EFE / Aporrea / Venpres
Una
multitud "chavista" tomó hoy las calles de Caracas en una gran marcha
de apoyo al Gobierno dentro de un ambiente alegre y festivo. Al grito de
"!Uh, ah.., Chávez no se va!", un río humano multicolor recorrió
Caracas de este a oeste, y desbordó la céntrica avenida de
Bolívar, el lugar habitual de las manifestaciones populares oficialistas.
Miles de banderas nacionales, y del rojo gubernamental del Movimiento
V República (MVR), además de pancartas alusivas al triunfo de
la "revolución", la paz y respeto por la Constitución, inundaron
la movilización, convocada para conmemorar 45 años de democracia
en Venezuela. "Patria o Muerte, con Chávez está la gente",
"Queremos clases ya", "el paro golpista fracasó", rezaban algunas
de los eslóganes coreados por los manifestantes, entre los que destacaban
grupos de de malabaristas haciendo juegos.
La multitud inundó la autopista Francisco Fajardo, la principal
de Caracas, y atravesó el distribuidor viario de Altamira, la más
importante zona opositora en la capital, donde hoy no aparecieron los habituales
grupos "antichavistas" que se reúnen allí.
Un grupo de manifestantes oficialistas destruyó en el lugar una
gran pancarta de la alianza opositora Coordinadora Democrática, con
la cuenta atrás de los días para el referendo consultivo sobre
la renuncia voluntaria de Chávez que iba a celebrarse el 2 de febrero.
La consulta no vinculante fue suspendida ayer, miércoles, por
una medida cautelar de la Sala Electoral Accidental del Tribunal Supremo
de Justicia (TSJ).
El vicepresidente del país, José Vicente Rangel, destacó
ane los periodistas el cariz "festivo, alegre, democrático" de la
marcha oficialista, precedida en los últimos día por la propagación
de rumores sobre asaltos en masa de los manifestantes a zonas "opositoras"
de Caracas.
Diosdado Cabello, se refirió a tales murmuraciones como parte
de las "tesis terroristas, y del desprecio que la oposición siente
por el pueblo", y reiteró que los "chavistas no caeremos en provocaciones".
El ex ministro del Interior y Justicia aseguró que la oposición
no debería aplicar ningún plan de contingencia, "porque el
pueblo que está con la revolución no tiene odio contra nadie
y solamente salió a la calle a manifestar".
Asimismo, destacó que esta gran marcha democrática, que tiene
como puntos de partida el Parque del este y La Bandera y que culminará
en la avenida Bolívar, no será derrotada por ningún
saboteo.
"Contra este pueblo no hay saboteo que valga, esta manifestación
es como el cuero seco, lo pisan por un lado y se levanta por el otro. Definitivamente
el pueblo quiere paz y democracia", aseveró.
Cabello aseguró que esta caminata dará nuevamente muestras
de civismo y amor hacia la Constitución Bolivariana de Venezuela y
al proceso que impulsa el Jefe del Estado.
Finalmente, dijo que los crímenes que se han cometido contra el
pueblo venezolano deben ser investigados a fondo, puesto que estos no pueden
quedar impunes.
"Hay una gran alegría popular, estamos aquí con la Constitución
en la mano, para reiterar nuestro apoyo al presidente Chávez", declaró
por su parte el diputado del MVR, Nicolás Maduro.
"El pueblo está en la calle, defendiendo la democracia y la revolución
y dándole apoyo al presidente Hugo Chávez Frías", manifestó
el ministro de Infraestructura, Diosdado Cabello, desde la concentración
de la Gran Toma de Caracas en La Bandera.
Un muerto y tres heridos por explosión en Bellas Artes
n muerto y tres heridos dejó la explosión de un artefacto
explosivo en la Av. México, cerca de la estación del metro
de Bellas Artes, a 100 metros de donde se está desarrollando la concentración
bolivariana por la paz. La bomba aparentemente estaba ubicada en un pipote
de basura y parece que fue activada por un recogelatas que hurgaba el mismo.
Algunos piensan que la detonación fue causada por una granada.
La División antiexplosivos dela DISIP y otros cuerpos de seguridad
ya se encuentran en el lugar.
Chávez reitera su apuesta contra la violencia
Como "una inundación de pueblo" calificó el presidente de
la República, Hugo Chávez Frías, a la Gran Toma de Caracas,
que reunió una gran multitud en la avenida Bolívar de esta
ciudad, donde personas provenientes de distintas regiones del país
una vez más expresaron su apoyo irrestricto al Gobierno constitucional,
luego de 45 años de la jornada cívico-militar patriota que
puso fin a la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.
La mayoritaria receptividad a las convocatorias aumenta cada día,
porque "mientras la oligarquía más se mete con el pueblo, el
pueblo más crece; mientras la oligarquía más pretenda
reducir al pueblo venezolano, la respuesta del pueblo seguirá siendo
ésta, la respuesta del pueblo seguirá mostrando el engrandecimiento
de su fuerza y de su conciencia bolivariana (...) ¡No podrán
con el pueblo bolivariano!", afirmó e jefe de Estado.
Fue muy insistente en que el pueblo no quiere violencia ni guerra, pero
también advirtió a la "oligarquía fascista" que no abandona
su afán de derrocar el Gobierno, la disposición popular a defender,
como sea, su Constitución y su revolución, tal como quedó
evidenciado en la enorme concentración de este día.
Luego aclaró, que el proceso al cual lidera no quiere excluir a
nadie del proyecto constitucional, no hay ninguna guerra declarada contra
los ricos, se quiere paz , vida para ellos, sus hijos, pero a la par se quiere
justicia y dignidad. Envió "un mensaje de hermandad, de amor fraternal,
de confraternidad y de afecto, a quienes nos adversan.
Las clases medias altas y las clases altas de Venezuela reciban nuestro saludo
de venezolanos, porque todos somos venezolanos (...)".
En contraposición a este deseo sincero está la campaña
mediática, que ha logrado atemorizar y desesperar a los sectores de
la oposición, pues los "cuatro jinetes del Apocalipsis" (Rcvt, Televen,
Venevisión y Globovisión) les hicieron creer "que hoy, el pueblo
bolivariano iba a venir a Caracas para invadir y destrozar las urbanizaciones
del este de la capital (...) Pero a eso no hemos venido y, sin embargo nos
da pesar que muchas familias están prácticamente atrincheradas
en este momento: levantando las alcantarillas de las calles, colocando barreras
para que nadie pase hacia allá, colocando agua y comida en las azoteas
de los edificios, buscando armas para defenderse de las supuestas hordas
chavistas (...) Esos compatriotas son víctimas de la guerra sicológica
que esta oposición fascista ha lanzado sobre ellos, sembrándoles
odio y terror".
Manifestó el Presidente, que sí puede irse al este caraqueño,
pero no a atropellarlos sino a darles un mensaje de paz. Más temprano
que tarde se impondrá la razón en sus mentes, almas y corazones,
porque es imposible engañar a tanta gente durante tanto tiempo, tienen
que darse cuenta "que somos sus hermanos, que somos venezolanos y venezolanas,
que sus hijos y los nuestros tienen el mismo derecho de vivir en esta Patria
en paz y dignidad".
Chávez dio su completo apoyo al Gral. Luis Felipe Acosta Carles,
y desmintió su destitución o traslado.
"Él allanó una de la empresas considerada intocables para
algunos, pero para nosotros no hjay intocables. Luis Felipe Acosta Carles
está ratificado en su puesto en Carabobo." Aprovechó para
ratificar la orden que dio a los jefes de guarnición de que "cualquier
empresa, sea cual sea su tamaño, sea quién sea su dueño,
que esté acaparando cualquier alimento que haga falta al pueblo, debe
ser allanada. Todos esos procedimientos deben estar apegados a la ley, porque
no se debe atropellar a nadie." También denunció la guerra
electrónica que tienen contra PDVSA, dijo que invito a los militares
especialistas en computadoras a formar parte de este equipo en combatir este
terrorismo.
En referencia a la compañía que hacía este trabajo
para PDVSA, señaló que estos personajes tienen el atrevimiento
de cobrar. Ordenó al Ministro de Energía y Minas chequear las
cuentas para ver quien le debe más a quien. Según cuentas del
Gobierno, el Estado está dejando de recibir $60 millones diarios por
los actos de sabotaje de INTESA contra PDVSA.
Retiro de subsidios
"Le dije al Ministro de Educación Cultura y Deporte que retirar
el subsidio a los colegios privados que no quieren abrir, no importa abriremos
más escuelas", resaltó.
Reiteró que la justicia es la reina de las virtudes republicana
y el TSJ tomó una decisión histórica en relación
a la interpretación nefasta del articulo 350. "Le da al pueblo el
derecho para oponerse a cualquier gobierno como el del 11 y 12 de abril.
Es una decisión que comienza a colocar las cosas en su santo lugar".
La misma sala -sigue- emitió otra sentencia para salir de una
especie de golpe o fraude constitucional de carácter vinculante a
un referendo consultivo. "Así mismo abrió una averiguación
administrativa contra dos canales privados de televisión y creo que
vienen dos más contra otros dos".
Insistió en que si tuviera que tomar una decisión extrema,
les quitaría la concesión por transmitir lo que transmiten.
Dijo también que están abiertos procedimientos administrativos
a casi todos los bancos privados. "No tenemos problemas en intervenirlos
a los que no quieren abrir sus agencias. La ley establece, primero, una multa
si no hacen caso. Podemos cambiar la junta directiva aun cuando sean privados,
sin embargo ya hay un grupo de banqueros que han decidido colaborar".
Decidió implementar un control de cambio a la moneda venezolana
para salvar las reservas internacionales, porque la oligarquía ataca
el bolívar . "se habían escapado unos 700 millones dolares,
por eso está suspendida la venta de dolares en Venezuela, que cesará
el próximo martes".
La decisión tomada entre el gobierno y el BCV -continúa-
es defender la economía y las reservas internacionales, las cuales
tuvieron una caída de casi 3.000.000 millones de barriles diarios
de petróleos. Están galopando recuperar los 60 millones de
dolares que estamos dejando de percibir diariariamente por Pdvsa y el fisco
nacional.
Heinz Dieterich Steffan
Rebelión
Fue
la noche del 31 de agosto de 1939, cuando oficiales de las tropas paramilitares
nazis cambiaron los atuendos de los SS por uniformes del ejército
polaco. Su misión especial: generar un casus belli, una justificación
para desatar la máquina de guerra que Adolf Hitler había preparado
para realizar el proyecto de modernización del capitalismo alemán,
llamado nacionalsocialismo.
Hablando el idioma nativo, los presuntos soldados polacos asaltaron
una radio alemana fronteriza (Gleiwitz), dándole a Hitler el pretexto
para lanzar a pocas horas del pseudoataque una gran ofensiva contra el país
vecino, sin declaración de guerra y en supuesta autodefensa. "Desde
las 04:45 horas se responde a tiros" a las provocaciones polacas, fueron
las palabras de Hitler que iniciaron la Segunda Guerra Mundial que costó
la vida a 50 millones de seres humanos.
El intento de una superpotencia industrial y militar ---organizada
en un régimen totalitario consolidado y relativamente inmune a la
opinión pública mundial--- de disimular su agresión
militar como legítima defensa ante un ataque exterior, demuestra la
extrema importancia que hasta dictaduras poderosas conceden al hecho, de
aparecer como víctimas de agresiones armadas, aunque sean, en realidad,
instigadores o causantes de ellas.
Si la conveniencia política, jurídica y propagandística
de evadir el estigma del agresor ejerce tal presión sobre un régimen
dictatorial, su fuerza es mucho mayor en una democracia formal que tiene
que conceder un limitado grado de información y debate a su población.
El diseño de una adecuada apología de la "guerra justa" se
vuelve, por lo tanto, un requisito de primera importancia para la mayoría
de los conflictos bélicos. De hecho, sin una razón de guerra
convincente que permite generar el necesario chovinismo bélico en
la población, las perspectivas del éxito militar se desvanecen
en la medida en que el conflicto se prolonga.
El pretexto más usado por las potencias que quieren ir
a la guerra, es una agresión armada, ejecutada desde el exterior o
cometida en el exterior. Si esta agresión es real (verdad) o producida
por la potencia misma (mentira), es secundario para los fines propagandísticos
que se organizan en torno a ella. Hitler escenificó el asalto militar
"polaco" para iniciar la Segunda Guerra Mundial. Washington escenificó
el "ataque norvietnamita" en el Golfo de Tonking, para invadir a Vietnam.
El asesinato del archiduque austro-húngaro, Franz Ferdinand, en 1914
en Sarajevo, en cambio, fue un atentado real que Alemania aprovechó
para iniciar las operaciones militares de la Primera Guerra Mundial. Los
atentados de Nueva York y Washington (11.9.2001) fueron probablemente atentados
reales, conocidos y/o ayudados por diversos servicios secretos, para iniciar
la "guerra contra el terrorismo internacional".
Las guerras modernas muestran que una conflagración bélica
comienza, por lo general, sobre la coincidencia de tres factores: un interés
estratégico, una ventaja táctica y una oportunidad coyuntural.
Los intereses estratégicos están definidos implícitamente
en los "intereses nacionales" y, explícitamente, en los planes de
guerra de las potencias. Las ventajas tácticas son ventajas comparativas
pasajeras que resultan, generalmente, de adelantos en la tecnología
militar, del grado de preparación bélica o de alianzas oportunas
que proporcionan superioridades temporales. Las coyunturas se presentan como
configuraciones idóneas, planeadas o no, para realizar con máximo
provecho el factor estratégico y la ventaja táctica.
La Primera Guerra Mundial es un buen ejemplo de esta lógica
que sirve para entender la política del gobierno de George W. Bush
frente a Irak. Los intereses estratégicos de la elite alemana se centraban
en 1912 en tres objetivos: a) la liquidación de Francia como potencia
rival; b) la construcción de la Unión Europea bajo control
alemán y, c) la transformación de Alemania de potencia regional
en mundial, mediante la adquisición de colonias y zonas de influencia.
Sobre este contexto estratégico pesaban los cálculos
del poder militar comparativo entre Rusia, Francia y Alemania, que "recomendaban",
según los generales alemanes, una guerra preventiva, siempre que se
hiciera antes de 1916. Después de 1916, determinadas reformas militares
en Rusia y Francia equilibrarían las fuerzas bélicas en cuanto
a tecnología, preparación y cantidad de tropas. El deseado
casus belli se presentó con el atentado de Sarajevo, que permitió
la guerra justa "contra el terrorismo serbio". Los tres jinetes apocalípticos
de la guerra imperial, el interés estratégico, la ventaja táctica
y la coyuntura propagandística, se habían encontrado.
En las discusiones internas de las elites austro-hungaras y la alemana
se discutían dos opciones: un ataque directo sin advertencia o declaración
de guerra, o un ultimátum "con condiciones inaceptables" para Serbia.
La balanza se inclinó en favor de la segunda modalidad, para no
provocar el estigma de "una agresión sorpresa a Serbia", "facilitar
la neutralidad de Rumania e Inglaterra" y convencer a los propios ciudadanos
de que se hacia todo lo posible, para evitar la hecatombe. Mientras tanto,
los generales prepararon la guerra y, junto con la burocracia gubernamental
y el complejo militar-industrial, destruyeron todos los intentos diplomáticos
para evitarla.
Esta es, esencialmente, la situación del gobierno de George
W. Bush. El atentado del 11 de septiembre le ofreció a la elite estadounidense
una apología extremadamente funcional para apropiarse de una riqueza
energética de trascendental importancia, largamente codiciada. La
correlación militar es tal que la supuesta "guerra" será una
simple matanza de soldados y civiles iraquíes. Lo que le falta a Bush,
Cheney, Rumsfeld y sus comparsas europeos y israelíes es el tercer
jinete apocalíptico: el pretexto propagandístico para justificar
la matanza en el desierto.
Es ese problema, con sus substratos geoestratégicos, que
amenaza dividir a la burguesía global y sus instituciones políticas,
desde el Consejo de Seguridad de la ONU hasta la OTAN, enfrentando el eje
Washington, Londres, Madrid, Roma, Tel Aviv con el eje Berlín, París
y, oscilando entre ambos, Moscú y Beijing.
Washington considera que la idea medieval del Bellum iustum
(guerra justa) es irrelevante para solucionar el problema de Irak; que el
Ius ad Bellum, el derecho del Soberano al libre desempeño militar,
aunado a su abrumador potencial militar y mediatico, son suficientes, para
imponer sus intereses en Medio Oriente por la fuerza, incluyendo a Palestina.
En cambio, Berlín y París, en una sorprendente reversión
de los papeles históricos insisten en una solución negociada
a través del Estado global.
El desarrollo de esta contradicción intraimperialista es
de extrema importancia para el futuro de la humanidad. Preocupa, sin embargo
que los pueblos están excluidos de las decisiones. Porque nada indica
que los nuevos emperadores y Fuehrer de Occidente sean menos peligrosos
que sus antecesores de 1914 y 1939.
http://www.rebelion.org/dieterich/dieterich240103.htm
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