Ventas sin control de productos transgénicos
en Venezuela
Como estoy segura de que más pronto que tarde terminará esta crisis que hoy vivimos, y preocupada porque cuando bajen las aguas nos podamos olvidar del irrespeto y de las infamias a las que hemos sido sometidos, propongo que vayamos construyendo una lista de las cosas que no debemos descuidar. Comienzo con algunas y espero que ustedes me envíen otras que en su opinión se deben incluir:
1) Solicitar que se revoque la nacionalidad venezolana a Carlos Fernández
2) Solicitar que se revoque la nacionalidad venezolana a Carlos Donoso (qué cosa no?, los "Carlos" resultaron ser una pesadilla para Venezuela)
3) No comprar los productos de POLAR
4) Olvidar el nombre de "Harina PAN", cambiarlo por Harina de Maíz
5) No comprar comida chatarra de las transnacionales.
6) Vetar a Ricardo Montaner, Los Hermanos Primera, Guillermo Dávila, Laureano Márquez.
7) Mantener el boicot a los medios golpistas
8) Hacer un reconocimiento a aquellos comerciantes y empresarios de nuestras ciudades que se mantuvieron al lado de la democracia en los tiempos difíciles.
Ventas sin control de productos transgénicos
en Venezuela
Por: Lorna Haynes*
Ahora se tiene pruebas irrefutables de lo que RAPAL-VE viene denunciando hace mucho tiempo: que en Venezuela se está vendiendo productos transgénicos sin control ninguno. Incluso, el Ministerio de Salud y Asistencia Social es cómplice por autorizar el permiso sanitario a la empresa MAVESA para la leche de soya "LA COLINA", uno de los productos analizados por GENETIC ID que resultó ser genéticamente modificado. Además, el análisis demostró que granos de soya y proteína o "carne" de soya que se expende a granel en los mercados del país también son de soya transgénica.
La compra de las muestras la hizo la Profesora Lorna Haynes, coordinadora de RAPAL-VE, el día 31 de mayo, acompañada por Dra. Araceli Redondo, Asesora Jurídica de RAPAL-VE, y representantes de la Defensoría del Pueblo, del INDECU, de la Comisión de Ambiente del Municipio Libertador, del MARN-Mérida y de las ONG Chuquisaca, ASOPROVIDA, CENTINELA además de otros distinguidos miembros de la comunidad. Luego, y para dar fe a que no se hizo sustituciones en las muestras compradas, se trasladaran a la empresa DHL a fin de remitirlas a GENETIC-ID. Los resultados de los exámenes efectuados en los laboratorios de GENETIC-ID, remitidos vía fax el día 10 de junio, confirman que 3 de las muestras de alimentos en base de soya resultaron transgénicas lo que constituye prueba irrefutable de que en el país se está vendiendo alimentos transgénicos.
La venta de "alimentos transgénicos" es muy grave y viola numerosas leyes nacionales. Hasta el momento, no se ha demostrado la inocuidad de alimentos provenientes de organismos modificados genéticamente (OMG) pero existen estudios en animales que demuestran impactos serios, en particular, sobre el sistema inmunológico. La Asociación Médica Británica y otras prestigiosas instituciones recomiendan estudios de toxicidad a largo plazo antes de lanzar estos productos al mercado. En la ausencia de este tipo de estudio, la población está expuesto a riesgos para su salud y forma parte de un gran experimento sin ser consultada al respecto.
Hay que resaltar que no son éstos los únicos productos transgénicos en el mercado. Los principales rubros de cultivos transgénicos comerciales en el mundo son soya, maíz y algodón y los principales países productores son los Estados Unidos y Argentina. Venezuela importa 70% de sus alimentos y lo que en estos rubros proviene de estos países probablemente sea transgénico. Aproximadamente 60% de la soya producida en los Estados Unidos es transgénica. Es particularmente preocupante que se vende mucha harina de soya en formulas infantiles y suplementos proteicos para enfermos y atletas. En otros países varias formulas, como el ISOMIL, de venta en Venezuela han salido positivas - de origen transgénico (MG). La compaña de alimentos más grande del mundo, NESTLE, es notoria por usar productos MG en aquellos países donde no hay regulación que los prohíba.
La detección de transgenes es costosa ($140 a $190 por muestra) y no es posible detectarlos en laboratorios en pequeñas cantidades ni en algunos alimentos procesados. En Venezuela no se hace este tipo de análisis. Como es deber del gobierno asegurar la calidad de los productos de consumo, es urgente que decrete una prohibición total sobre la importación y liberación al ambiente de transgénicos tal como se le solicito a la Ministra del Ambiente cuando se le presentó con un modelo de decreto el 10 de mayo en el foro nacional realizado en Mérida. En esa propuesta, se obligaría a las empresas que exportan a Venezuela, suministrar los certificados de laboratorios reconocidos de que sus productos no son transgénicos. RAPAL-VE quiere agradecer el apoyo de la Fundación Norteamericana GREENGRANT FUNDS sin cuyo financiamiento no hubiese sido posible realizar estas pruebas.
Frente a esta grave situación, RAPAL-VE ha llevado la denuncia ante el Fiscal General de la Republica exigiendo que
a) Sea abierta la averiguación penal para determinar las responsabilidades de esta violación de leyes nacionales y derechos ciudadanos, en especial a fin de que sea tomada como una referencia jurídica y puedan evitarse otros hechos similares, debiendo determinar inclusive la fuente productora, y demás involucrados, porque en este proceso comercial, suponemos que no deben ser responsables varios intermediarios, pero seguramente sí las autoridades que han permitido estas importaciones y pudiera ser que las estén permitiendo con dolo.
b) Sean analizadas muestras de todos los alimentos importados de los que se sospeche provengan de organismos modificados genéticamente, en particular, los que contengan productos provenientes de la soya y del maíz , a fin de identificar cuáles alimentos son transgénicos.
c) Sea procesada con prontitud esta solicitud a fin de que el Tribunal competente, laborando coordinadamente con otras instituciones como INDECU, Ministerio del Ambiente, Guardia Nacional o el que fuere pertinente, ordene que se decomisen para su destrucción o devolución al país de origen, todos los alimentos transgénicos en depósitos, mayoristas y expendios u otro lugar en el país.
Mientras tanto, RAPAL-VE exhorta a los ciudadanos que no compren estos productos y a escribir al Fiscal exigiendo que tomen estas medidas precautelares y urgentes . Además les proponemos que escriban a la Ministra del Ambiente exigiendo que promulgue el decreto que prohíba actividades con transgénicos en todo de acuerdo con la Ley de Diversidad Biológica en que se establece principios de ley que requieren que se tome estas medida.
* Publicado en Ecoportal.net
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