima marcha opositora y su contrapunto bolivariano del fin de semana también dio pie a similares sentencias, al terminar sin incidentes. En la parte bolivariana, [ver enlaces] la determinación y preparación de su recorrido dio lugar a que emergieran debates políticos más profundos.
 
PDVSA continua siendo, junto al espacio territorial de Caracas, el eje estratégico principal del enfrentamiento (que no único; hay marchas y contramarchas y actos de todo tipo de las dos partes en Maracaibo, Tachira, Isla Margarita, Valencia, Barquisimeto, etc).
 
Un fallo del Tribunal Supremo recordó que el paro no podía poner en peligro la seguridad nacional. Con esta decisión bajo el brazo, el Gobierno se ha mostrado más activo, encargando a la Fuerza Armada la toma de los buques pirateados. La recuperación del petrolero Pilin León en el lago de Maracaibo se ha visto como un signo de reacción gubernamental, aunque la dotación pirata ha quedado en libertad. Declaraciones de Chávez y otros responsables gubernamentales ya afirman que quienes han saboteado la empresa o continúen en paro corren riesgo de ser despedidos e incluso detenidos. Los escuálidos ya han dicho que no acataran esa sentencia y está por ver qué ocurre si el Gobierno decide de una vez actuar. Se ha dado también a los bancos orden de abrir hoy lunes con horario normal. La policía metropolitana de Caracas -que en Abril sirvió a los escuálidos- sigue intervenida de momento.
 
Artículos publicados estos días en The Washington Post [traducido aquí] y The New York Times [traducido aquí] se dedican a contar los intentos de la oposición escuálida para sobornar a altos jefes del Ejército con mando de tropas, implicándolos en un Golpe. Para acallar y desactivar insistentes rumores -según cuenta con extremo detalle La Jornada- varios generales tuvieron que aparecer por televisión, al objeto de mostrar su lealtad al Presidente. 
 
Simultáneamente, el CNE ha declarado tener las firmas suficientes para realizar un referéndum consultivo el 2 de Febrero de 2003.
 
Un despacho de Efe, haciéndose eco de una entrevista a Chávez en Folha de Sao Paulo y que reproduce el escuálido El Universal recoge declaraciones presidenciales en las que dice aceptar la anticipación de un referendo que consulte a la población sobre si desea que continúe en el poder en caso de que no se viole la Constitución: ''Un grupo de diputados de la Asamblea Popular ya presentó un anteproyecto de enmienda para ello, pero tiene que cumplir todo el proceso. Si la Asamblea lo aprueba por mayoría, entonces será necesario un referendo. El pueblo es el que debe decir sí a la enmienda, que puede reducir o ampliar el mandato y adelantar el referendo de revocación'', explicó. ''Ninguno de esos caminos está cerrado'', aseguró el presidente al indicar que no se opone a negociar con la oposición, que exige su renuncia. El presidente Hugo Chávez, aseguró que está negociando una salida a la crisis que atraviesa su país en encuentros sigilosos con ''sectores no golpistas'' de la oposición, que no quiso identificar, reseñó Efe. ''Si doy los nombres, esas personas pueden acabar siendo presionadas y condenadas por los medios de comunicación'. Este ultimo anuncio de Chávez confirmaría anteriores noticias sobre gestiones desarrolladas en la Asamblea Nacional. Se trataría de un ejercicio de ingeniería político-constitucional para contentar a la oposición manteniendo formalmente el respeto a la institucionalidad bolivariana, confiando en repetir una nueva victoria en las urnas. Oportunamente, Ultimas Noticias publica una encuesta a medida, favorable a una salida negociada electoral. 
 
El conflicto venezolano.
 
Procede recordar ahora las razones del conflicto y los limites en los que hasta el momento se ha desarrollado el proceso bolivariano.
 
La Republica Bolivariana sustituye a la IV República, configurada como un régimen bipartidista -AD/COPEI- ya resquebrajada desde el Caracazo. Este cambio, afecta a sectores de elite y a clientelas políticas. Algunos trasmutan transitando al bolivarianismo de aluvión que se articula en torno a Chávez y una parte de estos, continúan recorrido, pasándose a la oposición escualida.
 
Amen de la nueva Constitución, el proceso bolivariano ha conllevado -vía Ley habilitante- hasta el momento la aprobación de una ley de tierras -que afecta principalmente a los absentistas-, una ley de pesca -de protección de la pesca artesanal- una reforma fiscal que introduce impuestos directos, acompañada de la voluntad de eliminar el monstruoso fraude fiscal y la impunidad del contrabando y una política presupuestaria que ha realizado esfuerzos significativos por asegurar la escolarización de la infancia; mejorar la salud pública y la asistencia y dotar de vivienda decente. [Más detalles en enlaces sobre El Proceso Bolivariano]. En política petrolera y de sectores extractivos, Chávez se ha opuesto a la privatización y parcialización de PDVSA y buscado una coordinación de la OPEP para el mantenimiento de los precios. Ahora en plena crisis, está denunciando la usurpación de la empresa por sus jerarquías y desde el Gobierno se están difundiendo las nominas e informando sobre la colusión entre sus directivos y los intereses imperialistas yanquis y españoles que aspirarían a beneficiarse de su privatización (siguiendo el modelo expoliador puesto en practica en Argentina con YPF). Su proyecto de desarrollo capitalista nacional amparado desde el Estado incluye una PDVSA pública; mejor gestionada y honesta, que financie sus políticas sociales y económicas (ahora, el 80% de sus ingresos desaparecen en el mantenimiento de la propia empresa y de la red de sabandijas que la controla). Chávez no ha apoyado el ALCA y ha mantenido a Venezuela fuera del Plan Colombia (plataforma de intervención yanqui en el continente) aparte de sostener buenas relaciones con Cuba, suministrándole petróleo regularmente. Desde Febrero de 2002 ha seguido las indicaciones que le ha remitido el FMI y no ha manifestado intención de desconocer la deuda externa venezolana.
 
Estas medidas moderadas atacaron el estatus y las ambiciones de un muy concreto y reducido sector oligárquico -con el mismo sentido nacional que aquellos dominicanos que solicitaron en 1861 la reinstauración del dominio colonial español en Santo Domingo- que ha conseguido aglutinar tras de si a un sector de la temerosa clase media, gracias a la colaboración de los monopolios mediáticos y a los errores y limitaciones bolivarianos.
 
El 13 de Abril un movimiento popular civil y uniformado -con soldados desarmando y deteniendo almirantes- salvo a Chávez del golpe y lo devolvió a Miraflores. De entonces acá, Chávez ha intentado dialogar con la oposición escuálida, intentando integrar al menos a una parte de ella en el nuevo régimen, aceptando la impunidad de los golpistas -impuesta desde la magistratura y bienvista desde la jerarquía católica- con lo que ha querido evidenciar su predisposición al pacto con el aparato del Estado y su aspiración a una normalidad institucional;  remarcando los limites estratégicos autoimpuestos del proceso bolivariano. Se ha dedicado preferentemente, al parecer, a colocar en puestos claves del Ejercito a militares leales, al objeto de poder plantear -en caso de no haber acuerdo- un conflicto prolongado con la oposición escuálida y a intentar convencer -sin éxito- a Washington de que no es un enemigo irreconciliable que merezca ser derrocado. Sus actuaciones medidas han buscado también no fracturar su magmática y heterogéneo MVR. El masivo apoyo popular -una parte del cual se expresa y articula en una multitud de nuevas organizaciones populares- es lo que le ha permitido realizar estas operaciones y equilibrios y es lo que le mantiene aún en Miraflores.
 
No hay que olvidar, además, que los nuevos sectores polítizados y radicalizados que surgen durante el proceso bolivariano y especialmente tras el 13 de Abril lo hacen en un escenario marcado de una parte por la inexistencia o extrema debilidad previa de organizaciones de izquierda y al calor de una confrontación en la que los dos proyectos de Venezuela que se encuentran en pugna se articulan simbólicamente en torno al sí o el no a Chavez.
 
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La actual crisis de Venezuela en los ultimos ANDALUCIA LIBRE:
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nº 148
Distribuido: martes, 10 de diciembre de 2002 06:01 AM - hora de Andalucía
Dos Crisis: Galicia y Venezuela - Presentación (Andalucía Libre)
 
GALICIA CHAPAPOTE
* Cronología del Prestige: del Hundimiento a la Marea Negra - La tragedia, el fracaso, la protesta
* Enlaces gallegos comentados
 
VENEZUELA, CONSPIRACIÓN GOLPISTA Y RESPUESTA POPULAR - Introducción (Andalucía Libre)
*¿Por qué la urgencia de los golpistas venezolanos?,  Heinz Dieterich Steffan
*Llamamiento a la solidaridad internacional, Desde Valencia (Venezuela)
*Carta abierta al Presidente Chávez, Varias organizaciones populares venezolanas
*Enlaces venezolanos comentados
*Solidaridad con Palestina,
*Directorio de Andalucía en Internet,
*Música de fondoSombra - música gallega 
nº 149
Distribuido: miércoles, 11 de diciembre de 2002 23:33 - hora de Andalucía
*Presentación
*Opiniones imprudentes sobre la situación de Venezuela, Andalucía Libre
*Venezuela: Entre la Cuarta y la Quinta República. Reinaldo Bolívar
*Enlaces venezolanos.
*Solidaridad con Palestina,
*Directorio de Andalucia en Internet,
*Música de fondo: El pueblo unido jamas será vencido Quilapayun
nº 150
Distribuido: jueves, 19 de diciembre de 2002 1:59 - hora de Andalucía
*ANDALUCIA
*El SOC planteará a partidos y sindicatos una huelga indefinida en el campo a partir del 15 de enero
*El Remate: Pasteleos
*Granada: Monumento a la Constitución española amanece pintado de rojo - Enlace/Contraste
*El Remate: Mala idea - Buena Idea
*COAG estima costes para Andalucía de ampliación UE y protesta contra precios Hipermercados.
*El Remate: Luego vendrán las lagrimas... - Enlace
*Inversión extranjera en Andalucía aumenta un 67% en 4 años aunque...
*Campaña José Diaz: El PCE reivindica su pasado estalinista
*Opinión, Postestalinismo postmortem: Miserias del pasado; miserias del presente. Andalucia Libre
*Libros comentados para conocer la historia del PCE, Andalucia Libre
*Diatribas: De Aznalcollar a las Rias Baixas, Anton Corpas
*GALICIA; Protestas ante la visita del pequeño Borbón a Galicia - Enlaces gallegos
*El Remate: Pagaremos lo del Prestige
*Andalucía: Breves-Enlaces: Pacto municipal Verdes/PSOE; Mesa Inmigración Huelva; Problemas con rumanos en La Algaba; Fascistas españoles destrozan placa C